Pasar al contenido principal

Mascarillas obligatorias, 'sitios calientes', nada de objetos personales y hasta una app interna para la desescalada: así preparan Santander y BBVA el regreso de 15.000 empleados a sus ciudades financieras

Una médico durante el coronavirus en Berlín.
Fabrizio Bensch

Reuters

  • Las ciudades financieras de Banco Santander y BBVA han adaptado sus oficinas a la nueva normalidad. Ambas entidades han diseñado protocolos de vuelta dinámicos, es decir, que podrán modificarse si las circunstancias lo requieren. 
  • La reincorporación no es baladí. Hay que detallar medidas para un espacio superior a las 260 hectáreas donde trabajan 15.200 personas, entre ambas oficinas, cuyas instalaciones, además, incluyen un campo de golf, gimnasios, bibliotecas, peluquerías, tintorerías, restaurantes o una escuela infantil, entre muchos otros servicios. 
  • Banco Santander ha creado la app Mi Vuelta para el regreso al puesto de trabajo. Han previsto un amplio listado de medidas, tanto materiales como otras orientadas a preservar el bienestar emocional de los trabajadores. 
  • BBVA ha iniciado un proyecto piloto de vuelta con en torno a 200 y 300 voluntarios, previo a que la plantilla vuelva a La Vela —como es conocido su cuartel general—, a partir del 1 de julio. 
  • Descubre más historias en Business Insider España.

Las empresas tienen que adaptar sus oficinas a la nueva normalidad. Algunas ya han preparado los protocolos específicos de regreso y, otras, están ultimando los detalles finales. Es el caso de las ciudades financieras de Banco Santander y BBVA, cuyos planes de vuelta son dinámicos. Es decir, variarán, si es necesario, para adaptarse a las circunstancias, como han explicado ambas entidades a Business Insider España

En todo caso, el regreso a ambos centros financieros adquiere una envergadura especial: entre ambas sedes suman una superficie de más de 2,6 millones de metros cuadrados o, lo que es lo mismo, más de 260 hectáreas. Pero no solo eso. En este caso, el proceso se antoja más complejo, ya que estas instalaciones cuentan con gimnasios, sastrería, tintorerías, fisioterapia, escuelas infantiles, bibliotecas, ópticas, un campo de golf y un sinfín de comedores, entre otros servicios. Por cierto, ambos espacios de trabajo suman 15.200 trabajadores: alrededor de 8.000 en el caso de Santander —sin contar trabajadores externos, los que se contratan para proyectos específicos, pero que no forman parte del grupo— y 7.200 en BBVA.

"Es como un pueblo. Es enorme", dice a Business Insider España un empleado de Boadilla del Monte (Madrid), donde se encuentra la sede en Madrid de Banco Santander. Allí ya ha vuelto parte de la plantilla, según ha explicado la compañía. La media de ocupación en todos sus servicios centrales está en torno al 40%. Los regresos irán a más a medida que transcurran las semanas y será un proceso gradual. La entidad financiera está haciendo encuestas de salud y test de COVID-19 a la plantilla para organizar los regresos, una decisión en la que también tendrán en cuenta las situaciones personales de cada uno, como su estado anímico o la convivencia con personas de riesgo. 

Leer más: Ana Botín se baja el sueldo a la mitad por la crisis del coronavirus y Santander suspende el pago del dividendo

Santander ha creado la app Mi Vuelta para que los trabajadores consulten cualquier información relacionada con su desescalada, donde también podrán actualizar su estado de salud, ha detallado el banco. 

Por su parte, los empleados de La Vela, como se conoce a la sede de BBVA en Madrid, irán volviendo progresivamente a las oficinas a partir del 1 de julio, como ha confirmado la entidad financiera. Al llegar a la entrada, los trabajadores encontrarán una diferencia: el acceso ya no será mediante huella dactilar, una de las medidas que se modifican con el nuevo protocolo. 

Una parte muy pequeña de los empleados sí ha vuelto, aquellos que necesitan hacerlo para desarrollar su actividad. Además, esta semana se ha iniciado un proyecto piloto de prueba con entre 200 y 300 trabajadores que se han prestado voluntarios para preparar la vuelta del resto de equipos. 

