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SpaceX lanza con éxito el cohete más poderoso de la Tierra

Despegue del cohete Falcon Heavy de Space X de la plataforma de lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy el 6 de febrero de 2018 en cabo Cañaveral, Florida.
Despegue del cohete Falcon Heavy de Space X de la plataforma de lanzamiento 39A en el Centro Espacial Kennedy el 6 de febrero de 2018 en cabo Cañaveral, Florida. Joe Reedle/Getty Images
  • SpaceX ha lanzado el Falcon Heavy, el cohete más potente construido por la compañía.
  • El cohete despegó el pasado martes desde una plataforma de lanzamiento utilizada en la época Apolo en el Centro Espacial Kennedy de Florida, un momento al que pudo acudir Business Insider.
  • Musk ha utilizado su propio Tesla Roadster como prueba de carga.
  • El coche se dirige a la órbita de Marte, pero antes de ello su órbita tuvo que sobrevivir a seis horas de radiación severa.
  • Si se consagra su éxito, el lanzamiento de Falcon Heavy podría irrumpir en la industria del lanzamiento y ayudar al ejército estadounidense, la NASA y los clientes privados.

CABO CAÑAVERAL, Florida - El cohete Falcon Heavy de SpaceX, el sistema de lanzamiento más poderoso hasta la fecha, rugió en el cielo sobre una columna de humo el pasado martes por la tarde, hora local. 

Los tres impulsores reutilizables del cohete elevaron la nave hacia el cielo, embarcando el Tesla Roadster de Elon Musk en un viaje hacia la órbita de Marte.

El fundador de SpaceX, Elon Musk, temía que su cohete experimental de 23 pisos de altura pudiera explotar con la fuerza de impulso equivalente a 1,8 millones de kilos de TNT. Pero afortunadamente ese no ha sido el destino del Falcon Heavy, que despegó con éxito de la pista de lanzamiento 39A del Centro Espacial Kennedy.

"Esta ha sido probablemente el momento más emocionante de mi vida" dijo Musk en la rueda de prensa tras el lanzamiento. "Me ha demostrado que las locuras pueden hacerse realidad. Sinceramente, no creía que fuera a funcionar".
 

Debuta el primer cohete reutilizable de gran capacidad

Espectadores en Cocoa Beach observan el primer lanzamiento del cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy el pasado 6 de febrero de 2018.
Espectadores en Cocoa Beach observan el primer lanzamiento del cohete Falcon Heavy de SpaceX desde el Centro Espacial Kennedy el pasado 6 de febrero de 2018. REUTERS/Gregg Newton

Musk admite que su prueba de carga es una tontería. Pero el despegue exitoso del Falcon Heavy, un sistema cuyos costes se valoran en unos 90 millones de dólares (unos 73 millones de euros) por lanzamiento, podría cambiar por completo la industria de los vuelos espaciales.

"Esto significa que somos capaces de ofrecer lanzadores de carga pesada [...] por un poco más del coste de un Falcon 9", declaró Musk el pasado lunes refiriéndose al cohete impulsor simple de 62 millones de dólares (aproximadamente unos 50 millones de euros) de SpaceX. "Si triunfamos en esto, será el fin para el resto de cohetes".

La clave del bajo coste de Falcon Heavy radica en la reutilización de sus cohetes impulsores de 40 metros de altura, cuya construcción cuesta decenas de millones de dólares cada uno. El resto de los cohetes disponibles en el mercado son desechados después del lanzamiento.

Prueba de lanzamiento del Falcon Heavy.
Prueba de lanzamiento del Falcon Heavy. SpaceX via YouTube

Los dos propulsores laterales del cohete aterrizaron sanos y salvos en tierra tras su lanzamiento del martes. Se suponía que el acelerador central debía aterrizar en un barco teledirigido en el océano Atlántico, pero en vez de eso perdió de vista el barco y se estrelló contra el agua a una velocidad de 480 kilómetros por hora, según declaró Musk a los periodistas después del lanzamiento.

El acelerador no estaba suficientemente propulsado, comentó el empresario, y rompió dos hélices del barco con el choque a la vez que cubría la cubierta de metralla.

"Parece una escena bastante divertida, así que si las cámaras no se han desintegrado, la sacaremos", dijo Musk.

