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Trenes de alta velocidad 'low cost', la inminente revolución del transporte europeo

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Europa Press

En el 2020 se permitirá la competencia en el mercado ferroviario europeo, y seguramente cambiará las reglas del juego. La Unión Europea ha ordenado que a partir de ese año los servicios de trenes se abran a nuevos operadores, y como sucedió con el sector aeronáutico, el negocio derivará a un modelo low cost.

De hecho la feroz competencia de compañías como Ryanair y Easyjet y la guerra de tarifas aéreas ha llevado a que las grandes operadoras ferroviarias, en su mayoría asociadas a capitales estatales, se vieran forzadas a bajar los precios de sus billetes de manera drástica, o de adoptar políticas de cobro por servicios adicionales como el equipaje.

España se prepara

En España la empresa estatal Renfe ya prepara sus armas para la llegada de competidores, y sigue la hoja de ruta del lanzamiento del primer tren low cost de alta velocidad del país.

Se llamará EVA, cubrirá la ruta Madrid-Barcelona (al menos en una primera etapa) y sus billetes serán un 25% más baratos que los actuales para el mismo trayecto. Además cuenta con diversas innovaciones tecnológicas para seducir a un público más joven, el target favorito de las aerolíneas de bajo coste.

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De todas maneras, Renfe hace años que planta cara contra las compañías aéreas con periódicas campañas de tarifas a precios muy bajos.

Además competencia autorizó a la empresa Intermodalidad de Levante (Ilsa), creada por la aerolínea de bajo coste Air Nostrum, a operar un servicio de alta velocidad que partirá desde Madrid con paradas en Zaragoza, Barcelona, Perpiñan y Narbona hasta Montpellier.

Tarifas bajas y más pasajeros

En Alemania, la compañía Flix Mobility –propietaria de la red de autobuses low cost Flixbus- opera en dos rutas de alta velocidad (Berlin-Fráncfort-Stuttgart y Hamburgo-Koln) y ofrece tarifas desde 10 euros por trayecto.

Según el consejero delegado de Getlink –compañía que cuenta con la concesión del transporte del Eurotúnel, por el Canal de la Mancha– “hay una demanda latente” para los ferrocarriles de bajo coste. Esta empresa ofrece viajes entre Londres y París en alta velocidad por 510 euros, pero analiza ofrecer tarifas más económicas frente a la competencia del sector aéreo.

Leer más: Renfe y CAF pujan con grandes operadores por las autopistas ferroviarias de los Pirineos

Esta alternativa podría incrementar la ocupación del servicio, que se encuentra en un 58%. Y por ende, la llegada de nuevos competidores podría dar un nuevo soplo de vida a la red de alta velocidad europea, de 9.000 kilómetros, que en muchos tramos –y en el AVE bien lo saben– está infrautilizada.

Buen negocio en Italia

En Italia desde 2012 opera Italo, creada por el exdirectivo de Ferrari Luca Cordero di Montezolo, que brinda servicios en 17 ciudades de la península y que controla el 30% del mercado del país, con 13 millones de pasajeros (frente a los seis millones de 2014).

La estatal Trenitalia se vio forzada a bajar sus tarifas hasta un 41%, pero aumentó su tráfico de pasajeros el 80%.

El buen negocio de la operadora despertó el apetito de la inversora Global Infraestructure Partners (GIP), que pagó 2.000 millones de euros por Italo.

Austria, Chequia y Suecia también asisten a una revitalización del mercado ferroviario con nuevas propuestas comerciales.

La ruta Viena-Salzburgo tuvo el mismo efecto que en Italia: las tarifas bajaron el 42% y el número de pasajeros aumentó el 92%. En tanto, el tramo de Praga a la ciudad checa de Ostrava redujo sus precios drásticamente, pero duplicó el volumen de viajeros, cita Bloomberg.

Problemas para los operadores ferrioviarios

Los aviones tienen la ventaja del aire: no hay impedimentos físicos para volar del punto A al punto B. Pero los operadores ferroviarios chocan con los recelos de los Estados. La alemana Deutsche Bahn abandonó el plan de ofrecer la ruta Fráncfort-Londres tras innumerables problemas de organismos regulatorios, como las trabas para acceder a la infraestructura de Bélgica –operada habitualmente por Eurostar-.

Getlink ha acusado al Gobierno francés de maniobrar para proteger el monopolio de Eurostar –controlada por la estatal SNCF–. De hecho esta empresa cuenta con la filial low cost Ouigo, que también ofrece servicios de alta velocidad a precios más baratos que el TGV tradicional.

La operadora del Canal de la Mancha pensó en crear una red paralela desde París a Londres para evitar las tasas de las estaciones ferroviarias centrales, pero eso implicaría a los pasajeros un tiempo de viaje adicional para llegar a ciudades secundarias –y con costes extras.

Una ventaja que han tenido las aerolíneas low cost es que comenzaron a volar a destinos donde apenas había presencia de aviones. En el caso de las operadoras low cost de trenes, no pueden contar con esa posibilidad.

 

 Artículo original de Cerodosbé.

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