Pasar al contenido principal

Los resultados de la vacuna experimental contra el coronavirus de Moderna demuestran que los pacientes generaron respuesta inmune

Moderna vacuna
La biotech Moderna está desarrollando vacunas experimentales contra el cáncer. Moderna

  • La vacuna experimental contra el COVID-19 de Moderna genera una respuesta inmunitaria que podría proteger a las personas del virus, según un nuevo estudio sobre cómo funciona la inyección en humanos. 
  • En 2 semanas arrancará un ensayo en 30.000 personas que busca averiguar si esta puede prevenir las infecciones o la enfermedad que ha ocasionado una pandemia.
  • Las pruebas iniciales, con 45 voluntarios, tenían el objetivo de comprobar si la vacuna era segura y si creaba anticuerpos contra el virus.
  • La biotecnológica estadounidense habló por primera vez de estos resultados hace 2 meses, en un comunicado de prensa.
  • La investigación, liderada por científicos de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU, se ha publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine.
  • Descubre más historias en Business Insider España. 

La vacuna experimental contra el coronavirus de la biotecnológica estadounidense Moderna es segura y genera una respuesta inmunitaria que podría proteger a las personas del virus, según los datos que se han publicado en el primer estudio sobre cómo funciona la inyección en humanos. 

Los resultados se han publicado en la revista científica The New England Journal of Medicine casi 2 meses después de que Moderna hablase por primera vez sobre ellos en un comunicado de prensa. Los científicos de los Institutos Nacionales de Salud de EEUU que han dirigido la investigación aseguran que los resultados respaldan una mayor investigación sobre la dosis contra el virus.

Ahora Moderna se está preparando para empezar el 27 de julio un ensayo en 30.000 personas, que ha sido diseñado para averiguar si esta solución puede prevenir las infecciones o la enfermedad del coronavirus.

Leer más: La desconocida historia de Moderna, cuya vacuna contra el coronavirus se enfrenta a un examen que podría convertirla en una de las startups más relevantes de toda la historia

La biotecnógica de Massachusetts ha sido desde el principio una de las primeras en la carrera por la vacuna contra el coronavirus, y fue la primera en empezar a probar sus descubrimientos en humanos. 

Ahora hay más de 150 programas de investigación, con 21 en pruebas en humanos.

Los primeros avances de Moderna han ayudado a transformar a la empresa, que se especializa en una tecnología genética prometedora pero no probada llamada ARN mensajero.

Sus acciones casi se han cuadruplicado este año, llevando la capitalización de la compañía a los 29.000 millones de dólares.

El gobierno de Estados Unidos está presionando para conseguir 300 millones de dosis de una solución segura y efectiva para enero, una carrera sin precedentes en la historia de la investigación en el sector.

Moderna, Pfizer y AstraZeneca están liderando programas de vacunas que podrían estar listas este otoño, aunque solo para usos de emergencia y en cantidades limitadas.

Los primeros resultados muestran una potente respuesta de anticuerpos que aumenta con dosis más altas

En este primer estudio participaron 45 voluntarios sanos de 18 a 55 años. 40 de ellos eran blancos, 2 se identificaron como negros y uno identificado como asiático. 6 eran hispanos o latinos.

Los voluntarios se dividieron en 3 grupos que recibieron una dosis baja, media o alta de la vacuna. Moderna está llevando la dosis media, de 100 microgramos, a la etapa final de las pruebas.

Los participantes mostraron respuestas inmunológicas más fuertes, medidas por los niveles de proteínas que combaten el virus, llamadas anticuerpos, cuando se les dieron dosis mayores. Todos los voluntarios presentaron algún nivel de anticuerpos.

En algunos casos, a los voluntarios se les administraron 2 dosis con unas pocas semanas de diferencia, lo que ayudó a aumentar los niveles de anticuerpos que generaron.

Los investigadores del NIH han apuntado que esos niveles están por encima de lo que se ve normalmente en los pacientes recuperados del coronavirus. 

Si bien el resultado es alentador, el estudio ha sido diseñado para ver si esta solución era segura en humanos y provocaba una respuesta inmunológica. El estudio no muestra si la inyección puede proteger a las personas del virus, y aún no sabemos qué nivel de respuesta inmunológica es necesario para proteger a las personas o cuánto tiempo duraría cualquier protección.

El ensayo de 30.000 personas comenzará a responder a esas preguntas comparando un grupo que recibe la vacuna con un grupo que recibe un placebo. Los investigadores harán un seguimiento de los participantes para ver si el grupo del placebo registra más infecciones y enfermedades que los que reciben la inyección de Moderna.

Leer más: Encuentran la proteína responsable de la tormenta de citoquinas que puede resultar mortal en el COVID-19 y el fármaco que podría inhibirla

El gran ensayo también proporcionará más información sobre si la vacuna es segura para que la gente la tome.

En el estudio inicial, la mayoría de los voluntarios registraron efectos secundarios, aunque normalmente fueron menores. Los efectos secundarios más comunes fueron fatiga, escalofríos, dolor de cabeza, dolor muscular y dolor en el lugar de la inyección.

3 de los 15 participantes que recibieron la dosis más alta comunicaron uno o más efectos secundarios severos.

La experiencia de Ian Haydon, un voluntario de 29 años que recibió la dosis más alta, ha mostrado cómo de intensos podían ser estos efectos secundarios graves, incluso cuando solo duraban unos días.

En un artículo reciente del Washington Post, Eli Saslow ha relatado su experiencia de náuseas, fiebre y desmayos como "probablemente lo más enfermo que nunca en mi vida he estado".

Otros 3 de los 45 voluntarios no recibieron una segunda inyección, y 2 se perdieron la inyección de refuerzo programada porque estaban aislados por supuestos síntomas de COVID-19 (ambos acabaron dando negativo en el virus).

La tercera persona se retiró del estudio porque desarrolló ronchas rojas y picores en ambas piernas tras recibir la primera inyección. Era algo pasajero, pero los investigadores apuntaron que estaba relacionada con la vacuna.

Este primer estudio está en curso y se ha ampliado para incluir a participantes de mayor edad. Moderna también ha terminado recientemente de reclutar a participantes para un ensayo de 600 personas, que es una mezcla de adultos jóvenes y mayores que reciben una dosis de 50 microgramos, una dosis de 100 microgramos o un placebo.

Este artículo fue publicado originalmente en BI Prime.

Y además