Leer más:El presidente de BBVA pide reducir las restricciones por el coronavirus para impulsar la economía y anuncia el recorte de sus objetivos

En los autobuses de ruta para llegar al cuartel general de Santander irán menos personas y los vehículos se desinfectarán de forma especial. Ocurrirá lo mismo con los microbuses que circulan dentro de la ciudad financiera. El complejo de Boadilla tiene 250 hectáreas, por lo que también hay transporte interno. 

"De una punta a otra puedes tardar [andando], por lo menos, 20 minutos", dice el mismo empleado. "Todo lo que hay debajo de la ciudad financiera es un parking que está conectado con todos los edificios que hay. Muchas veces, cuando llueve, si la gente tiene que ir a una reunión de un edificio a otro, en vez de ir andando por la superficie, para no mojarse, van por el aparcamiento", comenta como anécdota otro trabajador.

"Nos invitan a volver a partir del 1 de julio pero no es obligatorio hasta septiembre"

Dos personas limpiando la sede del banco Santander en Boadilla, en Madrid, al inicio de la pandemia.
Dos personas limpiando la sede del banco Santander en Boadilla, en Madrid, al inicio de la pandemia.

Business Insider

En los accesos, ya sea en coche o a pie, se darán mascarillas y guantes. Y, ya en el ascensor, solo podrá haber una persona por trayecto. También se habilitarán todas las escaleras de emergencia del complejo para que los trabajadores tengan más alternativas para entrar y salir, sin aglomeraciones, ha detallado Banco Santander. 

En BBVA, "el uso de la mascarilla está siendo obligatorio durante toda la jornada y se proporciona a los empleados las unidades necesarias", señala la compañía. Un trabajador del banco ha explicado que su departamento se va a dividir en dos grupos: en ambos habrá gente que tenga funciones similares para que sean el backup (apoyo, en inglés) unos de otros, por si alguien se pone enfermo. Una semana irá un grupo y, a la siguiente, el otro y así sucesivamente. Sin embargo, hay variaciones en función de cada área.

"Nos invitan a volver a partir del 1 de julio aunque no es obligatorio hasta septiembre, por ejemplo, si tienes hijos a tu cargo, algún familiar enfermo o si estás preocupado por tu salud", explica otro empleado que dice que tendrán que seguir teletrabajando, al menos, un 40% de su jornada laboral. Cada miembro de su equipo rellenará un formulario con sus preferencias y, a partir de este, se elaborará un planillo con los días y los turnos.

Leer más: Telefónica, Inditex, Iberdrola, BBVA y Santander crean un fondo común de 150 millones de euros para comprar material sanitario que ayude a paliar la crisis del coronavirus

"Ahora, en vez de nuestro puesto fijo, tenemos sitios calientes, es decir, llegas y te sientas donde haya hueco", añade. También explica que los sitios que puedan ocupar estarán diferenciados con una pegatina que así lo indique.  

En BBVA también se va a aligerar el espacio: los empleados tendrán que ir a coger sus objetos personales antes de su vuelta el 1 de julio. "Quieren que vayamos a recoger todas nuestras pertenencias de las cajoneras y mesas para que todo el mundo se pueda sentar en cualquier sitio", dice el mismo trabajador.

En Santander, también se asignarán nuevos puestos de trabajo para que los empleados mantengan la distancia de seguridad. Asimismo, se pondrán mamparas de metacrilato en algunos espacios, como en la recepción o en los restaurantes. 

Todas las puertas de uso común estarán abiertas para evitar tocar pomos y tiradores. Además, se reforzará la ventilación, ha detallado la empresa. 

Restaurantes, peluquerías, gimnasios y hasta una escuela infantil preparan su propia desescalada

Lo malo de volver tras el coronavirus es que los empleados ya no podrán disfrutar de todas las opciones de comida a las que están acostumbrados. Tienen varios rincones para almorzar: uno de comida mediterránea, otro buffet libre de ensaladas y comida sana, una opción de pizzas, hamburguesas y fajitas, una barra de sushi y snacks, un wok y una opción de platos de menú. Y también hay sandwiches de Rodilla, explica uno de los empleados antes mencionados."Está todo muy enfocado a lo saludable, si quieres puedes irte a comer al área de la pizza, pero en general es todo muy sano", añade. 

