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Los insectos están muriendo a un ritmo récord, una preocupante señal de que estamos en medio de una sexta extinción masiva

Cuarenta y uno por ciento de las especies de insectos del mundo están en riesgo, según un estudio reciente.
Hillary Kladke/Getty
  • Aproximadamente el 40% de las especies de insectos del mundo están en riesgo, según un nuevo estudio.

  • Las muertes ocurren principalmente porque los insectos están perdiendo sus hábitats a causa de la agricultura y de la urbanización. El uso de pesticidas y fertilizantes también tiene la culpa, al igual que el cambio climático.

  • Los autores del estudio sostienen que las repercusiones de esta pérdida de insectos de la Tierra podría ser catastrófica.

  • La rápida disminución de las poblaciones de insectos es también una señal de que el planeta se encuentra en medio de una sexta extinción masiva.

De alguna manera, es más fácil preocuparse por la muerte de lobos, tortugas marinas y rinocerontes blancos que sentir remordimiento por la desaparición de los insectos.

Pero la pérdida de insectos es una amenaza grave, que podría desencadenar un "colapso catastrófico de los ecosistemas de la Tierra", según un nuevo estudio científico.

La investigación, la primera revisión global de su tipo, ha examinado 73 informes históricos sobre la disminución de insectos en todo el mundo y ha descubierto que la masa total de todos los insectos en el planeta está disminuyendo en un 2,5% cada año.

Si esta tendencia continúa sin disminuir, la Tierra podría quedarse sin insectos en el año 2119.

"En 10 años existirá una cuarta parte menos, en 50 años solo quedará la mitad y en 100 años no habrá ninguno", ha explicado Francisco Sánchez-Bayo, coautor del estudio e investigador español de la Universidad de Sydney, a The Guardian.

Ese es un gran problema porque los insectos son fuentes de alimento para innumerables especies de aves, peces y mamíferos. Los polinizadores como las abejas y las mariposas también desempeñan un papel crucial en la producción de frutas, verduras y nueces.

Los insectos se extinguen 8 veces más rápido que los mamíferos, aves y reptiles

Sánchez-Bayo y sus coautores centraron su análisis en los insectos de países europeos y norteamericanos. Estiman que el 41% de las especies de insectos están en declive, el 31% están amenazadas (según los criterios establecidos por la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza) y el 10% se están extinguiendo a nivel local.

Esa tasa de extinción es ocho veces más rápida que el ritmo de extinción observado para los mamíferos, aves y reptiles.

El estudio sugirió que las especies de abejas en el Reino Unido, Dinamarca y América del Norte se han llevado buena parte del golpe: los abejorros, las abejas europeas o melíferas y las especies de abejas silvestres están disminuyendo. En los Estados Unidos, el número de colonias de abejas europeas ha caído de los 6 millones que había en 1947 a los 2,5 millones que hay solo seis décadas después.

Un apicultor de California inspecciona su colmena de miel.
AP

Las polillas y las mariposas también están desapareciendo en Europa y en Estados Unidos. Solo entre 2000 y 2009, Reino Unido perdió el 58% de las especies de mariposas en tierras de cultivo.

Las libélulas, los efemerópteros y los escarabajos también parecen estar muriendo.

Al observar todas las poblaciones animales del planeta (no solo los insectos), según un estudio de 2017, la Tierra parece estar pasando por un proceso de "aniquilación biológica". Ese análisis estima que "hasta el 50% del número de individuos animales que alguna vez compartieron la Tierra con nosotros ya se han ido".

Este rápido declive de la biodiversidad mundial a veces se denomina la "sexta extinción", ya que es la sexta vez en la historia de la vida en la Tierra que la fauna del planeta ha experimentado un colapso importante.

En el pasado, las extinciones masivas han sido causadas por la aparición de edades de hielo o colisiones de asteroides. Esta extinción masiva, sin embargo, es impulsada por las actividades humanas, como la deforestación, la minería y las emisiones de dióxido de carbono que contribuyen al calentamiento global.