SpaceX no pensaba reutilizar ninguno de los tres aceleradores, aunque Musk declaró que la compañía les buscaría un uso a los dos que regresaron intactos.
 

El destino del Roadster y su conductor, 'Starman'

Starman y el Tesla Roadster viajan por el espacio.
Starman y el Tesla Roadster viajan por el espacio. SpaceX/Youtube

Después del lanzamiento, Musk dijo en un tuit que la fase o etapa superior –la parte del cohete que transportaba el coche y su conductor ficticio, llamado Starman– completó con éxito su encendido para oscilar entre la Tierra y Marte.

"El tercer encendido se completó con éxito. Trascendió la órbita de Marte y continuó hacia el cinturón de asteroides", dijo Musk, adjuntando una foto de la órbita a su tuit.

Además de un maniquí vestido de traje espacial, el Roadster está provisto de un conjunto de cámaras de vídeo que "deberían proporcionar unas vistas épicas", afirmó Musk, y ofrecieron una retransmisión en directo de la prueba de carga durante un par de horas. (Musk dijo que las baterías deberían conservar la carga durante unas 12 horas).

El recorrido del Tesla Roadster de Elon Musk a través del espacio.
El recorrido del Tesla Roadster de Elon Musk a través del espacio. Elon Musk/SpaceX; Twitter

"Parece tan ridículo e imposible. Se puede decir que es cierto porque parece tan irreal", declaró Musk en la rueda de prensa posterior al lanzamiento.

Pero agregó: "Las imágenes van a entusiasmar a la gente de todo el mundo, yo todavía no me lo creo. Estoy alucinando".

En la fase superior el Falcon Heavy, que transportaba coche trucado de Musk, se movía a través de intensos campos de radiación alrededor del cinturón magnético Van Allen de la magnetosfera terrestre.

"Va a ser golpeado bastante fuerte" por partículas de alta energía, anunció Musk el lunes. "En realidad es un ambiente de radiación mucho más agresivo que el del espacio exterior [...] Piensa en el cinturón de Van Allen como una lente de concentración de partículas cargadas."

Sin embargo, la radiación no eliminó la electrónica del cohete de la fase superior, ya que sus motores se encendieron acelerando el Roadster hasta unos 40.000 kilómetros por hora, y lo inyectó en una órbita entre la Tierra y Marte en la que se moverá indefinidamente. La órbita del coche puede durar cientos de millones de años, o posiblemente, más de mil millones de años.

Musk señaló el pasado lunes que esta arriesgada maniobra de unas seis horas de duración serviría como una prueba de resistencia del Space X y sería una manera de conseguir la victoria ante otras empresas competidoras.

SpaceX quiere probar que el Falcon Heavy es capaz de enviar una nave espacial y suministros al planeta rojo.

El futuro: ¿un Falcon Super Heavy?

Lanzamiento del Falcon Heavy.
Lanzamiento del Falcon Heavy. Thom Baur/Reuters

Musk ha asegurado que el éxito de Falcon Heavy sería análogo a ponerlo en un mercado "en el que una única compañía aérea dispone de aviones reutilizables mientras que el resto tienen un solo uso".

"Tú saltarías en paracaídas a tu destino, y el avión se estrellaría en algún lugar", dijo. "Por loco que esto parezca, así es como funciona el negocio de los cohetes".

Musk también afirmó que el lanzamiento de Falcon Heavy es tan solo el principio de un sistema flexible y poderoso que se podría comparar con el éxito del histórico cohete desechable de la NASA, Saturno V.

"Podríamos obtener el máximo rendimiento posible", declaró ante los periodistas el pasado lunes. "Si quisiéramos, podríamos añadir dos impulsores laterales más y convertirlo en el Falcon Super Heavy, con [...] más de 5 millones de kilos de empuje"

Con el combustible suficiente y la trayectoria adecuada, el sistema tendría potencia de sobra para lanzar una carga útil más pesada que un coche a Plutón, por no mencionar a Marte.

"En realidad, podría llegar más lejos que el Apolo, posiblemente visitar un asteroide o algo similar", aseguró Musk.

Eso atraería la atención de la NASA, que se está preparando para lanzar varias naves espaciales unidas a asteroides, diversos planetas y la luna. La agencia espacial se encuentra en pleno ajuste presupuestario y lleva retraso en la construcción de un cohete super resistente, llamado Space Launch System (Sistema de Lanzamiento Espacial).

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