Pasar al contenido principal

La señal definitiva de que necesitas ir a terapia de pareja, según una experta

Cuando algunas parejas empiezan terapia, suele ser demasiado tarde [RE]
Motortion Films/Shutterstock
  • La gran evidencia de que necesitas ir a una terapia de pareja, según la terapeuta matrimonial y familiar Rachel Zamore, es que tú y tu pareja estéis un ciclo de "perseguir-abandonar".
  • Es el patrón más común que Zamore observa. Uno de los dos está activamente presionando para acercarse y el otro para alejarse, y esto puede durar años.
  • Es importante para los terapeutas explicar a las parejas en esta fase que no es culpa de ninguno de los dos.

Entre las razones por las que un matrimonio se deteriora, "no sólo hay infidelidades o traiciones", explica Rachel Zamore. "Puede darse una lenta erosión conectiva".

Zamore es una terapeuta matrimonial y familiar y fundadora del consultorio InnerWell Integrative Counseling and Couples Therapy, en Vermont, EE.UU.). Hay un tipo de erosión lenta que observa más que ninguna otra: el patrón de perseguir y abandonar. Y, según Zamore, es la principal razón por la que ir a una terapia de pareja.

Normalmente, uno de los dos ha estado intentando —durante meses o años— conseguir una conexión y cercanía mayores, mientras que el otro ha estado intentando evitar esos avances. Con el tiempo, el perseguidor está quemado y se rinde.

En muchos de esos casos, los intentos del perseguidor por conectar pueden parecer más autoritarios, según Zamore: "Asegúrate de haber sacado la basura". Esto se debe probablemente a que el perseguidor tiene miedo de debilitarse en la relación explicando lo abandonado que se siente realmente.

Quien huye, por otro lado, puede estar interesado en reparar la relación, según Zamore. Pero su mente le dice: "Mi pareja parece realmente infeliz conmigo, así que voy a dar un paso atrás y esperar que eso ajuste las cosas".

Esa actitud sólo hace que el perseguidor presione aún más, y la pareja entra en un círculo vicioso.

El problema es que, una vez que el perseguidor se rinde, "nadie está en la pista de baile", según Zamore. "Es un signo habitual de que una pareja está en serios problemas". Dicho de otro modo, en palabras de Zamore, "cuando nadie se esfuerza, es una sentencia de muerte".

Es interesante que, normalmente, la única manera de que esas parejas lleguen a terapia por primera vez es por el que huye. Steven Stosny, fundador de CompassionPower, describe el giro de guión en un post de Psychology Today:

"Dejar de perseguir crea distancias —igual que las que marcan los que huyen— sin saber quién es cada cual, porque la aparición de la autopercepción de la distancia es la devoción desenfrenada del perseguidor. Más allá de la desesperación, los que huían empiezan su propia persecución del antiguo perseguido, malhumorado y cansado. Los que marcan las distancias suelen enamorarse de sus parejas en el momento en el que éstas salen por la puerta".

Es importante para la pareja darse cuenta de que no es culpa de nadie

Una de las primeras cosas que un terapeuta de parejas hace con este tipo de pareja es quitarles la idea de que el problema es exclusivamente de uno o de otro.

Paul Schrodt, profesor de la Universidad Cristiana de Texas, llevó a cabo una revisión de estudios que habían descubierto patrones de "demandar-abandonar" (similar al perseguir-abandonar) que son menos satisfactorios para las relaciones de pareja, que tenían menos comunicación entre sí.

"Las parejas se encierran en este patrón, principalmente porque porque se ven mutuamente como la causa" del problema, según Schrodt. "Ambos ven al otro como el problema".

Como Scott R. Woolley, fundador y director del Centro de San Diego para la Terapia Emocional, comentaba en una entrevista con Gottman Relationship Blog, "ayuda realmente empezar a pensar en el patrón en sí mismo, porque es ese patrón negativo el enemigo, no la otra persona". Una meta de la terapia es que cada uno identifique su rol en el patrón, según Woolley.

En algunos casos, con ayuda del terapeuta, la pareja es capaz de llegar a un lugar de mayor honestidad e intimidad emocional. "Esta persona está en mi equipo, me respalda. Esto es lo que las parejas realmente buscan", según Zamore.

En otros casos, la conexión se ha deteriorado tanto que la pareja ha llegado a un punto de no retorno. "A veces, es demasiado tarde", concluye.

Te puede interesar