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La última moda es no ducharse: cuando lavarse (mucho) menos se convierte en una elección ética

Jessica Biel
Jessica Biel en la TV. Reuters

  • No ducharse a diario es una tendencia que ha surgido en EEUU hace apenas unos años. Los seguidores de esta "moda" tienen varias razones para evitar pasar por la ducha.
  • Entre ellas, está el cuidado de la piel. Pero también hay razones éticas detrás de esta decisión, como el ahorro de agua y la reducción de envases. 
  • De hecho, las duchas demasiado frecuentes favorecen la sequedad de la piel y la aparición de eccemas, una afirmación que corroboran las investigaciones. 
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Puede que haya llegado el momento de guardar el jabón y el gel de ducha. Asearse todos los días es algo que ya no está de moda. Esa tendencia —que, por cierto, no es nueva— surge por primera vez en EEUU, como ya se hizo eco The New York Times hace 7 años.

El artículo de The New York Times recoge el testimonio de Jenefer Palmer, una mujer de Malibú (California) de 55 años y CEO de Osea, una línea de productos naturales para el cuidado de la pielEsta defensora de no ducharse a menudo, pasa por el agua, como máximo, "tres veces por semana", dice. Lo que hace para asearse es usar toallitas para sus partes íntima y axilas y así se siente "realmente limpia", incluso cuando viaja por motivos de trabajo. 

Pero Palmer no es la única que desafía una cultura de limpieza que lleva prevaleciendo, al menos, desde los años 40. En EEUU, los seguidores de esta creencia son numerosos y, además de no ducharse todos los días, tampoco usan champú o desodorantes. 

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¿Por qué tomar una decisión así? Para conservar los aceites naturales de la piel. Los investigadores parecen estar de acuerdo con ese planteamiento. Como ocurre con el intestino, que contiene bacterias "buenas" que ayudan a ese órgano a protegerse, nuestra piel contiene gérmenes que hacen la misma función. Por ello, no es recomendable abusar de ciertos productos.

"Las bacterias ayudan a que las células de la epidermis se comporten como antibióticos naturales", dice el doctor Richard Gallo, jefe de dermatología de la Universidad de California. "Esto hace que las bacterias malas se eliminen solas". De hecho, Gallo explica que las duchas demasiado frecuentes favorecen la sequedad de la piel y la aparición de eccemas, eliminando esa capa de lípidos, aceites y bacterias que ayudarían a mantener un perfecto equilibrio.

Independientemente de las razones para seguir esa moda o no hacerlo, la limpieza personal es un gran negocio. Y no solo en EEUU. Las compañas publicitarias han cultivado esa preocupación por el olor corporal. Y sus anuncios han tenido bastante éxito. Entre ellos, uno que animaba a la gente a levantar el brazo como prueba de que ellos no olían mal. Según datos de Mintel de 2010, los estadounidenses menores de 24 años utilizaban desodorantes más de 9 veces a la semana. Y la gente más mayor, al menos, lo usa una vez al día. 

Parece que lo de no lavarse puede cobrar fuerza, también fuera de EEUU. En Francia en 2017, el periodista Guillermo d'Alessandro estuvo un mes entero sin ducharse. 

"En 1937 la gente no se duchaba todos los días: se limpiaban, se lavaban las manos, la cara... pero no tenían en absoluto la costumbre de darse un baño completo, lo que hoy en día se ha convertido en una especie de obligación social. Sin embargo, todos el mundo estaba integrado en la sociedad, sin problemas mayores. Entonces, no existía esa imposición, ni la presión de la industria cosmética a la que ahora estamos sometidos", dijo entonces el periodista.

Según d'Alessandro, la primera semana fue "horrible", afirmaba. "Su olor corporal era muy fuerte. Pero en 10 días después se restableció el equilibrio de su epidermis". Además del tiempo, del dinero y del agua que ahorró por no ducharse, el periodista ganó en cuanto a calidad de la piel: era "mucho más suave" tras el experimento. 

El periodista francés recomendaba acostumbrar a la epidermis y, tras ello, prescindir de la ducha diaria. Eso sí:"es esencial ponerse ropa limpia todos los días", puntualizaba.

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El tema de la higiene ha vuelto a salir en la prensa. La revista L'Obs publica que los hábitos de aseo están cambiando en Francia y cita a influencers de moda. Cada una tiene su propio proceder: desde 2 duchas semanales, a duchas diaria sin usar productos a solo lavarse las partes íntimas del cuerpo. También están quienes usan champú casa 10 días y quienes han renunciado al mismo, lavándose el pelo con arcillas, polvos de frutos secos y otros productos naturales.

Sin embargo, cuando se opta por esta vía, quizás nos estamos quedamos cortos si lo definimos como "moda". Para muchos es una elección ética, en la que también pesa el ahorro del agua y la reducción de los envases. Según datos de ISTAT de 2015, se usan cerca de 50 litros de agua en una ducha. Además, el agua que consume cada persona al día va más allá de la higiene: quienes viven en las ciudades más grandes gastan 245 litros diarios.

En Italia, el expresidente del WWF, Fulco Pratesi publicó en 2007 en el Corriere della Sera su rutina de aseo: un baño a la semana, los sábados por la mañana. Y además, higiene diaria en la cara, manos, axilas, pies y demás zonas blandas. Para afeitarse usa la mínima cantidad de agua y, al lavarse los dientes, mantiene el grifo cerrado. Por otro lado, se cambia de ropa interior entre 2 y 3 veces por semana, una forma de reducir el uso de la lavadora. 

Pratesi, en una entrevista 10 años después, confirmaba que seguía manteniendo esas costumbres y que, de hecho, había ido más allá. "Un baño cada 10 días, al menos en invierno, es suficiente", sostenía. Pratesi invitaba a la gente a no caer "en el culto de la higiene que la industria quiere imponer para vender champús, desodorantes, acondicionadores y todo lo demás". Eso sí, el expresidente de WWF insiste en que "las axilas, los pies y las partes íntimas deben lavarse a diario. Y para no oler, también hay que tener cuidado con lo que se come, evitando el ajo y la cebolla".

Mauro Corona
El escritor Mauro Corona.

AGF

El escritor Mauro Corona sigue una rutina parecida. Lo que ocurre en su caso es que vive aislado en la montaña, por lo que no tiene por qué preocuparse —al menos tanto— por si le huelen los demás. 

Él, a diferencia de Pratesi, se suma a la tendencia no lavarse tanto para preservar el equilibrio natural de la piel, no tanto por razones éticas. Según Corona, en Italia el debate se divide entre quienes buscan productos naturales alternativos a champús y desodorantes y quienes debaten sobre el número de duchas semanales.

El actor Colin Farrell.
El actor Colin Farrell. Christian Charisius

AFP/Getty

Mientras, en Hollywood se suman cada vez más adeptos. La lista de famosos a los que no les gusta el agua y el jabón no es pequeña e incluye a actores como Russell Crowe, Colin Farrell, Robert Pattinson, Johnny Depp y Brad Pitt. Este, —según su exesposa Angelina Jolie— "huele a perro pastor", debido a su rechazo a los detergentes y desodorantes.

¿Acaso la famosa escena de 'Psicosis' ha jugado un papel clave en la decisión de los famosos? Por si todavía dudas en seguir esta "moda", el ecologista Donnachadh McCarthy, después de citar los diversos beneficios éticos y biológicos de ducharse una vez a la semana, bromeaba: "más allá de todo eso, piense cuánto tiempo se ahorraría". 

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