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La contaminación urbana mata, y estos son todos los estudios científicos que lo demuestran

Contaminación en una autovía en Riad, Arabia Saudí
Contaminación en una autovía en Riad, Arabia Saudí GettyImages
  • La relación entre contaminación y los fallecimientos o enfermedades es algo que la mayoría aceptamos como cierto, pero sobre la que aún sobrevuelan algunas dudas.
  • Un reciente estudio desveló que un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables generadas por la combustión se asocia con un aumento en la mortalidad de entre el 0,44% y 0,68%.
  • Otros informes revelan que un 16% de muertes a nivel mundial están vinculadas con la contaminación, con nada menos que 9 millones de muertes prematuras en 2015 relacionadas con la polución.

La contaminación es la amenaza invisible (o no tan invisible, si cualquiera observa una urbe desde la lejanía) que nos acecha a diario en nuestras ciudades. Una sucesión de elementos químicos peligrosos para la salud, para la sostenibilidad del medio ambiente que nos acoge y para el desarrollo mismo de la civilización tal y como la conocemos.

Sin embargo, hay mucha gente que sigue poniendo en duda la importancia de la contaminación en su relación con el aumento de enfermedades e incluso la muerte. Unas dudas que, en ocasiones, llegan incluso a calar dentro de las opiniones y las estrategias políticas, poniendo en riesgo a toda la sociedad en base a esa ignorancia.

Leer más: Un estudio acaba de demostrar que la contaminación del aire provoca más muertes al año que el tabaco y está reduciendo la esperanza de vida en Europa en hasta 3 años

Para disipar cualquier incertidumbre, un reciente estudio internacional realizó un análisis epidemiológico internacional en 652 ciudades de todo el mundo (incluidas 45 españolas, como Madrid, Barcelona y Sevilla). Y sus resultados fueron más que concluyentes: existe una relación clara entre la mortalidad diaria con las concentraciones de contaminación urbana por partículas en suspensión en el aire (PM), emitidas sobre todo por los tubos de escape de los vehículos.

La investigación, dirigida por la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y la Universidad de Fudan, en China, detectó que, en promedio, un aumento de 10 microgramos/m3 en partículas inhalables (PM10) —capaces de penetrar hasta los pulmones— y finas (PM2.5) -generadas por la combustión y que pueden penetrar hasta el torrente sanguíneo- se asocia con un aumento en la mortalidad de 0,44% y 0,68%.

Lo que es más importante: los científicos encontraron aumentos significativos en la mortalidad incluso en exposiciones por debajo niveles umbrales establecidos actualmente en las guías de calidad del aire.

Relación clara con la muerte

Pero esta no es la única prueba científica que disipa cualquier duda sobre los peligros de la contaminación. De hecho, existen muchísimos documentos académicos que defienden esta premisa de manera rotunda.

Por ejemplo, otro estudio publicado en The Lancet reveló que un 16% de muertes a nivel mundial están vinculadas con la contaminación. Entre otras cifras, se ligaron nada menos que 9 millones de muertes prematuras en 2015 a la polución, tres veces más que las muertes causadas por VIH, tuberculosis o malaria juntas. La mayoría fueron a causa de enfermedades no infecciosas vinculadas a la contaminación, como problemas cardiovasculares, infartos y cáncer de pulmón.

Hasta la mismísima Organización Mundial de la Salud (OMS) ha alertado sobre los riesgos de la contaminación para la salud, con consecuencia de muerte. Para este organismo, por cada 1.000 toneladas de este gas mueren unas tres personas. Y, al mismo tiempo, otro estudio publicado en Sciencedaily vincula el exceso de las emisiones de NOx del escándalo de Volkswagen con el fallecimiento de 5.000 personas al año en Europa. 

Pérdida de capacidades intelectuales

Pero la contaminación no solo mata, sino que también provoca enfermedades por doquier. Algunas tan llamativas, inusitadas y preocupantes como la pérdida de capacidades intelectuales en las personas expuestas a altos niveles de polución.

De hecho, un estudio publicado en la revista Proceedings of the National Academy of Sciences detectó en China que la contaminación era responsable de la reducción de las capacidades cognitivas de las personas. Para ser exactos, se habla de la ralentización a la hora tanto de "hacer recados diarios como para tomar decisiones de alto riesgo", especialmente en tareas que requieren capacidades verbales y matemáticas.

No es el único informe en esa línea: otra investigación apuntaba a un vínculo inverso entre la exposición de una madre a los contaminantes y la inteligencia de un niño a los cinco años.

Las múltiples causas de la contaminación urbana

Las causas de la contaminación son muy variadas, pero numerosos factores clave se multiplican en las ciudades, convirtiéndolas en el lugar propicio para que sus perniciosos efectos se expongan claramente. Hablamos principalmente de los coches, pero también de calefacciones o aires acondicionados y sus consiguientes consumos energéticos.

Así pues, y en el marco del proyecto Life Gystra, la empresa Opus RSE ha evaluado durante un año la contaminación de los vehículos que entran y salen de Madrid. Así pues, según sus resultados, solo el 5% de los vehículos que entran a diario en Madrid son responsables del 60% de las emisiones de partículas finas en suspensión.  Y lo que es más: de media los coches Euro V y VI que circulan a diario por Madrid emiten casi cuatro veces mas NOx de lo que deberían y de lo que registran las estadísticas. 

Recordemos que las ciudades de al menos de 50.000 habitantes concentran el 70% de la población en España. En ellas se consume el 40% de la energía final del país y son directamente responsables del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI).

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