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Por qué ser el anfitrión de la Super Bowl no merece la pena, según un economista

  • Los comités de organización de la NFL aseguran que la Super Bowl puede llegar a traer entre 300 y 500 millones de dólares a la ciudad anfitriona.
  • El economista Victor Matheson estima que los beneficios del evento deportivo están entre 30 y 130 millones de dólares.
  • Sin embargo, se sigue animando a las ciudades a proporcionar a la NFL subvenciones fiscales por albergar el evento y construir estadios. 

Esta es la transcripción del video.

Narrador: La Super Bowl es el mayor evento deportivo anual de Estados Unidos. Cada año, más de 100 millones de espectadores se sientan a ver el gran partido, lo que convierte a la Super Bowl en uno de los 10 programas de televisión más visto de todos los tiempos. Y es que ser su anfitrión se ha convertido en algo tan “americano” como verlo.

La mayoría de los comités anfitriones de la Super Bowl creen que la popularidad del evento puede significar sólo una cosa: grandes ganancias para la ciudad. Los distintos comités y la NFL afirman que el partido puede llegar a suponer entre 300 y 500 millones de dólares sólo en gastos a la ciudad anfitriona. Por ejemplo, en 2018 el comité anfitrión de Minnesota afirmó que la 52ª Edición de la Super Bowl generó 450 millones de dólares a la mitad de las ciudades gemelas. Pero economistas del deporte, incluyendo Victor Matheson se mantienen escépticos.

Matheson: “Si alguien dijera: ‘Mira, este venteo cuesta tres, cuatro quinientos millones de dólares’, lo que un economista diría es: Demuéstralo.

Narrador: De hecho, cuando Matheson se fijó en los números, encontró que la Super Bowl podría aportar entre 30 y 130 millones de dólares, una parte de lo que los comités y la NFL reclaman.

He aquí el porqué la celebración de la Super Bowl no es tan valiosa como la gente piensa.

¿Cuánto cuesta organizar la Super Bowl? Matheson sostiene que para algunas ciudades el coste comienza con la construcción de un nuevo estadio. Entre 2006 y 2017 se construyeron siete estadios de la NFL. Y para 2019, cada una ya había sido anfitriona de la Super Bowl. De media, los contribuyentes aportan 250 millones de dólares para la construcción de los estadios.

Matheson: “Dicen: ‘Mira, tú construye el estadio y nosotros te traeremos la Super Bowl’. Si la Super Bowl realmente trajera entre cuatrocientos y quinientos millones de dólares a la ciudad, entonces, entregar 500 millones en impuestos me parece un buen trato. Desafortunadamente, si el impacto real fuera una facción de eso, entonces los contribuyentes construirían un enorme estadio y no estarían recibiendo mucha ayuda, al menos procedente de la Super Bowl, para pagar ese estadio”

Narrador: Además del estadio, que la NFL utilizar sin coste alguno, también están los gastos de ser el anfitrión del evento, como el transporte público y las horas extra del cuerpo de policía. Por ejemplo, en 2014, Nueva Jersey otorgó a la NFL una reducción de impuestos de 8 millones, y NJ Transit terminó con perdidas de hasta 5.6 millones al transportar a los fans hasta la Super Bowl.

Pero, además de eso, la NFL requiere gastos adicionales. El Star Tribune de Minneapolis publicó el libro de demandas de 153 páginas de la NFL que databa de 2014. El documento enumera las especificaciones y requisitos de la NFL para las ciudades anfitrionas, algunos con valor de millones de dólares. La lista incluye: espacios para el estacionamiento, habitaciones de hotel, transporte, vallas publicitarias, seguridad, comida, acceso a campos de golf y pistas de bolos, todo esto junto a una exención en el pago de impuestos de la ciudad, el estadio y la localidad.

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Matheson: “Eso obviamente significa que hay mucho menos dinero para la ciudad. Todo eso regresa a la sede de la NFL y, en ese momento, es cuando el dinero se reparte. Pero una vez más, no se comparte con los gobiernos locales. Se comparte con los otros 32 propietarios de los equipos” Narrador: Estas son las altas exigencias, y los comités las cumplen con la esperanza de recuperar el dinero. Pero: ¿Cuánto están ganando las ciudades? Bueno, todo depende de cómo hagas los cálculos. Matheson encontró tres diferencias muy dispares. El primero es el “efecto de sustitución”, que es cuando los consumidores gastan dinero en un evento deportivo que habrían gastado de todos modos. Así que no aumenta la cantidad de dinero que se gasta. Se reorganiza el patrón de gasto.

El segundo es el “efecto de desplazamiento”, que es cuando las multitudes asociadas a un evento deportivo desplazan sus costes fijos. Así que, si la Super Bowl llena todos los hoteles que normalmente estarían ocupados en un 80%, la NFL sólo es responsable de un aumento del 20%.

Y el efecto “fuga”, que explicaría el destino final del dinero. Los hoteles suelen aumentar los precios hasta tres o cuatro veces más durante la Super Bowl, pero las empresas y los accionistas se benefician del aumento de los precios, no de los trabajadores locales.

Matheson: “Así que, lo que estás intentado hacer es tratar de pagar decenas de millones de dólares en gastos que en realidad no son tan importantes para la actividad económica adicional que se genera, así que definitivamente no puedes salir adelante, al menos como un gobierno estatal o local”.

Narrador: En 2008, Glendale (Arizona) fue sede de la 42º Super Bowl, y el alcalde de la ciudad en ESPN afirmó que la ciudad perdió 1 millón durante todo el evento. En 2016, San Francisco fue sede de los eventos previos a la 50º Super Bowl que se estaba celebrando en Santa Clara, y San Francisco acabando una factura por servicios públicos con valor de 4,8 millones de dólares.

Matheson: “Tenemos pruebas de que los grandes eventos, como la Super Bowl o las Olimpiadas hacen felices a la gente, al menos temporalmente”. Pero tenemos que tener mucho cuidado con eso. Así que, si quieres decir ‘traednos la Super Bowl porque hace feliz a nuestra gente’, eso es genial. Pero no nos digas que nos hará ricos”.

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