Esta startup promete evitar uno de los problemas más molestos de las cámaras de los móviles

Analisis Samsung Galaxy S20 FE

Carlos Ferrer-Bonsoms Cruz

Uno de los cambios más notables en el diseño de los smartphones actuales respecto a los de hace unos años es el agrandamiento de la cámara. No solo hay más cámaras en los móviles, sino que además estas se encuentran en módulos bastante más grandes y que sobresalen del cuerpo del móvil.

Esto ha hecho que dejar el móvil sin funda sobre una superficie plana no sea tan satisfactorio, debido al desnivel que causa este módulo de cámara, que hace que al pulsar en la pantalla haya un ligero movimiento que desagrada a muchos usuarios. Y ahora, una startup quiere hacer que las cámaras vuelvan a ser como antes y no sobresalgan del cuerpo de los móviles.

Los módulos de las cámaras sobresalen más que antes debido a que los sensores son de mayor calidad, y se colocan a distintas alturas y con distintas lentes sobre ellos para optimizar los resultados cuando se toma una fotografía. Por lo que la solución sería reducir la calidad de los sensores, o bien hacer los móviles un poco más gruesos, algo que tampoco sería un drama para muchos usuarios.

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Sin embargo, esta startup llamada Metalenz ha descubierto cómo hacerlo sin necesidad de modificar el tamaño del dispositivo. Según recoge Wired, esta compañía propone lentes planas que se basan en una tecnología de metasuperficies ópticas, y que podría conseguir una igual o mejor calidad de imagen en las fotografías. Estas lentes incluso podrían recoger algo más luz, lo que mejoraría la fotografía nocturna.

Incluso podría servir para ubicar la cámara frontal de los móviles bajo la pantalla, algo en lo que varias compañías están trabajando actualmente y que podríamos ver este mismo año en un buen número de smartphones. De hecho, Xiaomi está perfeccionando su propia solución para ubicar la cámara frontal bajo la pantalla.

Estas lentes además serían únicas, no se colocarían varias sobre el sensor, evitando la necesidad de un mayor espacio para colocarlas. Esta tecnología no es nueva, sino que ha llegado tras una década de investigación por parte de sus dos fundadores, Robert Devlin y Federuci Capasso, compañeros en la universidad de Harvard.

Metalenz comenzará la producción en masa a finales de año, y la primera aplicación de esta tecnología será precisamente en un smartphone, aunque la compañía no ha querido dar el nombre del fabricante del mismo. Sin embargo, Devlin afirma que las aplicaciones de esta tecnología van mucho más allá de los smartphones, ya que comprenden desde el cuidado de la salud hasta la realidad virtual y la realidad aumentada, por lo que esta tecnología podría tener un futuro prometedor.

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