El sector energético regulado esquivará el impacto del coronavirus mejor que otras industrias gracias a las renovables, según Moody's

Torre electricidad suelo
Reuters
  • El sector de la energía resistirá el impacto de la pandemia mejor que otras industrias, aunque, la contracción económica derivada de la pandemia  puede propiciar caídas en las acciones de los grupos energéticos, según avanza Moody's en un informe.
  • La caída de la demanda energética estrechará, eso sí, los márgenes de las eléctricas este año. Aún así, la regulación vigente propicia regulatorio permite que estas compañías recuperen este déficit en los próximos dos años.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

El sector de la energía resistirá el impacto de la pandemia de mejor forma que otras industrias, gracias a las renovables y al despliegue de redes de distribución de energía. Las perspectivas para las compañías del sector para el 2021 son estables, según un informe elaborado por Moody's.  Aun así, la contracción económica derivada de esta crisis puede propiciar caídas en el rendimiento de las acciones de los grupos energéticos, mientras los Gobiernos refuerzan su inversión en el sector para acelerar la agenda de la descarbonización.

A priori, los marcos regulatorios se mantendrán estables y esto dará también estabilidad al mercado, dice la agencia de calificación. Una nueva ola regulatoria irrumpirá en Europa a partir de 2021. Exceptuando a Reino Unido y Países Bajos, estas nuevas regulaciones refrescarán el escenario energético de los próximos 12 a 18 meses, por lo que el perfil de riesgo de estas compañías mantendrán su fortaleza. 

Lo cierto es que el impacto del coronavirus en el sector se ha limitado a la caída del consumo energético. La caída de la demanda energética estrechará, eso sí, los márgenes de las eléctricas este año, que distarán de alcanzar los niveles de facturación habituales. Aun así, la regulación vigente permitirá que estas compañías recuperen este déficit en los próximos dos años, señala en informe.

Hasta la fecha, la pandemia ha impactado levemente en la posición financiera de las compañías del sector. Como proveedores de un servicio en monopolio, las empresas de redes de energía han mantenido sus operaciones durante la pandemia, pese a haber ajustado sus programas de mantenimiento e inversión. Si las tarifas varían en función de los niveles de energía transportados o distribuidos, el hecho de que descienda el consumo de energía podría llevar a una infrautilización y, a la vez, de la remuneración de la red de distribución energética.

Los grupos eléctricos recuperarán sus ingresos en 2021 a costa de una mayor generación renovable y el aumento de la demanda energética, según Moody's

La regulación actual permite que las empresas recuperen esta cifra, en un margen de uno o dos años. El sector cuenta, además, con liquidez como para gestionar el retraso del pago de los clientes. De hecho, en la mayor parte de países se ha pedido a los proveedores de electricidad que ayuden a esos clientes que tienen dificultades por pagar as facturas.

De la misma manera, este previsto despliegue de redes de distribución energética tendrá un papel clave en la descarbonización de la economía. Los Gobiernos aceleran sus estrategias para alcanzar las cero emisiones netas de CO2 en 2050. En este marco, será necesario invertir en redes de distribución de electricidad a medida que las renovables aumenten su potencia instalada y se avance en la electrificación del transporte.

La presión creciente sobre la factura de los consumidores viene propiciada por el crecimiento de esos activos regulados. Se asocian a la infraestructura, y conectan las fuentes de energía limpias y el despliegue de medidores inteligentes. Todo esto ha derivado en un apalancamiento de las compañías y en un flujo de caja deprimido. Además, las renovables recortan sus precios y el coste de eliminar el carbón es una pequeña fracción del coste adicional que supone descarbonizar otros sectores, especialmente el de la calefacción y todas las formas de transporte.

Las petroleras dan un golpe de timón hacia la comercialización de electricidad y las renovables mientras Europa se prepara para una ola de adquisiciones en los próximos 3 años, según Moody's

En España, el organismo regulador, la CNMC, aprobó en abril la circular para determinar el retorno para los operadores de distribución de gas para el próximo período regulatorio que se extenderá desde 2021-26. 

La CNMC también aprobó algunos cambios menores en el marco regulatorio, con la mayor importancia, en nuestra opinión, la determinación de las tarifas de acceso al gas, transporte y distribución para 2020 y 2021 a aplicar a partir de octubre de 2020.

Pero estas perspectivas de Moody's no parecen que vayan a mejorar, dada la presión del perfil financiero del sector por la inflación y la disminución del rendimiento de las acciones. Las perspectivas podrían empeorar si el coronavirus obliga a los reguladores a establecer marcos más estrictos, ya sea mediante recortes en el rendimiento de las acciones o reduciendo la oportunidad de las empresas de recuperar costes operativos en los derechos de emisión. 

LEER TAMBIÉN: Auge de las renovables y caída de los combustibles fósiles: la caída de la demanda energética mundial en 2020 será equiparable a la demanda de la India

LEER TAMBIÉN: El histórico desplome del precio del gas natural por las tensiones geopolíticas pone contra las cuerdas la rentabilidad y el crecimiento de las renovables en España

LEER TAMBIÉN: La geopolítica del hidrógeno y la oportunidad para España de convertirse en una potencia

VER AHORA: Tiempo para el 'rally' de Navidad en bolsa: los expertos dudan de si las alzas de noviembre pueden dificultar las subidas de final de año en los índices