Sin embargo, la plantilla tendrá que decir adiós a esta variedad. "La oferta gastronómica se limita a 3 primeros, 3 segundos y un postre" en todos los restaurantes que estén abiertos, ha señalado la compañía. También habrá limitaciones de aforo en los comedores y un tiempo máximo de almuerzo. 

En La Vela, precisamente, el principal escollo para organizar la vuelta son los restaurantes, considera uno de los empleados mencionados. "Se está debatiendo estos días cómo va a ser la zona de restauración y de tuppers", sostiene. Los trabajadores van a poder pedir comida fuera y comer en sus puestos de trabajo. Es lo que le han trasladado de momento, aunque dice que todo está sujeto a cambios. 

Leer más: Puede que en el futuro tengas que atravesar cabinas "anti-coronavirus" para ir al trabajo o a lugares públicos: así son las que ya se están construyendo

En BBVA confirman que las cafeterías y restaurantes estarán cerrados, aunque habilitarán un servicio de comida para llevar

En Santander, este protocolo de vuelta a la nueva normalidad se aplicará a todos los comercios que hay dentro de la ciudad financiera. Es decir, en el supermercado, en la peluquería, en la óptica, en la tintorería y servicio de arreglo ropa y calzado y en el de camisas y trajes a medida, entre otros. Eso sí: hay que pedir cita previa para cortarse el pelo o arreglar un bajo. También se controlarán los aforos y los dependientes que lo requieran usarán material desechable para atender a los clientes.

Todos los servicios están operativos de acuerdo a las medidas del Gobierno. Es decir, han ido reabriendo por fases, según las medidas y las limitaciones de las autoridades, como cualquier otro establecimiento o tienda de fuera de la ciudad financiera, detalla el banco. Por ejemplo, la escuela infantil es uno de los pocos servicios que no han reanudado su actividad, ya que, de momento, no se puede. Pero el gimnasio y la piscina sí funcionan.

Leer más: Este premiado diseño de oficina pospandémica con cápsulas individuales selladas ofrece un ejemplo de cómo podría ser la vuelta al trabajo

Por otra parte, ambas entidades financieras han cancelado las visitas de trabajo. En la página web de la ciudad financiera de Santander, cualquiera puede rellenar un formulario de visitas para ir, por ejemplo, al campo de golf, aunque es un servicio que "no está disponible temporalmente", como indica la solicitud.

"Tienen un montón de jardín, muchísimo terreno y una barbaridad de jardineros. Por lo menos, veo 50 todos los días"; dice uno de los empleados de la entidad financiera. "Y una gran parte del recinto está rodeado por el campo de golf, en el que se organizan campeonatos".

Protocolos de formación y acceso a servicios de telemedicina

En Banco Santander no solo han previsto un listado de medidas materiales, sino que también han tenido en cuenta el bienestar emocional de los empleados. Tienen canales internos de apoyo operativos las 24 horas del día, como teléfonos de consulta, asesoramiento médico o protocolos de formación e información. Además, los trabajadores pueden recurrir a servicios de telemedicina.

Por su parte, BBVA destaca que "la prioridad del banco es preservar la salud de todos los empleados".

Ninguna de las dos entidades financieras ha detallado a Business Insider España cuál ha sido la inversión realizada para el protocolo de vuelta.

La sede de Santander en Boadilla fue diseñada por el estudio de arquitectura KR & JD que ganó el premio Pritzker en 1982, como consta en la web del banco. Las obras duraron 2 años, finalizando en abril de 2004. En el reciento de 250 hectáreas hay 9 edifcios de oficinas. 

La ciudad financiera de BBVA también está firmada por un galardón Pritzker, en esta ocasión, obtenido en 2001, como indica la página del banco. Herzog & de Meuron fue el estudio que desarrolló el proyecto. Se trata de un espacio de 114.000 metros cuadrados, con siete edificios, incluyendo la emblemática Vela, de 93 metros de altura. 

Y además