Tesla exige aumentar las multas a los competidores que incumplan los requisitos de economía de combustible

Elon Musk, CEO de Tesla y actualmente el hombre más rico del planeta.
Elon Musk, CEO de Tesla y actualmente el hombre más rico del planeta.
Reuters

Nuevo controvertido movimiento de Tesla. La marca de coches eléctricos ha realizado una polémica propuesta al Gobierno de los Estados Unidos en la que exige incrementar las penalizaciones económicas para aquellas firmas que no cumplan con los requisitos de eficiencia de combustible.

Esta petición llega después de que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico estadounidense (NHTSA, por sus siglas en inglés) sugiriese imponer mayores multas a las compañías que no cumplieron en años anteriores estos valores. 

Según varios fabricantes, esto podría suponerles un coste anual de más de 1.000 millones de dólares, pero la agencia Reuters señala que Tesla está presionando para incrementar estas penalizaciones cuanto antes.

Durante el mandato de Donald Trump, en 2016, se retrasó la norma establecida durante la presidencia de Barack Obama que iba a suponer más del doble de penalizaciones a las firmas que no cumplieran con los valores de la tasa de eficiencia de combustible promedio corporativa (CAFE, por sus siglas en inglés). El retraso se estableció para 2022, pero la idea inicial era que se pusiera en marcha en 2019.

Por ello, Tesla se ha puesto en contacto con la Corte de Apelaciones para el Segundo Circuito para que se restablezcan las penas mayores cuanto antes. 

Según argumentan, esta situación genera una “incertidumbre continua en las inversiones y transacciones en toda la industria, y cualquier retraso seguirá teniendo efectos perjudiciales en el mercado de créditos hasta que se resuelva el problema".

La clave está en los créditos regulatorios

No obstante, hay que tener en cuenta que la marca de coches eléctricos nunca se vería afectada por estas multas y una buena parte de su beneficio proviene de la venta de créditos regulatorios a otras firmas. Estos créditos surgen por la obligación en determinados estados a que los fabricantes cuenten con un cierto porcentaje de su producción dedicado a los coches con cero emisiones. 

Aquellos que no lo cumplen compran esa proporción a marcas como la de Elon Musk, que excede la cuota al no fabricar ningún coche de combustión. Así, se estima que ha ganado más de 2.000 millones de dólares desde 2019. 

No obstante, si las multas a aquellos que no respeten los requisitos de eficiencia se incrementan, los créditos aumentarán su valor.

Ante esto, un grupo representante de General Motors, Toyota, Ford y Volkswagen se ha pronunciado en un documento: “Que Tesla pueda beneficiarse de una mayor certeza sobre el valor de los créditos de CAFE que ha acumulado no es una razón para interrumpir un proceso administrativo en curso". 

Por el momento, todo está en el aire.

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