Tener a Elon Musk como jefe tiene que ser complicado: que se lo digan a Linda Yaccarino

Beatrice Nolan
| Traducido por: 
Linda Yaccarino, CEO de X, tiene que rendir cuentas ante Elon Musk.
Linda Yaccarino, CEO de X, tiene que rendir cuentas ante Elon Musk.

 Getty; Chelsea Feng/Business Insider

  • Tras la adquisición de Twitter por parte de Elon Musk, la red social ha tenido problemas para atraer inversión publicitaria. La salud financiera de la empresa que ahora se conoce como X se ha visto sometida a un escrutinio constante.
  • Las tensiones entre Linda Yaccarino, la actual CEO de X, y Musk son cada vez mayores, según han publicado recientemente varios medios de comunicación.

Las cuentas de X, la plataforma anteriormente conocida como Twitter, han sido puestas en entredicho desde que Elon Musk compró la red social a finales de octubre de 2022.

Desde ese momento, la compañía ha tenido problemas para atraer nuevos ingresos publicitarios tras los numerosos cambios y recortes de gastos llevados a cabo por Musk.

Los anunciantes, que abandonaron en masa la plataforma cuando el CEO de firmas como Tesla o SpaceX la compró oficialmente hace casi dos años, han tardado en volver.

Durante la Super Bowl de febrero de 2024, grandes anunciantes como McDonald's o YouTube redujeron su gasto en X hasta en un 55% en comparación con el año anterior, según un análisis llevado a cabo por la consultora de gestión de ventas e inteligencia publicitaria MediaRadar.

Al parecer, las dificultades económicas que esto ha provocado están generando tensiones entre Musk y la actual CEO de la red social anteriormente conocida como Twitter, Linda Yaccarino.

Randall Peterson, profesor de conducta corporativa en la London Business School, ha declarado a Business Insider que cualquier empresa con las dificultades que está atravesando X experimentaría tiranteces en su liderazgo.

Mark Zuckerberg, director ejecutivo de Meta, en el Meta Connect de 2023.

"Para Yaccarino, su reputación se ha arruinado en su propio ámbito", ha comentado este experto. "Su formación es en marketing y publicidad, y ese es el problema de ingresos ahora mismo. Si no es capaz de darle la vuelta, lo que le ha dado fama se convertirá en un gran interrogante".

Las declaraciones de Peterson concuerdan con las noticias que se han publicado recientemente y que apuntan a que existen tensiones entre ambos empresarios.

Según informaba hace poco el Financial Times, Musk ha estado presionando a Yaccarino para que aumente los ingresos y reduzca los gastos. Una empleada de alto rango de X habría señalado al medio de comunicación británico que la renovada presión había puesto a la CEO cada vez más nerviosa.

Al parecer, los problemas se han centrado en la salud financiera de la plataforma, que Yaccarino ha estado tratando de estabilizar tras un año ocupando el cargo de CEO. Yaccarino asumió su actual puesto en junio del año pasado, tras haberse pasado una etapa trabajando como directora de Publicidad y Alianzas Globales de NBCUniversal.

Problemas de ingresos

Linda Yaccarino, CEO de X.
Linda Yaccarino, CEO de X.

Jerod Harris/Getty

Musk no se lo ha puesto fácil a Yaccarino. Sin ir más lejos se mostró bastante hostil con algunos anunciantes en una entrevista que se publicó a finales del año pasado. Las declaraciones del empresario se produjeron con motivo de unas publicaciones en su cuenta de X que fueron catalogadas de antisemitas y que provocaron la huida de diversos anunciantes de la red social.

Documentos internos revelaban entonces que, antes incluso de que se produjesen los comentarios de Musk, la plataforma anteriormente conocida como Twitter corría el riesgo de perder hasta 75 millones de dólares en ingresos (unos 69 millones de euros al tipo de cambio actual), ya que compañías como Airbnb, Coca-Cola o Microsoft dejaron o tenían intención de dejar de anunciarse en X.

Más recientemente, el multimillonario empresario ha intentado convencer a algunos anunciantes para que vuelvan a la red social. En el festival de creatividad publicitaria Cannes Lions que se celebró este mes de junio, Musk se reunió en privado con inversores publicitarios y fue entrevistado por Mark Read, CEO del gigante publicitario WPP.

Cannes Lions es el mayor evento anual de la industria publicitaria, pero el dueño de lo que un día fuese Twitter se lo saltó en el año 2023.

 

Reorganización de la directiva

En medio de la creciente presión financiera que experimenta la empresa, Musk y Yaccarino también han estado reorganizando la junta directiva.

En abril, el empresario contrató a su viejo aliado Steve Davis para revisar las finanzas de la organización y el rendimiento de sus trabajadores, tal y como informó The Verge. Desde entonces, Davis ha estado barajando el posible despido de aquellos empleados que presenten un menor rendimiento, con planes de recorte dirigidos a decenas de puestos de trabajo, según el Financial Times.

A principios de este mes, se anunció la marcha de Joe Benarroch, mano derecha de Yaccarino.

En ese sentido, se cree que Nick Pickles, un directivo británico que trabajaba en Twitter antes de la compra de Musk, asumirá las funciones de Benarroch.

El experto en el sector de las redes sociales Matt Navarra ha expresado que este desorden "sin duda va a tener un impacto en la moral de la compañía y en la sensación de estabilidad de su personal". Navarra ha añadido además que muchos trabajadores ya han tenido que pasar por la "traumática transición" de Twitter a X

"También enviará una señal al sector empresarial y a los anunciantes de que esta es una corporación que sigue estando en estado de crisis y que está lista para entrar en erupción en cualquier momento por la forma en que está gestionada", ha asegurado este experto.

Una asociación fallida

Gwynne Shotwell, directora de Operaciones (COO) de SpaceX.
Gwynne Shotwell, directora de Operaciones (COO) de SpaceX.

Amanda Edwards/WireImage/Getty

El nombramiento de Yaccarino como CEO de X fue acogido con cautela, pero también con optimismo, ya que algunos esperaban que la asociación Yaccarino-Musk reprodujese el éxito de la dupla Gwynne Shotwell-Musk en SpaceX.

Shotwell es la responsable de supervisar la mayor parte de las operaciones y ventas de la empresa de cohetes como COO, mientras que el multimillonario se centra generalmente en el desarrollo de la tecnología. Los inversores han atribuido a esta asociación gran parte del éxito de SpaceX.

Sin embargo, Yaccarino y Musk no parecen tener la misma sinergia en X.

"Todo el mundo pensaba que esto podría funcionar muy bien y el hecho de que no haya sido así es interesante", ha valorado Peterson, el profesor de la London Business School. "La pregunta para mí es si X simplemente está tan estropeada que nadie puede salvarla o si Yaccarino podría haberlo hecho si se le permitiese hacer lo que sabe hacer".

Este medio de comunicación ha tratado de ponerse en contacto con la red social, pero por el momento no ha obtenido respuesta.

Conoce cómo trabajamos en Business Insider.