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Unas 72.000 toneladas de diamantes están esparcidas por toda esta pequeña ciudad alemana

Nördlingen, en Alemania.

Wolkenkratzer/Wikipedia

  • Nördlingen, de la región de Bavaria, es un pueblo levantado en el cráter que un meteorito dejó hace millones de años. Con el tiempo, regó la zona con miles de toneladas de diamantes.
  • El meteorito, de un kilómetro de diámetro, cayó en esta región del sur de Alemania a 25 kilómetros por segundo y formó un cráter de más de 26 km.
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Si se tiene la suerte de caminar por la ciudad alemana de Nördlingen un día de sol y se mira con atención las paredes de su iglesia se verá un fugaz brillo en las paredes. La razón son los diamantes microscópicos escondidos en sus rocas, piedras preciosas que literalmente invaden las construcciones de esta villa medieval.

El motivo es muy simple: Nördlingen está levantada en medio de un campo de diamantes. Su forma circular obedece a que los antiguos pobladores, que llegaron en el año 900, aprovecharon un terraplén natural que le otorgó una privilegiada pared defensiva.

No era un volcán, era un meteorito

Desde la Edad Media se pensó que el lugar era el cráter de un volcán extinto, y la idea persistió hasta los años ’60, en que los científicos descartaron esa idea milenaria y confirmaron que la ciudad bávara se encuentra en medio del impacto que dejó un meteorito hace 15 millones de años.

Pero no fue la única sorpresa para sus 20.000 habitantes. Los geólogos estadounidenses Eugene Shoemaker y Edward Chao tenían una sospecha y la confirmaron rápidamente analizando las murallas de la ciudad: Nördlingen creció en torno a un sitio tapizado con 72.000 toneladas de diamantes.

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El meteorito, de un kilómetro de diámetro, cayó en esta región del sur de Alemania a 25 kilómetros por segundo. El violento impacto no solo generó el famoso cráter de 26 kilómetros de diámetro sino que la roca fundida por la inmensa presión del impacto formó millones de diamantes.

La roca que levantó a Nördlingen

La colisión también derivó en la creación de una roca de grano grueso con cristal y diamantes microscópicos llamados suevita.

Y este material desde los tiempos medievales se usó para levantar las murallas, la iglesia y las casas que siglos después siguen presentando su estética de techos de teja y fachadas con vigas de madera.

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Pero los diamantes son tan pequeños que son imperceptibles para el ojo humano. Como mucho miden 0,2 mm, y sólo se detectan con la ayuda del microscopio. Si hubieran sido un poco más grande, seguramente Nördlingen ya habría sido saqueada siglos atrás, dijo un residente a la BBC.

Nördlingen conserva su estética medieval

Mussklprozz/Wikipedia

El museo que reescribe la historia

La historia reescrita de la ciudad se puede explorar en el pequeño RiesKrater Museum, ubicado en un granero medieval de la ciudad vieja.

Allí se puede conocer cómo sin saberlo los habitantes usaron una piedra impregnada de diamantes, y también es posible conocer cómo los meteoritos han moldeado la geología del planeta.

En este museo se revela que la presencia de diamantes y suevita es frecuente en los sitios donde impactaron los meteoritos, pero ninguno tiene una concentración tan alta como en Nördlingen.

Para sus habitantes el fugaz brillo que tienen sus paredes no es gran cosa, no le dan importancia que millones de piedras preciosas estén en sus casas, templos y murallas. Pero agradecen que su hermosa villa medieval sea más conocida en el mundo.

 Artículo original de Cerodosbé.

 

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