Smart Business Meeting XXII: el ecosistema emprendedor español anticipa una nueva etapa de crecimiento y busca perder el miedo al fracaso

  • Business Insider España celebró este 5 de abril su XXII Smart Business Meeting, un encuentro en el que se analizaron los retos del ecosistema emprendedor español.
  • Este, dicen los expertos del sector, ha crecido exponencialmente en los últimos años gracias a la proliferación de proyectos exitosos, aunque aún hay margen de mejora, especialmente en lo que respecta a la valoración de las empresas y su financiación.
  • A ello quiere contribuir el Gobierno a través de diversos paquetes de ayudas y, sobre todo, mediante una ley de startups que busca reducir la burocracia y la carga impositiva que recae en quienes quieren iniciar un proyecto empresarial.
  • Comienza el día bien informado con la selección de noticias de Business Insider España: suscríbete gratis aquí.
Cintillo patrocinio Havas

A veces, ocurre. Nadie sabe muy bien cómo ni por qué, pero pasa. Una persona se encuentra dándose una ducha, viendo una película en el cine o dando un paseo por el parque y, de repente, una idea genial cruza su mente de lado a lado.

Aunque existe mucha mitología al respecto, la mayoría de las veces ni tan siquiera tiene por qué ser algo demasiado complejo. 

Un puesto de helados en una zona especialmente calurosa que carece de ellos, una librería que haga también las veces de cafetería en un pueblo sin bibliotecas, una aplicación que ayude a los novatos a aparcar el coche más y mejor que los indescifrables pitidos que emiten hoy muchos vehículos... 

El éxito se encuentra muchas veces en ideas aparentemente sencillas.

La vida después de un 'exit': los fundadores de Promofarma, Ducksboard y Ticketbis explican cómo es vender una startup a una multinacional

Sin embargo, eso es solo el principio. Como recordaron algunas de las voces más autorizadas del ecosistema emprendedor español en el XXII Smart Business Meeting, organizado por Business Insider España, tener una idea de negocio interesante es solo el inicio del camino. Después, llega lo difícil de verdad: pasar de la teoría a los hechos.

El encuentro, que puedes ver aquí al completo, fue moderado por el consejero delegado de Axel Springer España —editora de Business Insider España—, Manuel del Campo, junto con Yovanna Blanco, directora de Business Insider España, y contó con el patrocinio de Havas Media Group y del agregador de noticias Upday, y la colaboración especial de Enisa. Participaron, además, los siguientes invitados:

  • Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial
  • José Bayón, CEO de Enisa
  • Sonia Paz, responsable de Transformación Digital y Empresarial de Havas Media Group
  • Irene Gómez, directora de Innovación Abierta de Telefónica
  • Felipe Navío, cofundador y co-CEO de Jobandtalent
  • Antonio Giménez Córdoba, socio de Seaya
  • Javier Torremocha, cofundador y socio director de Kibo Ventures
  • Aritz Gartzia, CEO y cofundador de Ekomodo

Emprender un negocio, apuntaron estos expertos, es empezar un baile infinito de papeleo para la obtención de los permisos necesarios para ponerlo en marcha, reuniones con inversores potenciales en busca de financiación y, sobre todo, es una cuestión de horas, muchas horas de esfuerzo y talento para que la idea cobre vida.

El objetivo, el de siempre: abandonar los números rojos lo antes posible y que esa idea que uno tuvo un día mientras montaba en bicicleta se convierta en un negocio que dé dinero. 

Quién sabe, tal vez puede que incluso el proyecto en cuestión se convierta en uno de esos famosos unicornios, proyectos de carácter tecnológico valorados en más de 1.000 millones de dólares.

En España, cada vez son más los que lo intentan y cada vez son más los que tienen éxito. Empresas de éxito como Cabify, Jobandtalent o Wallbox están animando a muchos a salir al escenario y hacer su propio intento.

