El virus de la enfermedad del beso es el principal factor de riesgo para la esclerosis múltiple, concluye un macroestudio

Enfermedad del beso

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  • Un nuevo estudio publicado el jueves 13 de enero en la revista Science concluye que la infección por el virus de Epstein-Barr (EBV), más conocida como la enfermedad del beso, es una de las principales causas subyacentes de la esclerosis múltiple.
  • Investigaciones previas demostraron que pacientes de esclerosis múltiple tienen niveles notablemente altos de anticuerpos específicos contra las moléculas inmunitarias que se adhieren al virus este virus.
  • El análisis abre puertas a nuevos tratamientos y cuestiona si la vacunación contra el virus protegería frente a la esclerosis.
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Según el estudio mundial más detallado hasta la fecha, actualmente 2,8 millones de personas en el mundo padecen esclerosis múltiple (EM), o lo que es lo mismo, 1 de cada 3.000 personas viven con la enfermedad, 55.000 personas en España, según datos de la Sociedad Española de Neurología. Cada año se diagnostican 1.800 nuevos casos en España, el 70% en personas de 20 a 40 años.

Una nueva investigación arroja luz sobre el posible origen de esta enfermedad del sistema nervioso que afecta al cerebro y la médula espinal y cuyas causas y posibles tratamientos siguen manteniendo en vilo a la comunidad científica.

Tras realizar un seguimiento durante dos décadas a 10 millones de militares estadounidenses, los hallazgos publicados en la revista Science apuntan a que el virus de Epstein-Barr, causante de la mononucleosis o enfermedad del beso, multiplica por 32 el riesgo de sufrir esclerosis múltiple.

Según UpToDate, se calcula que entre el 90 y el 95% de las personas contraen el virus de Epstein-Barr, también llamado herpesvirus humano 4, cuando llegan a la edad adulta. Mientras que en niños la infección es muy leve o asintomática, en adolescentes y adultos jóvenes puede causar mononucleosis infecciosa.

Estudios anteriores ya habían demostrado que contraer mononucleosis incrementa las papeletas de padecer esclerosis múltiple más adelante. Otros informes también detectaron que las personas con esta enfermedad poseen niveles notablemente altos de anticuerpos específicos contra las moléculas inmunitarias que se adhieren al virus.

Hasta la fecha había sido complejo demostrar que contraer la enfermedad del beso puede ser una causa subyacente de la esclerosis múltiple.

El riesgo de contraer esclerosis múltiple se multiplica por 32 tras una infección con el virus de Epstein-Barr

Tal y como informa LiveScience, tal vínculo no se encontró entre la esclerosis múltiple y otras infecciones virales. De hecho, fue el factor de riesgo con el aumento más alto. Una de las limitaciones del estudio es que no encuentran cómo el EBV causa la enfermedad, aunque otros trabajos científicos brindan sólidos indicios. 

"Hemos estado trabajando en esta hipótesis, que el EBV puede ser un factor de riesgo causal para la esclerosis durante unos 20 años", dijo Kassandra Munger, coautora principal del estudio  y científica investigadora principal en el Grupo de Investigación de Neuroepidemiología en la Escuela de Salud Pública TH Chan de Harvard.

Las muestras almacenadas del Departamento de Defensa de Estados Unidos, actualizadas cada dos años, permitieron rastrear a cada persona a lo largo del tiempo y buscar anticuerpos contra el virus. Los datos se analizaron para relacionar el estado de EBV y la aparición de la esclerosis múltiple. 

Utilizando registros médicos, detectaron a 801 personas que desarrollaron esclerosis múltiple durante el período de estudio. Habían proporcionado hasta 3 muestras de suero. 35 de los individuos habían dado negativo en la prueba de anticuerpos en el muestreo inicial, pero todos salvo uno quedaron expuestos al virus antes de desarrollar esclerosis múltiple.

Ningún otro virus arrojó una correlación tan fuerte. Además, en el suero de los que contrajeron la enfermedad se observaron signos de daño nervioso posteriores a la exposición al virus pero previos al diagnóstico de esclerosis. 

Esto no es raro teniendo en cuenta que los signos del daño, tal y como explica un artículo de la revista JAMA, pueden aparecer hasta 6 años previos a la enfermedad. 

"La infección parece ocurrir antes de cualquier evidencia de compromiso del sistema nervioso"

Los investigadores buscaron una proteína que aumenta en sangre tras el daño a las células nerviosas, llamada cadena ligera de neurofilamento. Esta se incrementó en las muestras de los que desarrollaron esclerosis múltiple, pero solo después de haber estado expuestos al virus causante de la enfermedad del beso.

En los pacientes del grupo de control, que nunca llegaron a tener la enfermedad, la concentración permaneció igual antes y después de exponerse al virus de Epstein-Barr, lo que indica que la esclerosis no se desencadena en todas las personas contagiadas, sino en aquellas con predisposición a la enfermedad. 

Aunque este trabajo no revela el por qué de este vínculo, otro estudio reciente publicado en la base de datos Research Square, y todavía pendiente de revisión por pares, sugiere que los anticuerpos específicos contra este virus también persiguen componentes de aspecto similar en las células nerviosas y la propia vaina de mielina.

Dicho de otro modo, el sorprendente parecido propicia que el sistema inmune ataque la mielina como si fuese un virus. La respuesta de por qué solamente algunas personas desarrollan la esclerosis parece hallarse en sus genes. El virus encendería la mecha que desencadena el desarrollo de la enfermedad. 

"Ahora que se ha identificado el desencadenante inicial de la esclerosis múltiple, tal vez pueda erradicarse", apuntan los autores.  

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