He probado Windows 11 y, aunque la experiencia es muy positiva y creo que Microsoft ha hecho un gran trabajo, todavía falta por pulir algún detalle

Windows 11
  • He pasado un par de semanas con el portátil Surface Laptop Go de Microsoft con Windows 11, donde presumiblemente es el mejor lugar para disfrutar del nuevo sistema operativo de la compañía americana. 
  • A grandes rasgos la experiencia me ha convencido bastante, aunque le falta prestar atención a los pequeños detalles para que merezca la pena dar el salto. 
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Ya han pasado un par de meses desde que Windows 11 se lanzó a los dispositivos compatibles. 

Un sistema operativo que desde que se anunció prometía un montón de cambios respecto al mítico sistema operativo de Microsoft que lleva ya casi 6 años con nosotros —y los que quedan— sobre todo en cuanto a diseño, pero con infinidad de promesas que venían a mejorar rendimiento, accesibilidad y muchos otros elementos para así dar lugar al software definitivo. 

La actualización ha estado cargada de polémica, no por su carácter completamente gratuito, sino por la cantidad de problemas que ha tenido con sus curiosos requisitos mínimos, la necesidad de contar con un chip TPM para poder hacerlo funcionarsalvo determinados equipos que no lo necesitan— y otro tipo de factores que han ensombrecido su lanzamiento. 

Además, como es habitual en estos casos, este tipo de actualizaciones siempre vienen con inesperados fallos de software, elementos un tanto obtusos que requieren mejoras y que se van actualizando con el tiempo, así como pequeños matices que van cambiando gracias al propio feedback de los usuarios. 

Por ese motivo creo que era necesario darle un poco de aire, un poco de espacio para que Microsoft lanzase Windows 11 y que con el uso de estos 2 primeros meses fuese mejorando lo presente con nuevas actualizaciones de software

Durante las 2 últimas semanas he tenido entre manos un portátil Microsoft Surface Laptop Go un equipo que no está nada mal— que, como es lógico, viene preparado para funcionar como se espera con Windows 11. Lo cierto es que, tras la prueba, hay un montón de cosas que me han encantado, mientras que otras todavía necesitan algún tiempo para madurar. 

Lo que ya te puedo adelantar antes de empezar es que Windows 11 es un sistema operativo que me ha gustado mucho, sobre todo gracias a sus cambios de diseño que afectan de una manera muy positiva al rendimiento general del equipo

Un diseño minimalista genial que entra por los ojos, pero al que le falta prestar atención a los pequeños detalles —algo que se repite en casi todo— para brillar como se merece. 

Análisis Windows 11

Es cierto que el elemento estético es una cuestión de gustos, no obstante el cambio hacia este aspecto más minimalista, con ligeras transparencias y bordes más redondeados le sienta genial. 

Todo tiene un aspecto más moderno y refinado en el que da gusto perderse y que cambia por completo respecto a todo lo visto, aunque tiene algunas asperezas que limar por no fijarse en pequeños detalles que están ocultos.

Eso sí, la interfaz de usuario es preciosa y los colores de los detalles cambian en función de tu fondo de pantalla y hay un montón de cambios estéticos muy bien trabajados

Sin embargo, cuando entras en ciertos elementos de configuración no parece tan pulido. Lo puedes ver en la imagen siguiente, donde no solo han dejado de lado el modo oscuro, sino que el aspecto es el mismo que en Windows 10

Análisis Windows 11

Esto también ocurre con la aplicación bloc de notas, que tampoco está diseñado en modo oscuro. Son pequeños detalles que rompen un poco la inmersión, pero también es cierto que se pueden solucionar fácilmente con alguna actualización de software que le de ese modo oscuro y cambie un poco el diseño para darle ese tono tan bonito y moderno que tiene Windows 11. 

Por lo demás, el resto del sistema operativo cumple con solvencia y la experiencia es francamente disfrutable. 

El menú de inicio me parece una evolución fantástica y muy personalizable y si no te gusta que esté centrada, siempre puedes cambiarla a la zona izquierda clásica de toda la vida.

Análisis Windows 11

Soy de esas personas a las que el menú de Inicio de Windows 10 le parece absolutamente arcaico y bastante confuso, así que tenía claro que el de Windows 11 me iba a enamorar y así ha sido

Por defecto aparecen 18 aplicaciones ancladas en la parte superior que puedes editar y mover como quieras —con el botón derecho la puedes desanclar y arrastrando el icono puedes ponerla donde quieras— e incluso añadir tus favoritas y personalizarlo a tu gusto

Con esto consiguen algo mucho más visual y agradable e incluso accesible para todo el mundo, así que bravo por la idea

En la parte inferior aparece la sección Recomendaciones que tristemente tiene el mismo funcionamiento que en Windows 10 y está pensado para que te aparezcan tus últimos archivos o lo que el sistema operativo considera que es lo que más te puede interesar. 

Análisis Windows 11

Y ahora toca hablar del único elemento "polémico". La barra de aplicaciones ahora está situada en el centro en vez de en la izquierda, pero, personalmente, tal y como está diseñado el sistema operativo me parece el mejor lugar y por inercia siempre acabo aquí para acceder a las aplicaciones —también es cierto que soy usuario de Mac y esto puede jugar a mi favor. 

