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Los robots que prueban coches en una fábrica de Opel

Robot que prueba coches en Opel
Opel
  • Opel ha creado robots que son capaces de probar funciones como el reconocimiento gestual.
  • Estas máquinas están operativas las 24 H del día, los 365 días del año. 
  • Estos autómatas son capaces de testar desde el sistema HMI por medio de toques infinitos a la pantalla táctil, hasta cómo funciona la cámara interna de reconocimiento de gestos. 

En el centro de I+D de Russelsheim, son los robots los que prueban los coches Opel hasta ahí nada nuevo en la industria del automóvil, que lleva desde los años 50 empleando autómatas de manera intensiva. Sin embargo, los procesos que Opel ha llegado a automatizar han llevado a la marca a liderar este apartado dentro del Grupo PSA, que adquirió al fabricante alemán en 2017. 

Gracias a encontrarse en este nuevo paradigma, Opel ahorrará entre un 20 y un 50% en costes de desarrollo de sus próximos modelos. El primero en llegar será el Corsa en 2019, que se fabricará en la planta española de Figueruelas y que se ha desarrollado en solo 24 meses, un tiempo récord en la industria del automóvil. Y también PSA ahorrará dinero con estos robots de Opel que probarán funciones de sus coches

Gracias a su nueva casa matriz, Opel ha simplificado su esquema de plataformas —el marco básico sobre el que se asienta cada automóvil formado por el chasis, los ejes y el grupo propulsor—. Si antes Opel usaba hasta nueve, ahora solo son dos: EMP2 y CMP. Como el 60% de los componentes son comunes, los ahorros que genera la economía de escala que esto genera no solo ayudan a reducir tiempos, sino que reducen una inmensidad los costes. 

Sin embargo, otro de los secretos del desarrollo de los coches alemanes del Grupo PSA está en los robots que prueban sus coches y ahora también los de Citroën o Peugeot. Aunque esta aplicación de la robótica no es nueva y, desde hace años, en cada planta hay máquinas abriendo y cerrando puertas día y noche o encendiendo el limpiaparabrisas, entre otras cosas, en realidad, estos autómatas no son más que accionadores. 

Sin embargo, en la central de Opel han conseguido llevar este proceso de automatización de las pruebas un paso más allá. El objetivo es probar todas las funciones de un vehículo y su calidad de la manera más rápida, fiable y efectiva en costes. Así se pueden detectar deficiencias lo antes posible, dado que estos robots probadores de coches pueden, por ejemplo, estar usando la pantalla táctil del salpicadero sin descanso hasta que esta empiece a dejar de funcionar como es debido. 

Como se aprecia en este vídeo, la sofisticación de estos automatismos ha llegado al punto de crearse una cabeza robótica con ojos casi humanos, para probar el funcionamiento de las cámaras del interior del vehículo, capaces de reconocer gestos —los controles gestuales están llegando ya a algunos modelos y además así se puede detectar el cansancio del conductor, entre otras cuestiones—. Aunque algunos de estos procesos no son tan fáciles de percibir.

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Otro de los robots, sin ir más lejos, se encarga del calibrado del frenado de emergencia automático, un sistema de que debe estar alineado a la perfección entre el grupo de sensores que el coche tiene en el frontal y toda la mecatrónica del sistema de frenos. Lo mismo sucede con otras funciones del vehículo, que se testan dentro de un ordenador para encontrar posibles fallos en su programación.

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