La única forma en la que un ser humano puede entrar a un agujero negro y seguir con vida, explicada a los niños por la ciencia

Interestellar

Entertainment Warner Bros

  • Dos profesores de Física de la Universidad de artes liberales de Grinnell (Estados Unidos) han explicado a Pulkeet, una niña de 12 años, la posibilidad de que un ser humano viaje al centro de un agujero negro.
  • Según estos, sería posible en un agujero negro supermasivo que esté aislado, aunque el expedicionario no podría volver para informar de los hallazgos a la humanidad.
  • Descubre más historias en Business Insider España.

La ciencia suele despertar el interés de los más pequeños, que miran con ojos de curiosidad todo alrededor. Es el caso de Pulkeet, una niña de 12 años de la India que preguntó, en la sección Curious Kids –'niños curiosos'– de The Conversation, si un humano era capaz de entrar a un agujero negro para estudiarlo.

Como respuesta, Leo Rodríguez y Shanshan Rodríguez, profesores asociados de Física en la Universidad de artes liberales de Grinnell (Estados Unidos), redactaron un artículo para Pulkeet explicando si existía la posibilidad de que un ser humano se sumergiera en el abismo de un agujero negro para su análisis.

Los físicos aseguraron a Pulkeet que un humano podría aventurarse en el interior de un agujero negro, tan solo si este es supermasivo y se encuentra aislado. Además, el viajero no podría volver para informar de los hallazgos.

A pesar de ellos, los profesores aseguraron que ellos los estudian desde la distancia, ya que son objetos astrofísicos muy abundantes en el universo y, además, se cree que fueron importantes en la creación de vida humana en la galaxia.

El vasto universo de los agujeros negros

Según explicaron los profesores, el universo se encuentra plagado por diferentes tipos de agujeros negros que varían de tamaño y carga eléctrica. De esta forma, los físicos diferenciaron dos tipos de estos que adquieren relevancia en este tema de estudio.

Así, el primer tipo no gira, tiene la masa del Sol y es neutro eléctricamente –no tiene carga positiva ni negativa–, mientras que el segundo tipo corresponde a un agujero negro supermasivo, con una masa que supera en miles de millones a la del Sol.

El comportamiento extraño de esta estrella de neutrones desafía las teorías conocidas sobre los imanes más potentes del universo

Aunque esa es la principal diferencia, también se clasifican por su distancia radial, es decir la distancia desde su centro al horizonte de sucesos, que no es más que un punto de no retorno del propio agujero –si algo es tragado por el agujero, desaparece de nuestro universo–.

Además, cabe destacar que en el horizonte de sucesos la gravedad del agujero negro es tan poderosa que no existe ninguna fuerza mecánica que pueda contrarrestarla. Ni siquiera la luz podría escapar de un agujero negro –de ahí su nombre–.

Qué pasaría si un ser humano entra a un agujero negro

Si el ejemplo fuera un agujero negro con la masa del Sol, el horizonte de sucesos tendría una distancia radial que no superaría los 3 kilómetros. Este dato es clave para la supervivencia de una persona que cayera en interior del agujero.

Sin embargo, el agujero negro que se sitúa en el centro de la Vía Láctea cuenta con una masa de aproximadamente 4 millones de masas solares, con un horizonte de sucesos cuyo radio abarca más de 11 kilómetros. Es decir, casi 4 veces el tamaño que el que resultaría del Sol

De esta forma, si alguien cayera en un agujero negro del tamaño de una estrella, se acercaría mucho antes al centro del agujero negro antes de pasar por el horizonte de sucesos.

Además, habría que tener en cuenta si la persona está cayendo en el agujero negro con los pies o la cabeza, ya que el tirón del agujero diferirá en 1.000 billones de veces dependiendo de la parte del cuerpo que entre primero.

Por ello, una persona que entre con los pies, al acercarse al horizonte de sucesos del agujero negro, se verá más atraída gravitacionalmente que si entrara con la cabeza. Los científicos también explicaron que este ser humano se vería sometido a la famosa espaguetización, estirándose a lo largo, casi convertido en un fideo, por lo que sería difícil garantizar su supervivencia.

Si, por el contrario, alguien intentara abrirse paso en un agujero negro supermasivo, podría alcanzar el horizonte de sucesos mucho más lejos de la fuente de atracción gravitacional, es decir, que la diferencia de atracción entre los pies y la cabeza sería 0.

En este último caso, la persona sería capaz de atravesar el horizonte de sucesos sin sufrir la espaguetización, sobreviviendo a un alto coste: flotar sin rumbo hacia lo desconocido del agujero negro.

Algunas cuestiones peligrosas a tener en cuenta

Evidentemente, la entrada al agujero negro supondría el no retorno del astronauta protagonista, por lo que las expediciones a su interior no tendrían mucho sentido, ni siquiera para la ciencia.

Su entorno, además, es muy hostil, ya que están rodeado por discos a temperaturas altísimas que se componen de gas y polvo, provocados por la atracción de estrellas y planetas que fueron arrastrados a su horizonte de sucesos y acabaron desapareciendo en su interior.

Dichos discos son conocidos como discos de acreción y los físicos advirtieron de que su entorno no es hospitalario para la humanidad y el viaje a estos no sería muy agradable para los expedicionarios. 

Por ello, los profesores hicieron hincapié en que el agujero que habría que elegir es uno supermasivo y que se encuentre completamente aislado, sin que se alimente de otros materiales, gases e incluso estrellas vecinas.

Desgraciadamente, el valiente astronauta que se introduzca en el segundo tipo, en el supermasivo, no sería capaz de regresar para explicar a la humanidad todo lo observado, sino que se vería obligado a confinarse dentro del horizonte de sucesos, sin conocer exactamente el destino de esa persona.

Así, los viajes a los agujeros negros no tendrían ninguna finalidad científica, ya que los astronautas quedarían atrapados en su seno para el resto de su vida, la cual tiene muchas más ventajas, por el momento, en el planeta Tierra.

Otros artículos interesantes:

Esta ilusión óptica es capaz de revelar si tienes ceguera de curvatura

Así trabaja un fotógrafo gastronómico: iluminación como eje principal, un método de trabajo bastante específico y multitud de lentes y focos

El misterio del Oumuamua, primer objeto interestelar conocido: ¿cometa, asteroide o nave alienígena?

Te recomendamos

Y además