Tomar una Coca-Cola u otro refresco azucarado al día aumenta el riesgo de padecer cáncer de hígado, según una nueva investigación

Bebida azucarada

fotostorm/Getty Images

Ojo con pasarte con los refrescos: beber al menos una bebida azucarada al día puede estar relacionado con un riesgo significativamente mayor de cáncer de hígado, según una investigación presentada en la reunión anual de la Sociedad Estadounidense de Nutrición, NUTRITION 2022 LIVE ONLINE, celebrada del 14 al 16 de junio de 2022. 

Para llegar a esta conclusión, investigadores de varias instituciones, incluida la Escuela de Salud Pública T. H. Chan de Harvard, analizaron datos de 90.504 mujeres posmenopáusicas, de 50 a 79 años, durante casi 19 años de seguimiento. Querían ver si había un patrón entre el consumo de bebidas azucaradas, como refrescos y bebidas de frutas, y el riesgo de cáncer de hígado.

Descubrieron que las mujeres que consumían al menos una bebida azucarada al día tenían un 73 % más de probabilidades de desarrollar cáncer de hígado que las mujeres que consumían 3 o 4 bebidas azucaradas al mes. Las mujeres que bebían una o más bebidas dulces al día tenían un riesgo un 78% más alto, según los datos.

El cáncer de hígado es la sexta forma de cáncer más común en todo el mundo, según el Fondo Internacional de Investigación del Cáncer Mundial, y tanto los casos como las muertes relacionadas están aumentando rápidamente en Estados Unidos, según la Sociedad Estadounidense del Cáncer.

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Al margen de este estudio, la evidencia científica sugiere que otros hábitos pueden incidir sobre el riesgo más alto o más bajo de cáncer de hígado, como beber alcohol, relacionado con un mayor riesgo, y café, relacionado con un menor riesgo.

Los hallazgos del estudio invitan a reducir el consumo de bebidas azucaradas para mermar el riesgo de cáncer de hígado, si más investigaciones confirman el vínculo, según Longgang Zhao, autor principal del estudio y candidato a doctorado en la Universidad de Carolina del Sur.

"Reemplazar las bebidas azucaradas con agua y el café o el té sin azúcar podría reducir significativamente el riesgo de cáncer de hígado", destaca el responsable en un comunicado de prensa.

Las bebidas azucaradas pueden alterar la sensibilidad a la insulina, causando una variedad de problemas de salud

Los investigadores habían planteado la hipótesis de que las bebidas dulces aumentarían el riesgo de cáncer de hígado debido a los efectos secundarios del azúcar. Comer demasiado azúcar puede hacer que las personas sean menos sensibles a la insulina, la hormona que ayuda a controlar el azúcar en la sangre.

El alto consumo de azúcar también puede impulsar el aumento de peso y la obesidad, incrementando el riesgo de desarrollar grasa visceral alrededor del hígado. Ambos factores pueden ser perjudiciales para la salud hepática y se han relacionado fuertemente con el riesgo de cáncer, según los investigadores.

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Sin embargo, se necesita más investigación para comprender mejor el vínculo entre las bebidas dulces y el cáncer de hígado. 

El estudio es limitado porque es observacional y señala un vínculo entre el cáncer de hígado y las bebidas azucaradas, en lugar de mostrar directamente que las bebidas dulces provoquen cáncer. 

Tampoco está claro si el vínculo podría ser el mismo para otras poblaciones, como los hombres y las mujeres más jóvenes, escribieron los investigadores.

Dado que alguna evidencia sugiere que las personas mantienen sus hábitos de bebidas azucaradas o aumentan su consumo, comprender los riesgos podría ayudar a las personas a tomar decisiones más saludables sobre sus elecciones diarias de bebidas, dijo Zhao en la presentación.

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