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La UE rechaza renegociar el acuerdo del Brexit: Theresa May, acorralada entre una moción de censura y ceder el control del proceso al Parlamento británico

Theresa May y Jean-Claude Juncker, este jueves en Bruselas
Theresa May y Jean-Claude Juncker, este jueves en Bruselas. Reuters
  • La UE ha rechazado la propuesta de Theresa May de renegociar el acuerdo del Brexit.
  • Theresa May ha viajado este jueves a Bruselas para reunirse con Jean-Claude Juncker y plantearle la opción de retirar la cláusula de salvaguarda del acuerdo del Brexit.
  • La primera ministra británica se enfrenta a un futuro tan incierto como el del proceso.

Theresa May ha viajado este jueves a Bruselas para reunirse con Jean-Claude Juncker, presidente de la Comisión Europea, y plantearle la opción de retirar la cláusula de salvaguarda del acuerdo del Brexit, pero la UE ha rechazado renegociar cualquier punto del texto acordado el pasado noviembre.

Aunque, Juncker ha asegurado que sí que está abierto a hacer modificaciones en la declaración política anexa al acuerdo, siempre sin carácter vinculante.

"El presidente Juncker ha dejado claro que los 27 no renegociarán el acuerdo del Brexit, el cual representa un compromiso cuidadosamente equilibrado entre la Unión Europea y Reino Unido, en el que ambas partes han realizado significativas concesiones para alcanzar un acuerdo", han explicado en una nota conjunta.

Tras la enmienda aprobada en el Parlamento británico la semana pasada para renegociar los términos de la desconexión con la Unión Europea, May esperaba poder plantear alternativas a la cláusula de salvaguarda para poder votar un acuerdo revisado a partir de la semana que viene en la Cámara de los Comunes.

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La cláusula de salvaguarda está diseñada para mantener a Reino Unido sujeto a las normas de aduanas y comercio de la UE y para evitar de este modo una frontera física entre Irlanda del Norte e Irlanda si las conversaciones fallan antes del final del período de transición del Brexit, en 2021.

El principal temor, tanto de las fuerzas de la oposición como de buena parte de los conservadores —el propio partido de May— es que la mencionada cláusula de salvaguarda se termine convirtiendo en un callejón si salida que fuerce a Reino Unido a quedarse indefinidamente dentro de la unión aduanera.

Para expresar esa disconformidad, lo que el Parlamento británico aprobó la semana pasada es que se buscaría una fórmula alternativa a la cláusula de salvaguarda. Sin embargo, la enmienda no especificaba cuál sería esa alternativa.

May, entre la moción de confianza de su propio partido y extender el artículo 50

Tampoco este jueves ha trascendido la alternativa que pretendía proponer May a Juncker, toda vez que la negociación se ha derrumbado antes de empezar.

Eso sí, a pesar de la robustez que exhibe de cara al exterior, Theresa May necesitaba volver a Londres con un acuerdo que presentar ante los comunes, por una mera cuestión de tiempos.

En primer lugar, porque la propia primera ministra prometió que si no lo hacía, se enfrentará a una nueva moción de confianza en el Parlamento británico el próximo 13 de febrero, en respuesta a la demanda interna del núcleo duro del partido conservador.

El problema es que, a diferencia de la moción de confianza impulsada por su propio partido en diciembre y de la votación de enmiendas de la semana pasada, esta vez sus propios compañeros de partido han amenazado con votar a favor de la propuesta del exfiscal general Dominic Grieve: permitir al Parlamento tomar el control del proceso del Brexit a través de una serie de votaciones por decreto.

Además, como no parece probable que dé tiempo a votar un posible acuerdo la próxima semana en el Parlamento, si no volviese con uno desde Bruselas los plazos se estrecharían tanto que no es descabellado que su siguiente moción de confianza saliese adelante, antes incluso de que pueda plantearse cambiar de estrategia.

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En este sentido, la opción de extender el artículo 50 para tener más tiempo para encontrar una solución —rechazada en la última votación de enmiendas— se antoja ahora una posibilidad real.

Si las amenazas de los compañeros tories de Theresa May se cumplen, y el Parlamento británico toma el control del proceso, el objetivo es bastante claro: extender el artículo 50 del Tratado de la Unión Europea y, así, dar más tiempo para encontrar una solución (o tratar de renegociar con la UE).

El problema es que la opción de extender el artículo 50 tampoco parece convencer en Bruselas, que en varias ocasiones ha reiterado a través de Michel Barnier, el jefe negociador del Brexit, y del propio Juncker que la única alternativa a un Brexit con acuerdo es un Brexit duro.

Eso sí, Reino Unido sigue teniendo la posibilidad de revocar unilateralmente el artículo 50, en virtud de la sentencia del Tribunal de Justicia de la UE del pasado diciembre.

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