Las verduras de temporada repletas de nutrientes que podrían ayudar a reducir el riesgo de cáncer de próstata o mama

mujer en el supermercado comprando brócoli

Entre las muchas verduras de temporada durante los meses fríos de otoño e invierno, están el repollo, el brócoli o la coliflor, alimentos que no pueden faltar en una dieta saludable por los numerosos beneficios para la salud que conllevan.

Todas ellas se engloban dentro de lo que se conoce como verduras crucíferas, junto a otras como las coles de Bruselas, el berro o la rúcula.

Puede que no te suenen muy apetitosas pero en cambio están repletas de vitaminas, minerales, y antioxidantes, nutrientes más que recomendables para tu organismo. 

En concreto las crucíferas son buena fuente de fibra, vitamina C, E y K, folatos y minerales como el potasio o el selenio.

No solo eso, las investigaciones además apuntan a que algunos de sus fitonutrientes que aportan podrían ser beneficiosos contra el cáncer.

Crucíferas y prevención del cáncer

mercado - coles

La ciencia lleva tiempo estudiando una posible capacidad anticancerígena de las verduras crucíferas.

Así precisamente lo apunta una investigación reciente del grupo SNL-Lennart Levi de la Universidad de Santiago de Copostela en colaboración con la Genética, Mejoramiento y Bioquímica de Brassicas de la Misión Biológica Gallega (MBG-CSIC).

De acuerdo a sus conclusiones, algunos compuestos de isotiocianato presentes en la familia de las plantas como la coliflor o el brócoli, pueden ser útiles en la prevención y el tratamiento de algunos cánceres de próstata y mama. 

Las crucíferas contienen un grupo de sustancias llamadas glucosinolatos, que son componentes químicos con azufre. Estas sustancias son las responsables del aroma penetrante y el sabor amargo de estos vegetales.

En el organismo, los glucosinolatos se descomponen para formar compuestos biológicos activos tales como indoles, nitrilos, tiocianatos e isotiocianatos. Desde hace tiempo se ha descubierto que los indoles y los isotiocianatos parecen inhibir la formación de cáncer en varios órganos de ratas y ratones.

En línea con esto, los investigadores españoles detectaron que el tratamiento con estos compuestos producía una inhibición del crecimiento de células cancerosas en tumores de mama y próstata humano. Asimismo mostraron capacidad para detener la migración involucrada en los procesos metastásicos tumorales (cuando una célula cancerígena logra colonizar otro órgano).

Estudios previos han señalado como estos elementos químicos, que se encuentran en el brócoli, los berros o la coliflor, podrían detener el crecimiento de las células en varios tipos de tumores, como enfatiza el Instituto Nacional del Cáncer en EEUU.

Sobre esto,  2006 investigadores de la Universidad de Pittsburgh hallaron que los isotiocianatos de las crucíferas detenían el crecimiento de las células cancerígenas de próstata humana en concentraciones que se alcanzan a través del consumo en la dieta de este tipo de vegetales.

Otros estudios han detectado un menor riesgo de cáncer, entre los que se incluyen de próstata, mama, colon, pulmón o páncreas, en personas con un consumo más elevado de crucíferas en comparación con las que comían menos este tipo de vegetales.

Entre las posibles formas en las que estos fitocompuestos podrían ayudar frente al cáncer está su capacidad para proteger las células de daños al ADN, inducir la muerte celular y sus efectos antiinflamatorios.

No obstante otras evidencias científicas también han encontrado resultados mixtos. 

Sin embargo, dada la cantidad de nutrientes que aportan estos vegetales, y lo beneficioso que es comer verduras, incluirlos en tu dieta no va a hacerte daño y es muy posible que contribuyan de una u otra forma a tu salud.

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