"Dado que los insectos representan alrededor de dos tercios de todas las especies terrestres de la Tierra, las tendencias anteriores confirman que el sexto gran evento de extinción está afectando profundamente a las formas de vida de nuestro planeta", escribieron los autores.

Leer más: 6 metas a cumplir en 2020 para poder frenar el calentamiento global

"Consecuencias catastróficas para .... la supervivencia de la humanidad"

Para 2.119, todos los insectos del mundo podrían haber desaparecido.
Joe Klementovich/Aurora Photos/Getty

El estudio enfatiza que los insectos son "esenciales para el buen funcionamiento de todos los ecosistemas" como fuentes de alimento, polinizadores de cultivos, controladores de plagas y recicladores de nutrientes en el suelo.

"Si no se puede detener la pérdida de especies de insectos, esto tendrá consecuencias catastróficas tanto para los ecosistemas del planeta como para la supervivencia de la humanidad", ha explicado Sánchez-Bayo a The Guardian.

Por lo tanto, la disminución sustancial de las poblaciones de insectos amenaza la producción de alimentos, madera y fibra de la que depende la supervivencia de la humanidad, según Timothy Schowalter, profesor de entomología de la Universidad Estatal de Louisiana (Estados Unidos).

"La disminución de los polinizadores pone en peligro el 35% de nuestro suministro mundial de alimentos, razón por la cual los países europeos están exigiendo la protección y restauración de los hábitats de los polinizadores", ha contado a Business Insider.

Schowalter añade que los insectos también son recursos alimenticios críticos para muchas aves, peces y otros vertebrados, que desaparecerían si lo hicieran sus fuentes de alimento.

"A menudo se difama a los insectos, o al menos se subestima su importante contribución a la productividad de los ecosistemas y a la prestación de servicios de los ecosistemas", cuenta Schowalter. "En resumen, si los insectos y otros artrópodos desaparecen, nuestra supervivencia se vería amenazada."

Las prácticas agrícolas están detrás de la mortandad de insectos

Esta no es la primera vez que los científicos han llamado la atención sobre la caída en picado de las poblaciones de insectos.

En 2017, un estudio indicó que el 75% de los insectos voladores de Alemania habían desaparecido desde la década de 1990. Otro estudio reciente mostró que la biomasa total de artrópodos, criaturas como insectos, arañas y langostas que tienen patas articuladas pero no columna vertebral, en Puerto Rico se ha sumergido en picado desde la década de 1970.

Los pesticidas, los fertilizantes y el uso intensivo de la tierra para la agricultura son los principales impulsores de esta disminución.

"En general, el uso sistemático, generalizado y a menudo superfluo de plaguicidas en las tierras agrícolas y de pastoreo durante los últimos 60 años ha afectado negativamente a la mayoría de los organismos, desde insectos hasta aves y murciélagos", escribieron los autores del nuevo estudio.

Y agregaron: "La conclusión es clara: a menos que cambiemos nuestras formas de producir alimentos, los insectos en su conjunto irán por el camino de la extinción en unas pocas décadas".

Sánchez-Bayo le ha explicado a The Guardian que cree que los insecticidas como los neonicotinoides y el fipronil son especialmente dañinos.

"Esterilizan la tierra, matan a todos los gusanos", dijo.

Un granjero rocía un pesticida.
REUTERS/Jayanta Dey

Los cambios de temperatura provocados por el cambio climático también están influyendo en la muerte de los insectos, aunque no es el factor principal.

"Hasta ahora, las disminuciones se han relacionado más con los cambios en el uso de la tierra, especialmente la intensificación agrícola, la fragmentación de los bosques y el desarrollo urbano, que con el cambio de temperatura", sostiene Schowalter.

Para hacer frente a la fuerte disminución de las poblaciones de insectos, Sánchez-Bayo y sus coautores están impulsando iniciativas para restaurar los hábitats de los insectos y reducir la cantidad de productos químicos utilizados en las prácticas agrícolas.

"Es imperativo que los patrones actuales de uso de plaguicidas, principalmente insecticidas y fungicidas, se reduzcan al mínimo", sentencian.

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