Sky Pool, la fabulosa piscina transparente de Londres no apta para gente con vértigo y que permite el sueño de nadar a 35 metros de altura entre 2 edificios

Piscina en Londres

EcoWorld Ballymore

  • Imagínate nadar a cielo abierto bajo las nubes de Londres, en una increíble piscina transparente de 148.000 litros situada entre un par de edificios a más de 30 metros de altura. 
  • Sky Pool existe y forma parte del proyecto residencial Embassy Gardens en la capital británica. ¿Te atreverías a darte un chapuzón?
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Nadar es uno de los deportes más sanos que existen, pero si padeces vértigo, chapotear en esta piscina de Londres a 35 metros de altura no le sentará nada bien a tu salud. Si por el contrario te chiflan las emociones fuertes, Sky Pool puede convertirse en una experiencia acuática de ensueño. 

Como cuentan en New Atlas, esta singular piscina en las alturas ha sido diseñada por la firma HAL Architects, los Arup y Eckersley O'Callaghan o el fabricante de acrílico Reynolds Polymer Technologies. El proyecto no es aislado sino que se inscribe dentro de Embassy Gardens de Londres, un lujoso complejo residencial situado en la renovada zona de Nine Elms.

Según Dreams of Luxury, en esta zona privilegiada conviven bares, restaurantes, tiendas, zonas verdes y negocios que han llevado al distrito londinense a convertirse en el nuevo barrio de moda, cuna de la Embajada de Estados Unidos o de la filial de Apple. 

Los suntuosos apartamentos no solamente ofrecen suites de lujo, cine privado y salas de reuniones, sino su punto fuerte, la guinda que corona el pastel es su piscina suspendida en el aire, que permite pasar de un edificio a otro a nado. 

Sky Pool

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Las personas afortunadas ya pueden refrescarse bajo el cielo británico con un chapuzón en esta piscina, que el pasado 19 de mayo abría sus puertas, según adelantaba el Daily Mail. Aquellos suertudos que la prueben podrán vigilar desde lo alto a los transeúntes, atravesando la distancia entre los edificios del complejo residencial por el agua. 

A nivel estructural, la piscina está hecha con una sola pieza de acrílico que tiene un grosor total de alrededor de 35 centímetros, colocada en un marco de acero. A sus lados se encuentran una terraza doble con bar y restaurante, así como algunas áreas para sentarse. 

Y para aquellos que no tengan ganas de mojarse los pies, Sky Pool también cuenta con una pasarela paralela para cruzar los dos edificios de apartamentos.

Sky Pool

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A nivel de estructura, este proyecto fue todo un desafío para los ingenieros responsables de que la piscina se sostenga en las alturas con toda la presión que implican los 148.000 litros de agua de su interior, sumando el balanceo del edficio o las cargas del viento. 

"Las paredes laterales forman vigas profundas capaces de abarcar esta distancia mientras soportan el peso del agua, además de resistir la presión del agua en los lados y las cargas del viento", explica a New Atlas Eckersley O'Callaghan, uno de los ingenieros implicados. 

 "La estructura de la piscina se ocupa de estos movimientos al no estar conectada rígidamente en ambos extremos; puede deslizarse y mantener la estanqueidad", apostilla. 

Una piscina que cruzó el mundo hasta llegar al cielo de Londres

La piscina Sky Pool de Londres mide 25 metros y permite pasar a nado de un edificio a otro.
La piscina Sky Pool de Londres mide 25 metros y permite pasar a nado de un edificio a otro.

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Otro trabajo minucioso fue trasladar la espectacular piscina a Londres, ya que la estructura fue fabricada al otro lado del océano, en Estados Unido. En Colorado experimentó todas las pruebas pertinentes, viajó por carretera a Texas y emprendió un viaje en barco de 3 semanas por el Océano Atlántico hasta los Países Bajos.

Desde el país europeo puso rumbo al puerto de Tilbury en Londres y subió por el río Támesis, antes de ser trasladado al complejo residencial en camión. La odisea implicó una enorme movilización y coordinación de esfuerzos: para la última parte del trayecto hubo que quitar los semáforos y las señales de tráfico, y cerrar una carretera por completo. 

El colofón fue su subida a los cielos con ayuda de una grúa móvil de 750 toneladas, sostenida por una segunda grúa más pequeña. El esfuerzo habrá valido la pena para el puñado de afortunados que se sientan mitad peces, mitad pájaros, nadando en la atmósfera de Londres y oteando desde arriba el encanto de sus callejuelas.

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