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La acusación del Departamento de Justicia de Estados Unidos contra Assange ha desatado un agrio debate interno que muestra lo que sucederá a partir de ahora en este caso

WikiLeaks founder Julian Assange is seen as he leaves a police station in London on April 11, 2019.
El fundador de WikiLeaks Julian Assange Peter Nicholls/Reuters
  • La acusación del Departamento de Justicia de EE.UU. contra el fundador de WikiLeaks Julian Assange ha desatado un agrio debate entre los defensores de la Primera Enmienda, que consagra la libertad de expresión en la constitución del país, y los expertos en seguridad nacional.
  • Se acusa a Assange de conspirar para hackear un ordenador gubernamental clasificado para ayudar a la exanalista de inteligencia militar Chelsea Manning a obtener documentos y vídeos confidenciales sobre la seguridad nacional de EE.UU..
  • El exfiscal federal y experto en la Primera Enmienda Ken White ha declarado a INSIDER que le preocupa que la acusación contra Assange "mezcla elementos legales e ilegales".
  • Los defensores de la Primera Enmienda también alegan que la acusación supondrá problemas para los periodistas en EE.UU. y el extranjero, pero los expertos en seguridad nacional no están de acuerdo.
  • "No afecta en absoluto al debate sobre la liberta de prensa", ha asegurado un exfiscal federal, añadiendo que "probablemente ha sido una decisión consciente del Departamento de Justicia la de acusar solo a Assange en lugar de presentar una acusación que podría generar dudas sobre amenazas al cuarto poder".

A primera hora de la mañana del jueves, el fundador de Wikileaks Julian Assange fue arrestado por las autoridades británicas y sacado por la fuerza de la embajada ecuatoriana en Londres en la que había estado recluido. La detención de Assange se produjo después de que EE.UU. solicitase su extradición al Gobierno británico.

Poco después, el Departamento de Justicia de EE.UU. desveló una acusación contra Assange en la que se le imputa un delito de conspirar para hackear un ordenador gubernamental en el Pentágono que contenía información clasificada.

Los hechos del jueves suponen un dramático punto de inflexión en el debate sobre cómo el Gobierno de EE.UU. persigue a individuos acusados de obtener o filtrar información clasificada y las implicaciones más amplias que esto puede tener en las salvaguardas de la Primera Enmienda.

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Assange ha sido acusado de un cargo de conspiración para cometer intrusión informática por su supuesto papel asistiendo a la exanalista de inteligencia del ejército de EE.UU. Chelsea Manning en el hackeo de un ordenador clasificado. La acusación afirma que Manning hizo llegar los documentos que descargó a WikiLeaks que ella y Assange acordaron que él la ayudaría a "crackear la contraseña" para que pudiese acceder a otros documentos clasificados y obtener más información.

El documento no contienen cargos criminales contra Assange, WikiLeaks o cualquier otra entidad vinculada a la publicación o difusión de material confidencial.

Pero los defensores de la Primera Enmienda aseguran que el arresto de Assange genera alarma por varias razones.

'No tenemos ninguna certeza de que esos sean los únicos cargos con los que el Gobierno planea acusar al señor Assange'

The DOJ's indictment of Julian Assange ignited a fierce debate between First Amendment advocates and national-security experts, and it's a harbinger of what lies ahead
Screenshot/Sky News

Ken White, abogado y exfiscal federal experto en la Primera Enmienda, ha declarado a INSIDER, "esto es lo que me preocupa. Conspirar para hackear, es decir, acordar que intentarán crackear una contraseña para aconsejar a Manning que siga inmiscuyéndose, está claramente fuera de las salvaguardas de la Primera Enmienda. Pero la acusación mezcla elementos legales e ilegales".

Y ha añadido: "Trata cuestiones legales, como ocultar quién ha filtrado información, como los medios de la conspiración para llevar a cabo acciones ilegales. También trata el "apoyo" a la intrusión como parte del delito".

"Muchas de las cosas que un periodista dice acerca del comportamiento de un filtrador pueden considerarse "apoyo", por lo que considero espeluznante el enfoque gratuito sobre ello, no es realmente necesario con los detalles sobre el hackeo", ha declarado White.

Ben Wizner, el director del Proyecto sobre Expresión, Privacidad y Tecnología de la Unión Americana de las Libertades Civiles, ha compartido este mismo punto de vista.