No obstante, si esto no te convence, siempre puedes poner la barra de aplicaciones en la clásica zona izquierda desde la configuración y en donde también cumple su cometido. 

Por último, destacar también destacar que puedes incorporar determinados accesos rápidos al lado del botón de apagar el equipo como la carpeta descargas, la configuración del sistema u otros elementos que te interese acceder rápidamente, aunque está limitada a 8 aplicaciones. 

Una cosa que no me encaja es la lupa que está en el Inicio: al darle se te cambia a la aplicación Lupa y genera una sensación un tanto confusa. Creo que hubiese sido mejor integrar ambos elementos en uno. 

Análisis Windows 11

Y ahora toca hablar de 2 elementos que no me han convencido del menú de la barra de aplicaciones. 

El primero es la aplicación Lupa. Su funcionamiento es perfecto para buscar lo que necesites, pero el problema que tiene es que está en 2 accesos diferentes y genera algo de confusión. 

Cuando quieres buscar algo desde el botón de Inicio se da un pequeño salto a la herramienta Lupa y su funcionamiento es algo extraño. 

En este sentido hubiese preferido eliminar esa barra de búsqueda de Inicio o integrar la aplicación en un mismo sitio como hace Spotlight en Mac que tiene un funcionamiento bastante mejor y más coherente

Eso sí, en cuanto al funcionamiento es perfecto y actúa igual que en Windows 10. Es decir, te permite buscar elementos en tu propio equipo o algún elemento que te interese en internet, momento en el que el equipo abre Edge para darte la solución a tu pregunta. 

También hay cambios estéticos que no tienen la armonía del resto del sistema operativo como la opción Todas las aplicaciones

Análisis Windows 11

El otro elemento que no me ha convencido del todo es la sección Todas las aplicaciones a la que accedes desde el menú Inicio

Mientras que en el segundo todo está muy ordenado, con iconos bastante grandes que hacen más sencillo acceder a lo que te interesa, el primero te pone todas las aplicaciones en un modo lista que rompe con la armonía del sistema operativo. 

Creo que con simplemente haber puesto las aplicaciones en modo cajón con las apps más grandes hubiese puesto fin al problema. 

El explorador de archivos ha sido una pequeña decepción: parece el mismo de Windows 10 y en su afán de hacerlo más minimalista y redondo, desaparecen algunos iconos a los que tienes que acceder con más clics.

Análisis Windows 11

Todo está lleno de transparencias, un aspecto más minimalista y refinado, con bordes redondeados y un aspecto más limpio, pero esto no ocurre con el Explorador de archivos

Sí, es cierto que el aspecto está más cuidado y con iconos diseñados para la ocasión, pero me da la sensación de que no casa totalmente con la idea de diseño de Windows 11. 

Además, Microsoft ha apostado únicamente por quitar elementos para rebajar la carga visual, pero el problema es que son aspectos clave de productividad

Como es lógico, puedes acceder a todos estos aspectos con el clic derecho o cambiando ciertos elementos desde la configuración de la aplicación, pero por defecto han dejado de lado muchos puntos interesantes. 

Al final es una especie de unión entre el pasado y el futuro que a grandes rasgos encaja, no obstante no cumple por completo de lo que se espera. Las carpetas e iconos se han refinado, aunque los marcos de la barra de búsquedas o la lupa son viejos conocidos. 

Hay accesos rápidos más útiles y visuales como los de Cortar, pegar, Cambiar nombre o Compartir, que ahora están situados en la parte superior en formato icono. 

En cuanto a productividad, la experiencia gana enteros respecto a Windows 10 gracias a un montón de nuevos elementos, aunque tiene otros a los que todavía le falta mejorar.

Análisis Windows 11

Al final el elemento estético es algo que se puede tener en cuenta a la hora de valorar el cambio de un sistema operativo a otro, pero al final, donde está la clave de para dar el salto es en cuanto a productividad y en este sentido he salido bastante contento con la experiencia, aunque con ligeros matices. 

Lo mejor, sin lugar a dudas, es como ha mejorado la función de multiventana

Ahora, cuando colocas el cursor del ratón en el botón de minimizar una ventana, te aparecerán diferentes iconos visuales para establecer tu pantalla como quieras. Todo es realmente intuitivo y visual y deja de lado la necesidad de mover una ventana al lado derecho o izquierdo de la pantalla para activar esta función. 

Luego, como es lógico, puedes mover las ventanas a tu gusto, pero la posibilidad de iniciar tu trabajo estableciendo las ventanas que quieres tener a la vista es una pasada.

Además, también han mejorado su conexión con monitores externos, ya que ahora el sistema recuerda tu disposición de ventanas cuando desconectas el monitor. Es decir, cuando vuelvas a conectarlo y tener que mover todas las ventanas a mano, todo estará como la última vez que lo dejaste. Bravo. 

En cuanto al menú de notificaciones, se nota el esfuerzo por dar algo diferente, pero al menos de momento se queda a medias. La evolución respecto a Windows 10 es total y el cambio es algo que agradezco mucho, pero tienen un potencial desaprovechado.

