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El futuro de Netflix es más incierto que nunca tras el frenazo de las suscripciones y la agresividad de la competencia

Reed Hastings, CEO of Netflix, chose the living room of his home in Santa Cruz.
Reed Hastings, CEO de Netflix Getty Images
  • El futuro de Netflix es cada vez más incierto debido al frenazo en el ritmo de nuevas suscripciones a sus servicios y por la agresividad de su competencia.
  • Netflix ha cosechado malos resultados en todas las métricas de referencia, como el crecimiento de las suscripciones generales, que incluso disminuyen en EE.UU., la generación de flujo de caja negativo o el aumento de su deuda financiera.
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El primer problema con Netflix son las suscripciones a sus cuentas. El segundo, mucho más serio, se llama competencia. Y si probablemente es demasiado pronto para pensar que la compañía ha entrado en una peligrosa espiral negativa, no lo es para entender que el grupo necesita, muy rápidamente, mostrarle al mercado que puede diversificar su oferta aumentando servicios. No es un camino fácil, pero su CEO Reed Hastings no tiene muchas más cartas que jugar.

"Desde principios de año, sus acciones han cotizado en positivo, pero la percepción de los traders ha cambiado después de la publicación de los datos en la segunda mitad del año", explica Edoardo Fusco Femiano, analista de mercado de eToro, que añade: "Netflix ha fallado en todas las métricas de referencia. Desde el crecimiento de las suscripciones generales, de 2,7 millones frente a las expectativas de 5 millones, incluyendo la disminución de suscriptores en EE.UU., hasta la generación negativa de efectivo y el aumento de la deuda financiera sobre una base anual".

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Las consecuencias son claras: Netflix ha crecido gracias a un círculo virtuoso basado en el crecimiento constante de suscriptores que ha hecho que el mercado olvide tanto la incapacidad de la compañía para ser rentable como la facilidad con la que acumula deudas. Por otro lado, los miles de millones de dólares que ha recibido en préstamo sirvieron para financiar cientos de producciones costosas que, a su vez, han hecho crecer el número de usuarios y el valor de su repertorio de títulos.

Y cuanto más invertía Netflix en nuevas producciones, más posibilidades tenía de encontrar gallinas de los huevos de oro como La Casa de Papel o Stranger Things. El revés a finales de julio supone una advertencia sobre el futuro de la compañía, mostrando al mundo que el crecimiento no está garantizado de por vida.

"Por si eso fuera poco", continúa Fusco Femiano, "la competencia de Disney y AT&T, que han lanzado programas de streaming de TV en condiciones más convenientes que Netflix, está empujando a la compañía a buscar la expansión en nuevos mercados, pero está claro que este sector está ahora maduro y se está saturando rápidamente”.

Una escena de The Crown, con Claire Foy
Netflix

"Este no es un mercado donde hay sustituciones como con los electrodomésticos o los automóviles", dice Roberto Verganti, profesor de Liderazgo e Innovación en la Escuela de Administración del Politecnico di Milano, que señala que "para aumentar la facturación, Netflix está condenado a proporcionar nuevos servicios, quizás a través de suscripciones premium o similares. Mientras tanto, debe continuar produciendo contenido exitoso asumiendo todos los riesgos necesarios".

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El peligro número uno para Netflix se llama Disney porque podría atraer a más de 30 millones de nuevos clientes para finales del próximo año y, sobre todo, tendrá un coste anual de alrededor de 40 dólares(unos 35,7 euros): "Es un precio mucho más bajo que el de Netflix", destaca el analista de eToro, "pero no debemos olvidar a Amazon, que tiene una enorme capacidad de gasto, como lo demuestra en el comercio electrónico".

Sin embargo, Disney ya ha anunciado que en los próximos trimestres se concentrará con toda su fuerza en el video online y para financiar las operaciones ya ha comenzado a aumentar las fuentes de ingresos de sus actividades alternativas, como los parques de atracciones. "La fuerza de Disney", recalca Verganti, "es precisamente la de poder aumentar los flujos de efectivo desde otras actividades, mientras que Netflix no tiene otra opción".

Mickey y Minnie Mouse en Disneyland
Getty Images

"Los competidores podrán financiar su propia transformación recurriendo a sectores más fuertes, pero Netflix no y, de hecho, deberían aumentar los gastos de marketing, pero esto", advierte Fusco Femiano, aumentará la presión sobre las cuentas". También porque, mientras tanto, es probable que Netflix pierda la mayor parte de los contenidos de Disney y de todas aquellas plataformas que verán la luz en los próximos meses. 

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Con el riesgo de alimentar un círculo vicioso en el que la caída de las acciones asustará a los inversores, haciendo que sea más difícil financiarse y, en consecuencia, producir nuevas películas y series.

Netflix cuenta con Stranger Things en su catálogo de streaming
Netflix

Para Verganti, sin embargo, todavía hay muchos sectores por explorar “desde el mundo de los juegos hasta el de la educación. Ciertamente, Netflix no puede quedarse quieto”. Para Fusco Femiano, por otro lado, “es esencial ver quién tendrá sinergias industriales. La competencia pondrá en fuera de juego a quien no sea lo suficientemente eficiente. Creo que el sector irá hacia la agregación y luego las ganancias aumentarán”. Como si dijera que Netflix debe demostrar que puede mantenerse en el mercado frente a su competencia. Y a una valoración de más de 90 veces sus beneficios.

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