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"Sería la primera vez en la historia de EE.UU. que se persigue criminalmente a un editor por la publicación de información veraz, y sería anticonstitucional", ha asegurado Wizner a INSIDER. "El Gobierno no ha cruzado todavía esa línea con la acusación de hoy, pero no podemos descartar todavía que se dé el peor de los casos. No tenemos ninguna certeza de que esos sean los únicos cargos con los que el Gobierno planea acusar al señor Assange".

La abogada de Assange, Jennifer Robinson, también ha descrito su arresto y acusación como un ataque a la libertad de expresión. "Esto supone un peligroso precedente para todos los medios de comunicación en Europa y en todo el mundo", ha señalado Robinson a la prensa el jueves.

Pero los expertos en seguridad nacional no están de acuerdo y afirman que el cargo del que se acusa a Assange no tiene nada que ver con la libertad de prensa.

WikiLeaks founder Julian Assange is seen as he leaves a police station in London
Reuters

Este es el "tipo de acciones que los periodistas están entrenados para evitar"

"El único cargo criminal contra Assange es por conspirar para ayudar a Manning en el hackeo de contraseñas gubernamentales para asistirla en la obtención de acceso a más documentos clasificados a los que de otra manera no hubiese podido acceder", ha asegurado a INSIDER Bradley Moss, un abogado de seguridad nacional radicado en Washington.

"Este es el tipo de acción que los periodistas están entrenados para evitar, dado que va más allá de las salvaguardas para la prensa de la Primera Enmienda e implica restricciones criminales adicionales", ha señalado.

Jeffrey Cramer, un veterano exfiscal federal que trabajó durante 12 años en el Departamento de Justicia, ha asegurado a INSIDER que es probable que los fiscales presentaran un cargo tan amplio contra el fundador de WikiLeaks como una manera de asegurar su extradición a EE.UU..

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"No afecta en absoluto al debate sobre la libertad de prensa", ha afirmado Cramer, añadiendo que "probablemente es una decisión consciente del Departamento de Justicia la de acusar solo a Assange en lugar de presentar una acusación que podría generar dudas sobre amenazas al cuarto poder".

Sin embargo, si un juez británico accede a extraditar a Assange a EE.UU., Cramer ha destacado que los fiscales podrían presentar nuevos cargos en su contra para poder conseguir que más pruebas sean incluidas en un juicio.

Cómo Assange podría volver a poner la interferencia rusa en el centro de atención

WASHINGTON, DC - JANUARY 20: Director of the Federal Bureau of Investigation Robert Mueller testifies at a Senate Judiciary Hearing focusing on the attempted bombing incident on Northwest Flight 253 January 20, 2009 in Washington,
El exdirector del FBI, Robert Mueller Ann Heisenfelt/Getty Images

Assange y WikiLeaks tienen un papel central en la investigación del consejero especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en las elecciones de 2016 en EE.UU..

En una acusación contra 12 agentes rusos de inteligencia por hackear el Comité Nacional del Partido Demócrata y por difundir emails robados, la oficina de Mueller menciona a WikiLeaks, aunque no por su nombre, como la vía utilizada para filtrar los documentos hackeados a través de un hacker conocido como Guccifer 2.0, del que se supone que es una tapadera de la inteligencia militar rusa.

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WikiLeaks se precia de ser una organización independiente, pero la inteligencia estadounidense cree que el grupo es una herramienta de propaganda del Kremlin. Mientras todavía dirigía la CIA, el secretario de Estado Mike Pompeo describió WikiLeaks como un "servicio de inteligencia no estatal hostil".

La acusación contra Assange, lanzada por fiscales federales en Alexandria, Virginia, en marzo de 2018 no está conectada con el papel de Wikileaks en las elecciones de 2016.

Pero Philip Lacovara, un antiguo asesor del equipo legal del caso Watergate, declaró a Politico que la presión que EE.UU. ha ejercido sobre sus contrapartes británicos demuestra que "el Departamento de Justicia sigue teniendo un considerable interés en la información que [Assange] puede aportar. Sabe de dónde vienen los emails filtrados de la Convención Nacional Demócrata y sabe cuándo y dónde la campaña de Trump descubrió ese tesoro de basura política".

Lacovara añadió que Assange también podría saber "si la campaña de Trump coordinó los tiempos de la filtración para obtener ventaja política" y si alguien en la campaña "solicitó activamente más hackeos".

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