Pasar al contenido principal

Donald Trump incrementa los aranceles a China, aumentando el riesgo de guerra comercial

President Donald Trump welcomes Chinese President Xi Jinping at Mar-a-Lago state in Palm Beach, Florida.
El presidente de EE.UU., Donald Trump, da la bienvenida al presidente chino Xi Jinping en Mar-a-Lago en Palm Beach, Florida. Reuters/Carlos Barria
  • El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha duplicado con creces la tasa arancelaria en más de un tercio de las importaciones chinas durante las primeras hora de la mañana de este viernes.
  • Un total de aproximadamente 250.000 millones de dólares en productos llegados de China enfrentarán un impuesto de importación del 25%.
  • La escalada ha puesto en duda las negociaciones comerciales y se espera que conduzca a precios más altos para las empresas y los consumidores estadounidenses.

En la mañana de este viernes, el presidente estadounidense Donald Trump ha duplicado con creces la tasa arancelaria de aproximadamente 200.000 millones de dólares en importaciones chinas, una medida que prepara el escenario para las represalias de Pekín y que aumenta significativamente los riesgos de un largo año de guerra comercial entre las economías más grandes del mundo.

Después de acusar a China de incumplir los anteriores compromisos comerciales, el gobierno de Trump ha buscado aumentar la presión sobre los funcionarios chinos en las negociaciones que han tenido lugar esta semana. Unos 250.000 millones de dólares en productos chinos ahora enfrentarán un arancel del 25% cuando sean enviados a los Estados Unidos. Anteriormente, la mayoría de estos estaban sujetos a un impuesto de importación del 10%.

Esto podría llevar a mayores precios en una amplia gama de productos cotidianos, desde artículos electrónicos hasta ropa. Si bien Trump afirma que las compañías chinas pagarán el precio, las investigaciones sugieren que las empresas y los consumidores estadounidenses soportarán la peor parte de estos impuestos.

Oficiales del Ministerio de Comercio de China —que negaron haber realizado revocaciones en aspectos importantes de un proyecto de acuerdo comercial— prometieron el miércoles tomar medidas contra el aumento de la tasa de aranceles.

Estas podrían incluir aranceles sobre productos estadounidenses y otras barreras comerciales. China ya impuso impuestos de represalia por un valor de 110.000 millones de dólares a las importaciones provenientes de los Estados Unidos, lo que ha causado problemas importantes para el sector agrícola estadounidense.

La escalada se produce justo cuando se pensaba que los dirigentes estaban llegando a un acuerdo. Apenas una semana atrás se habían despertado muchas esperanzas para los dos días de negociaciones comerciales en Washington que se iniciaron el jueves.

Leer más: Bank of America dice que hay 5 motivos por los que el acuerdo en la guerra comercial entre EE.UU. y China está a la vuelta de la esquina

Mientras que ambos países han indicado que aún es posible un acuerdo comercial, han crecido las preguntas sobre el calendario o la capacidad de hacer cumplir un acuerdo.

"Se puede hacer que China se repliegue, pero requeriría una acción mucho más sostenida de la que EE. UU. ha emprendido", ha comentado Derek Scissors, académico residente del American Enterprise Institute, de tendencia conservadora. "Lo más probable es que China no se repliegue y la acción a menor escala estadounidense se convierta en permanente".

El lunes, Trump también amenazó con golpear con aranceles elevados a todas las importaciones chinas restantes, con un valor aproximado de 325.000 millones de dólares, una medida que los economistas advierten que tendría efectos generalizados en las empresas y los consumidores norteamericanos.

"Los nuevos aranceles sobre los bienes que el presidente hasta ahora ha dejado sin impuestos recaerán sobre las familias estadounidenses, ya que en su mayoría afectan a textiles, prendas de vestir, calzado, artículos para el hogar, etc." ha asegurado Mary Lovely, del Instituto Peterson de Economía Internacional.

"Es probable que los impuestos más altos sobre estos bienes sean altamente regresivos, en la medida en que los estadounidenses de clase media y baja gastan una mayor proporción de sus ingresos en estas importaciones chinas que los estadounidenses con recursos más altos", ha añadido.

Y además