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El sencillo sistema que este CEO ha utilizado para establecer un equilibrio entre vida laboral y personal y crear una compañía vendida por 8.000 millones de dólares

Qualtrics CEO Ryan Smith at TechCrunch Disrupt SF 2015.
Ryan Smith, CEO de Qualtrics en TechCrunch Disrupt SF 2015. Steve Jennings/Getty Images for TechCrunch

Cuando una compañía se ofreció a comprar Qualtrics, la startup de Ryan Smith, por más de 500 millones de dólares  a principios de 2010, le pidió a su esposa que dieran una vuelta.

El trato, y la cantidad de dinero que obtendría su familia, era mucho para procesar. Pero después de solo 30 minutos de conducir hacia el sur la pareja decidió rechazarlo.

Sentían que ganar tanto dinero a la vez podría tener un impacto negativo en la forma en que estaban criando a sus hijos. Y aunque Smith había estado administrando su negocio durante casi una década, había logrado equilibrar tanto el trabajo como su vida personal, por lo que ser empresario no era una tensión importante para su familia.

Juntos, los Smith decidieron mantener en privado el sondeo a la empresa de 800 personas de Ryan, al menos hasta ahora, ya que SAP ha anunciado que ha adquirido Qualtrics en una transacción en efectivo por 8.00 millones de dólares, solo días antes de que se estableciera la OPI.

No siempre fue fácil para Smith sentirse exitoso en el hogar y en el trabajo. Él, como muchos ejecutivos, tiene un entrenador de CEOs para ayudarle a mantener el equilibrio.

Ryan compara el equilibrio trabajo-vida con un avión que puede fácilmente desviarse y necesita estabilizarse constantemente. Un ala representa las necesidades de su familia, la otra las necesidades de su trabajo. Cuando está en un viaje de negocios, por ejemplo, un lado del avión se inclina hacia abajo. Cuando regresa con su familia y despeja el fin de semana para sus hijos, se vuelve a inclinar.

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El entrenador de Smith le ha enseñado una manera de planificar el éxito que puede implementarse cada semana. Lo describía a un grupo de colegas CEOs en una conferencia en Irlanda en 2014.

El entrenador le preguntó de qué trabajos era responsable. Smith respondió los siguientes:

  1. Un marido
  2. Un padre
  3. Un hijo
  4. Un director general
  5. Un jefe
  6. Un hermano
  7. Un nieto
  8. Un amigo

El entrenador del CEO posteriormente le preguntó qué podía hacer por cada uno de esos trabajos esa semana para que se sintiera exitoso. Señaló que si llevaba a su esposa a una cita y le compraba por sorpresa un ramo de flores, eso le haría sentir como un buen marido. Y si le enseñaba a su hija a andar en bicicleta, se sentiría un mejor padre.

Ryan Smith describes work-life balance as a plane that constantly needs to be stabilized.
Ryan Smith describe el equilibrio trabajo-vida como un avión que necesita estabilizarse constantemente. Flickr/Daniel Gies

Flickr/Daniel Gies

Por ejemplo, si llevaba a su hija a la casa de sus padres y le enseñaba a montar en bicicleta en su calle sin salida, podría ser tanto un buen padre como un buen hijo.

Así que la lista de trabajos semanales de Smith comenzó a verse como algo así:

  1. Un marido - Llevar a su esposa a cenar y comprarle flores.
  2. Un padre - Enseñar a su hija a montar en bicicleta.
  3. Un hijo - Visitar a sus padres. Combinar las tareas 2 y 3.

Smith aprendió que la gente a menudo planea únicamente para una fase de la vida ("Voy a vender mi compañía cuando cumpla los 30 años"). Pero o bien no saben qué pasos tomar para lograr ese objetivo o no han planificado qué hacer después de que se haya alcanzado dicha meta.

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El plan de su director ejecutivo divide los objetivos de vida en tareas semanales, por lo que las personas no se despiertan un día y se dan cuenta de que han dejado escapar las principales prioridades.

Poco después de que Smith explicara esta táctica de éxito el viernes por la noche, abandonó la conferencia. Otros se quedaron hasta tarde y fueron a un pub local, pero Smith condujo 3 horas a Dublín y reservó un vuelo temprano a casa en Utah. De esa manera, cuando sus hijos se despertaran el domingo por la mañana podrían pasar todo el día con su padre.

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