Pasar al contenido principal

La 'teoría de juegos' explica por qué los miembros de la OPEP pueden hacer trampa

opep
Heinz - Peter Bader/ Reuters
  • Los miembros de la OPEP tienen un acuerdo para limitar los niveles de producción hasta diciembre. 
  • Los precios del petróleo están subiendo. 
  • Cuando los precios son más altos, hay menos incentivos para cooperar con límites de producción.

Los miembros de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) se enfrentan a un dilema debido a la subida de precios del petróleo. 

Extender los topes de producción significa abrir más espacio en el mercado para competidores no miembros, y gestionar una mayor producción implica bajar los precios. Así que es posible que no elijan ninguna de las dos y la teoría de juegos (un área de las matemáticas que estudia los incentivos) puede explicar el por qué

"La teoría de juegos sugiere que con precios más altos del petróleo, infringir el acuerdo aumenta los beneficios, lo que significa que el cumplimiento podría caer en 2018", escriben Thomas Pugh y Liam Peach, economistas de Capital Economics, en una nota reciente a sus clientes.

Leer más: 5 tendencias clave en el sector de la energía para 2018

El crudo West Texas se ha mantenido por encima de los 60 dólares el barril (unos 48 euros) la mayor parte de este año, cayendo solo durante una gran ola de ventas en el mercado en febrero. Y a medida que los precios aumentan, la producción no perteneciente a la OPEP crece. Los productores de shale (nombre en inglés con el que se conoce en el sector al petróleo de esquisto) de Estados Unidos alcanzaron en noviembre un récord de producción al bombear más de 10.000 millones de barriles al día.

Para un país individual centrado en maximizar los ingresos, la estrategia dominante suele ser producir todo el petróleo posible. Esto corresponde a lo que los jugadores deben hacer independientemente de lo que hagan los otros jugadores. 

Pero cuando todo el mundo amplía la producción, se ejerce una presión a la baja sobre los precios. En la teoría de juegos, este es un ejemplo del "dilema del prisionero". Como todos actúan por interés propio, los jugadores terminan en una situación peor que si colaboraran.

Aquí es donde interviene el plan de la OPEP. Los países miembros — Argelia, Angola, Ecuador, Guinea Ecuatorial, Gabón, Irán, Iraq, Kuwait, Libia, Nigeria, Qatar, Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos—  actúan como un único proveedor.

Pero a medida que suben los precios, aparecen más incentivos para que los miembros "hagan trampa" y produzcan más. Debido a que los ingresos marginales son más altos que con precios más bajos, hay una mayor recompensa por el aumento de la producción, incluso saltándose los topes de producción.

Al mismo tiempo, el coste de oportunidad del cumplimiento también se vuelve mayor.

"Reducir la producción para contrarrestar el efecto del aumento de la producción no perteneciente a la OPEP requeriría renunciar a una mayor cantidad de participación de mercado e ingresos", añaden Pugh y Peach. 

Te puede interesar