Análisis Windows 11

Primero toca hablar de lo que me ha gustado. Cuando tocas en el icono del wifi, el sonido o la batería, se te despliega una ventana muy visual y agradable desde donde puedes configurar un montón de cosas y que me ha enamorado por completo.

En cuanto a lo que me ha dejado a medias es el panel de notificaciones. La herramienta funciona y puedes tener a la vista un montón de elementos que te pueden interesarte, sin embargo, su trabajo se queda a medias. 

El calendario, por ejemplo, no te permite añadir nuevos eventos desde este acceso rápido a pesar de que sí que te muestran tus próximas citas. Y en cuanto al panel de notificaciones te muestra todo lo que necesitas, aunque la tipografía elegida y el tamaño de la misma se me queda algo corto. 

Análisis Windows 11

Por último, toca hablar de una de las funciones que Microsoft habló a bombo y platillo, pero que en la vida real se queda algo a medias y seguramente acabará en el olvido a menos que perfilen sus características en el futuro: los widgets

La parte superior en donde puedes añadir elementos clave de tu experiencia funcionan muy bien como el tiempo, tu calendario o un panel para poner tus tareas recientes, pero la sección inferior en donde están las noticias se queda a medias

Sí, es un buen mapa de calor para ponerte al día, pero no tiene ningún tipo de personalización y todas las noticias están sacadas de MSN, por lo que la experiencia está algo dirigida. 

Las aplicaciones propias han recibido muchas mejoras, sobre todo Microsoft Store que ahora es un gusto navegar por ella, Paint o el Reloj, pero muchas otras siguen igual que siempre e incluso rompen la armonía del sistema operativo. 

Análisis Windows 11

Con cada actualización de software, sobre todo con los más grandes, también se dan cambios totales en las aplicaciones propias del sistema operativo y en este sentido hay una de cal y una de arena

La parte negativa, para quitármela ya de encima, es que hay muchas aplicaciones que no han cambiado nada en absoluto, se mantienen como siempre y rompen con la armonía del sistema. Ya te he dejado sobre la mesa ese Bloc de notas del que se ha prometido una actualización pero que de momento no se tiene noticias, así como herramientas como la calculadora o incluso la herramienta de Recortes

De esta tengo que decir muchas cosas ya que la experiencia podría ser bastante mejor. Cuando haces una captura de pantalla, tienes que tocar en la imagen para guardarla en vez de que se almacene directamente en el equipo, algo que resta algo de productividad. 

Ahora bien, hay muchos cambios positivos en otras aplicaciones y una de las más destacadas es, sin lugar a dudas, Microsoft Store

Además de un profundo lavado de cara que hace que la experiencia sea mucho más positiva, su manejo e interfaz invitan a perderse por ella y hacen mucho más cómodo bajarse cualquier cosa sin temor a descargar cualquier posible malware. 

Otro punto a destacar es la interesante actualización de la aplicación Reloj. Al más puro estilo Apple ahora tiene una especie de modo Focus que te permite crear perfiles que se pueden automatizar y que, sin duda alguna, te ayuda a administrar mejor tu tiempo. 

En cuanto a rendimiento, al menos en este equipo de Microsoft, es una auténtica delicia: todo va rapidísimo, muy fluido y, sinceramente, no quiero volver atrás. 

Análisis Windows 11

En las últimas semanas han aparecido un montón de noticias relacionadas con el mal rendimiento de Windows 11 en determinadas máquinas por pequeños bugs o incompatibilidades con software externo. 

En este caso yo no he tenido ningún tipo de probelma, aunque seguramente sea gracias a que he tenido entre manos el portátil Surface Laptop Go, que se presupone totalmente preparado para dar la talla con el nuevo software

Mi experiencia global con el sistema operativo ha sido muy positiva. Desde un arranque del sistema rapidísimo hasta lo bien optimizado que está todo. 

Todo se abre y funciona a una velocidad inusitada y la experiencia trabajando con Windows 11 en este portátil es magnífica. Las animaciones son una pasada, la velocidad a la hora de utilizar la multiventana funciona de miedo y el simple hecho de navegar por el equipo es una delicia. 

En este sentido solo tengo buenas palabras para Microsoft, al menos en el equipo donde he tenido el gsuto de disfrutar de Windows 11

Windows 11 es una evolución muy interesante respecto a Windows 10 que te encantará y mejorará tu productividad

Análisis Windows 11

Toca hablar de la pregunta que seguro que te está rondando por la cabeza constantemente: ¿Es buen momento para actualizar a Windows 11?

En mi caso personal he disfrutado mucho de todo lo que ofrece el sistema operativo. Su cambio estético es una evolución francamente positiva y, al menos, en la Surface Laptop Go el rendimiento ha sido encomiable, pero tiene pequeños detalles que pulir para que merezca la pena dar el salto

Si te atreves a cambiar, ya te aseguro que no te va a decepcionar. Al final esos puntos negativos son pequeños en comparación con todos los cambios a mejor que ha logrado Microsoft con Windows 11, pero es cierto que le falta trabajo por delante

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