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Trump amenaza con un terremoto en la guerra comercial entre EE.UU. y China al sugerir nuevos aranceles a productos chinos por valor de 325.000 millones de dólares

Trump threatens seismic shift in trade war with China, suggesting new tariffs on $325 billion worth of Chinese goods
Cameron Spencer/Getty; Win McNamee/Getty; Shayanne Gal/Business Insider
  • El presidente estadounidense Donald Trump ha amenazado con una escalada dramática de la tensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y China. 
  • Trump dijo que incrementará el viernes los aranceles de algunos productos chinos por un valor de 200.000 millones de dólares se incrementarán del 10% al 25% y que pronto podrían aumentar también los aranceles hasta el 25% de otra serie de productos chinos por un valor de 325.000 millones de dólares. 
  • Este movimiento se produce mientras Estados Unidos y China están en negociaciones para tratar de acabar con esta guerra comercial. 

El presidente Donald Trump ha amenazado con un aumento de la tensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, a menos que se llegue a un acuerdo antes del viernes. 

Trump ha asegurado que los aranceles actuales de productos chinos por valor de 200.000 millones de dólares se incrementarán desde el 10% al 25% y que el país impondrá un arancel del 25% a otros productos chinos por valor de 325.000 millones de dólares que actualmente no tienen este tipo de impuestos. 

El presidente asegura que esto se debe a la lentitud en las negociaciones comerciales entre ambos países. "Durante 10 meses, China ha estado pagando aranceles del 25% en productos tecnológicos, y del 10% sobre 200.000 millones de dólares de otros bienes. A partir del viernes, los del 10% subirán hasta el 25%", tuiteó Trump. 

"Estos pagos son parcialmente responsables de nuestros magníficos resultados económicos. El 10% subirá al 25% este viernes. 325.000 millones de dólares de productos adicionales importados de China se mantienen sin aranceles, pero pronto se les impondrá un impuesto del 25%. Los aranceles que pagan actualmente a Estados Unidos tiene poco impacto en el coste del producto en su mayoría a cargo de China. Las negociaciones con China continúan, pero demasiado despacio, dado que intentan renegociar. ¡No!" 

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Las negociaciones comerciales entre China y EE.UU. llevan produciéndose desde que el presidente Xi Jinping logró una tregua comercial temporal a finales de noviembre, pero existen importantes puntos de fricción sobre cómo llevar a cabo el acuerdo y qué hacer con los actuales aranceles que han causado problemas en las negociaciones. 

El vicepresidente chino, Liu He, el mayor representante económico oficial, tiene previsto viajar a Washington DC para otra ronda de negociaciones esta semana. Mientras que se cierra el acuerdo, algunas informaciones publicadas señalan que Estados Unidos se ha echado atrás en una serie de demandas relativas a cambios fundamentales en la economía China. 

Tal como están las cosas, EE.UU. ha puesto aranceles a bienes importado de China por valor de 250.000 millones de dólares, mientras que Pekín ha respondido con aranceles a productos estadounidenses por un valor de 110.000 millones de dólares. 

La guerra comercial comenzó en marzo de 2018 cuando la administración Trump publicó un informe detallando el daño económico causado por el robo de propiedad intelectual de Estados Unidos por parte de compañías chinas. Esto llevó a que se produjeran dos rondas de tiras y aflojas relativas a la subida de los aranceles 

Mientras que los negociadores de Estados Unidos se han centrado en obligar a China a acabar con el robo de propiedad intelectual y abrir su mercado a empresas estadounidenses, Trump también ha prestado mucha atención a la reducción del déficit entre Estados Unidos y China, aunque el consenso de los economistas es que el balance bilateral de comercio tiene poco que decir sobre la salud económica del país. 

Los economistas han alertado de que una escalada dramática de la tensión en la guerra comercial entre Estados Unidos y China haría que los consumidores estadounidenses pagaran más por los bienes procedentes de este país y potencialmente tendría consecuencias negativas para la economía de EE.UU. 

Adicionalmente, al contrario de lo que el presidente insistió en tuitear el domingo, varios estudios han mostrado que la mayoría de los costes arancelarios están recayendo en los consumidores y empresas estadounidenses. 

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