Conocer por qué los supercentenarios viven tanto podría proporcionar la clave para hacer que el resto de la humanidad logre vivir más

Maria Josefa Guillén, de 103 años,en su casa en Cazalla de la Sierra, Sevilla, el 18 de septiembre de 2016. A esa edad todavía no se considera supercentenaria.
Maria Josefa Guillén, de 103 años,en su casa en Cazalla de la Sierra, Sevilla, el 18 de septiembre de 2016. A esa edad todavía no se considera supercentenaria.
Andrea Comas/Reuters
  • Los supercentenarios, aquellas personas que viven más 110 años, tienden a tener una alta inmunidad frente a las enfermedades, incluyendo el cáncer.
  • Conocer cómo estas personas logran alcanzar una longevidad extrema en tan buenas condiciones podría proporcionar la clave para avanzar hacia el envejecimiento saludable.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

El leonés Saturnino de la Fuente García se convirtió el pasado agosto en el hombre vivo más longevo con 112 años y 211 días. 

Una edad que lo incluye en el selecto grupo de los supercentenarios, aquellas personas que viven más allá de los 110 años.

La ciencia hoy considera que llegar al centenario es algo relativamente "frecuente".

La esperanza de vida en la mayoría de países está aumentando hasta tal punto que la ONU predice que el número de centenarios en todo el mundo aumentará hasta 573.000 este año.

Hoy se estima que medio millón de personas en todo el mundo ha superado el siglo de vida. Sin embargo, pasada esta barrera las mejoras de supervivencia disminuyen exponencialmente y son pocos los que logran ostentar el título de "supercentenarios"

En concreto, un estudio de la Université de Montréal calculó que para la generación nacida a finales del siglo XIX, la probabilidad de celebrar un centésimo cumpleaños era de 7 entre 1.000. Sin embargo, las posibilidades de llegar a los 110 años eran de 1 entre 100.000.

Más evidente aún resultan los datos de un censo de población en Japón de 2015 recogidos por National Geographic, según el cual de las 61.763 personas que en el país superaban los 100 años de edad, tan solo 146 llegaban a los 110 años.

El interés por los supercentenarios va más allá de la mera anécdota. Conocer qué ha permitido a De la Fuente llegar a los 112 años de edad o a Kane Tanaka, la persona viva más anciana de la Tierra, poner 118 velas en su tarta podría ser clave en el camino hacia el envejecimiento saludable.

No solo se trata de cumplir años, sino de hacerlo en buen estado. En general, un rasgo común de los supercentenarios es que alcanzan estas edades récord con un estado de salud, tanto físico como cognitivo envidiable. Llegando en muchos casos a valerse por sí mismos.

Los supercentenarios a menudo “parecen nacer con relojes más lentos que el resto de nosotros”, afirma en BBC Stuart Kim, biólogo del desarrollo de la Universidad de Stanford. “Cuando los conoces, todos se ven y actúan 20 años más jóvenes de lo que realmente son".

Un sistema inmunológico sin comparación que les hace escapar de las enfermedades vinculadas a la edad

"Una vida tranquila... y no hacer daño a nadie" es lo que Saturnino asegura que le ha permitido tener una longeva existencia. Poco a poco se va conociendo más sobre qué permite a una persona llegar en tal estado de salud a superar la barrera de los 110.

Los investigadores sí saben que la herencia es uno de los principales predictores. Pero no se ha podido precisar los genes específicos que permiten esta longevidad extrema.

longevidad humana, anciano
Reuters/ Fiorenzo Maffi

Con la edad el cuerpo envejece y va perdiendo propiedades o capacidades. Te salen arrugas, canas y lo que es peor, tu sistema inmune va disminuyendo progresivamente.

"Se trata de un fenómeno conocido como inmunosenescencia que conduce a un mayor riesgo de sufrir infecciones, contraer cáncer así como de padecer ciertas enfermedades autoinmunes", explica el artículo de National Geographic.

Sin embargo los supercentenarios prácticamente escapan a la aparición de afecciones vinculadas a la edad.

Un estudio de 2010 analizó a 32 pacientes con edades comprendidas entre los 110 y los 119 años. Los resultados evidenciaron que estas personas " retrasan notablemente e incluso escapan a la expresión clínica de la enfermedad vascular".

Una proporción sorprendentemente sustancial de estas personas seguía siendo funcionalmente independiente o requería una asistencia mínima. Pocos sujetos tenían antecedentes de enfermedades vasculares,( incluido infarto de miocardio y accidente cerebrovascular).  Solo el 22% tomaba medicamentos para la hipertensión. En lo relativo al cáncer, el 25% tenóan antecedentes, todos ellos curados.

¿Pero por qué viven tanto los supercentenarios? 

Lograr ir mucho más allá el siglo de vida en esas condiciones de salud parece deberse a que el sistema inmunológico en estas personas permanece activo y funcional en la ancianidad.

Así lo evidenció una investigación de 2019 realizada por investigadores del Centro RIKEN de Ciencia Médica Integrativa y la Escuela de Medicina Keio (ambos en Tokio, Japón).

"Las personas excepcionalmente longevas, como los supercentenarios, tienden a pasar toda su vida con buena salud, lo que implica que su sistema inmunitario permanece activo para proteger contra infecciones y tumores. Sin embargo, su condición inmunológica ha sido en gran parte inexplorada hasta el momento", remarca el estudio.

Por ello, los investigadores se centraron en las células T citotóxicas, (también conocidas como linfocitos T), de estas personas. Se trata de células del sistema inmunitario que ayudan a proteger el cuerpo de las infecciones,  y que incluso parecen combatir el cáncer.

Los hallazgos mostraron que la población estudiada de supercentenarios mostraba un mayor porcentaje de células T citotóxicas frente a los distintos grupos de control.

Además, hubo niveles relativamente bajos en la sangre de donantes jóvenes, lo que sugiere que esta es una característica propia más que un marcador de la juventud.

"Nuestro estudio revela que los supercentenarios tienen características únicas en sus linfocitos circulantes, lo que puede representar una adaptación esencial para lograr una longevidad excepcional al mantener las respuestas inmunes a las infecciones y enfermedades", concluye el informe.

Poder conocer cómo los supercentenarios llegan a esa longevidad extrema no permitirá que todo el mundo pueda ostentar esa edad. Pero sí que llegar a los 80 u 90 en mejor estado de salud fuera algo posible. Lo cual bien mirado, también merece la pena.

“Creemos que este tipo de células, que son relativamente poco comunes en la mayoría de los individuos, incluso en los jóvenes, son útiles para luchar contra los tumores establecidos y podrían ser importantes para la inmunovigilancia”, concluyó entonces Piero Carnicini uno de los autores principales.

"Esto es emocionante, ya que nos ha brindado nuevos conocimientos sobre cómo las personas que viven vidas muy largas pueden protegerse de afecciones como infecciones y cáncer", añadió.

Otros artículos interesantes:

La ciencia encuentra probable que para finales de este siglo una persona viva hasta los 130 años

¿La esperanza de vida es genética o parte del estilo de vida? La ciencia responde a los interrogantes sobre la longevidad en el ser humano

Las personas más longevas del mundo tienen algo en común: este es el hobby que que puede alargarte la vida, según varios estudios

Te recomendamos

Y además