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Las tres razones por las que invertir en loterías y sorteos es una mala inversión

Sorteo del Niño
Raúl Sanchidrián/ Efe

Ganar la lotería parece un imposible y, sin embargo, año tras año los españoles ponen su dinero e ilusión en manos del azar — y de la Administración.

La Sociedad Estatal de Loterías y Apuestas del Estado (SELAE) estimaba en diciembre que los españoles se gastarían de media 66,16 euros en Lotería de Navidad, casi 2,5 euros más que en 2016.

Para el anterior Sorteo del Niño, los españoles desembolsaron una media de 14,88 euros por cabeza, según datos de SELAE.

En 2015, una encuesta de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) sugería que los ciudadanos invertían de media 450 euros al año en apuestas y loterías.

Pero a pesar del atractivo del notorio “¿y si…?”, entregar el dinero a la suerte puede no resultar la mejor inversión. A continuación te explicamos por qué.

La probabilidad de éxito es escasa

Hace dos navidades, el matemático Miguel Córdoba Bueno, autor del libro Anatomía del Juego: Un análisis comparativo de las posibilidades de ganar en los diferentes juegos de azar (Dykinson, 2013), explicaba a Efe que haría falta vivir 100.000 años para garantizar que nos tocara el Gordo de la Lotería de Navidad.

La lógica: hay 100.000 bolas iguales, cada una con las mismas posibilidades de salir. El experto exponía que la probabilidad de recibir algún tipo de premio era del 5%, mientras que la de llevarse el reintegro era de un 9%.

Esto supone que, como informó el mes pasado Business Insider, quedarse embarazada tomando la píldora o nacer con un dedo de más resulte más común que llevarse el Gordo.

Córdoba explicaría también a Europa Press que las oportunidades de recibir algún tipo de premio crecen en el Sorteo del Niño. En este sorteo se triplica la cantidad destinada a reintegros y la probabilidad de llevarse algo asciende a casi un 8%.

En otros sorteos las probabilidades de éxito resultan todavía más escasas. Por ejemplo, en el juego de la Primitiva existen casi 14 millones de combinaciones posibles. 

Hay que restar los impuestos

La Agencia Tributaria señala que los premios de las loterías de la SELAE o los sorteos organizados por Cruz Roja Española o la ONCE están sujetos a impuestos.

Los premios superiores a los 2.500 euros tributan al 20%, por lo que hay que restar un buen pellizco a la cuantía del premio.

Por ejemplo un décimo premiado con el Gordo pasa en realidad de 400.000 a unos 320.000 tras aplicar los impuestos.

Un décimo cuesta 20 euros y el 70% de la emisión se destina a premios.

Pérdidas y líos

Como recuerda la OCU, un décimo premiado de la Lotería es una suerte de cheque al portador, lo que puede suponer una fuente de problemas. En primer lugar se puede perder y además puede generar conflictos si se comparte la lotería.

La Organización de Consumidores y Usuarios recomienda que, en caso de pérdida o robo, se notifique inmediatamente a las autoridades aportando toda la documentación posible. El reparto de premios es además un importante espectáculo mediático de modo que los ganadores salen del anonimato.

Cuando se comparten décimos, la entidad recomienda repartir copias firmadas con el DNI del depositario entre los participantes, especificando los datos de cada uno y sus participaciones.

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