El Gobierno quiere que los emprendedores españoles compren empresas para crear gigantes antes de dejarse comprar por ellos

Para todos ellos, explicó Carme Artigas, secretaria de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial, el Gobierno ha puesto a disposición varios paquetes de ayudas a la espera de la tan ansiada Ley de Startups, que entrará en vigor en los próximos meses.

Una vez superados los preceptivos trámites parlamentarios, esta traerá consigo un marco normativo con el que los emprendedores esperan ver reducidos los trámites administrativos necesarios para activar su negocio y la carga impositiva que recae sobre los mismos, especialmente durante los primeros años.

"En España estamos decididos a liderar en emprendimiento: tenemos la estrategia, la voluntad y los recursos. Queremos ser un país atractivo para el talento, la inversión y la innovación. Queremos que ser emprendedor no sea sinónimo de ser un héroe. Es una oportunidad histórica que estoy segura de que el sector privado y público no van a dejar escapar", apuntó Artigas.

Carme Artigas, secretaria de Estado de Estado de Digitalización e Inteligencia Artificial.

La idea del Ejecutivo, según explicó la secretaria de Estado, es que cambie la mentalidad del emprendedor español: que el éxito no sea que la empresa sea comprada por una gran corporación estadounidense, sino que este sea terminar comprando a compañías competidoras nacidas en países del entorno.

Pero esto es el final del camino. Antes, mucho antes, las startups deben afrontar momentos clave como convertir una idea en algo tan atractivo como para que un inversor o inversora esté dispuesto a sacar la billetera para jugarse su propio dinero en él.

El proceso lo conoce bien, por haberlo recorrido hace poco, Aritz Gartzia, consejero delegado de Ekomodo, una empresa de productos fabricados en plástico reciclado nacida en el seno de Eko-REC,  dedicada también a la economía circular del plástico.

23 emprendedores europeos de éxito que están invirtiendo su dinero en startups como inversores comparten sus mejores consejos para los emprendedores

"Dentro de la compañía, éramos el equipo encargado de buscar nuevos negocios para el mercado del reciclaje. Hicimos infinidad de proyectos. Por ejemplo, llegamos a crear una baldosa con plástico reciclado, pero ahí se quedó. Con el tiempo, quisimos demostrarnos a nosotros mismos que nuestras ideas tenían sentido. No queríamos que nos pasara más veces lo de la baldosa", afirmó Gartzia.

"Ideas innovadoras hay muchas, pero lo que da la diferencia es el plan estratégico. Hay que trabajar los cambios de tendencias: el emprendedor piensa en ideas y eso le obliga a estar siempre actualizado. También hay que pensar en la cuota de mercado y en el proceso de compra. La idea se tiene que ir comprobando desde el principio", resumió sobre la complejidad de estos primeros pasos Sonia Paz, Digital Transformation Officer de Havas Media Group.

Una financiación cada vez mejor que ha traído consigo una burbuja

Asentada la idea, llega el momento de conseguir la financiación. En esto, opinan los expertos, España ha dado un salto importante en los últimos años.

"Parece que lo más difícil es encontrar dinero, pero en realidad lo difícil es tener una buena idea. En este momento, creo que hay muchas fuentes de financiación, tanto instituciones públicas como entidades privadas", señaló al respecto José Bayón, consejero delegado de Enisa, empresa pública dedicada precisamente a la financiación de proyectos empresariales.

José Bayón, consejero delegado de Enisa.

Pocos conocen mejor en España hasta qué punto esto es así que Antonio Giménez de Córdoba, socio de Seaya Ventures, y Javier Torremocha, socio de Kibo Ventures. Se trata de dos de los fondos de venture capital más importantes a nivel nacional y europeo.

"El ecosistema ha evolucionado mucho desde que empezamos a invertir en 2013: llega gente con más experiencia, antes el talento era más tímido. Se están dando los ingredientes para que cada vez más compañías maduren y crezcan", explicó Giménez.

Raquel Urtasun, la eminencia de la conducción autónoma que promete transformar una industria de promesas rotas "que no había sido transparente" con su nueva empresa: Waabi

Torremocha lo ve de modo parecido: "Nuestro papel es anticipar algunas de las tendencias digitales antes de que ocurran y lo que vemos es que los emprendedores tienen más experiencia y que los modelos son cada vez más digitales. Claramente, cada vez más personas emprenden. Han aumentado de forma exponencial las propuestas que recibimos".

Tan favorables son las condiciones con respecto a lo que ocurría hace aproximadamente una década que hay incluso quien habla de burbuja en el mundo de las startups, es decir, de que los fondos de inversión, presas de un fundado optimismo, han tendido a sobrevalorar proyectos emergentes.

Los datos son elocuentes al respecto. En 2021,tal como publicó Business Insider España, las startups españolas recaudaron más que nunca. En concreto, levantaron en rondas un 63% más que en 2015, según datos de la patronal Ascri.

A ello apuntan también desde Seaya. "Nosotros invertimos muy a largo plazo. En esos plazos se producen ciclos alcistas y bajistas. El mercado, desde luego, ha entendido que había una burbuja y por ahora no se ven catalizadores que hablen de que las empresas puedan volver a cifras de cotización anterior a la pandemia", subrayó Giménez.

"Lo que suele pasar es que esto empieza en las cotizadas y luego va bajando. Por otra parte, como cada vez hay más fondos, hoy hay actores para cada fase de las compañías y esto permite elegir muy bien a los compañeros de viaje, cosa que antes no pasaba".

Antonio Giménez de Córdoba, socio de Seaya Ventures (izquierda); Yovanna Blanco, directora de 'Business Insider España'; y Javier Torremocha (derecha), socio de Kibo Ventures.

Bayón tiene una opinión similar: "Sí ha podido haber algo de burbuja en la valoración, aunque nosotros también pensamos que la base de los proyectos es cada vez mejor".

Ninguno de los inversores que se dieron cita quiso olvidarse del papel que puede jugar en todo ello la Ley de Startups.

"Únicamente soy yo, ¿queréis que siga?": el camino de Oscar Pierre, cofundador de Glovo, para convertir una idea en una empresa de 2.300 millones

"La Ley es un primer paso muy positivo. Ha habido una evolución clara con respecto al primer boceto que se presentó. Lo que más debería mejorar es la burocracia, que no debería apartar a los emprendedores de su camino. Los incentivos fiscales son necesarios y estamos lejos de otros ecosistemas", analizó Giménez.

Desde Kibo también en esto ven un panorama similar: "La Ley es un grandísimo paso y es fundamental. Por lo que competimos es por el talento y ese talento puede estar en cualquier sitio. Si las condiciones no son comparables con los países del entorno, nuestras startups estarán siempre en una posición de debilidad".

La necesaria ayuda de los gigantes empresariales

Pero no solo de financiación viven las empresas. Llegado cierto momento y, sobre todo, alcanzado cierto tamaño, es lógico que se empiecen a poner sobre la mesa cuestiones como el potencial de la startup. 

Puede, incluso, que haya llegado el momento de expandir las fronteras y lanzarse a la conquista de otros países.

En otras palabras, si el proyecto va bien, tarde o temprano llega el momento de plantear una estrategia para llevar a cabo lo que en el mundo de las startups se conoce como escalar el negocio, un concepto que viene del inglés y que está más relacionado con llevar algo al siguiente nivel que con subir montañas.

En esto, la ayuda de las grandes empresas resulta fundamental

En España, destacan por ejemplo iniciativas como Google for Startups, un programa puesto en marcha por Google en España que, aunque no invierte en startups, sí que trata de trasladar algo de lo mucho que saben a quienes están empezando.

Destacables son también los esfuerzos en este sentido de grandes empresas tecnológicas como Telefónica, que cuenta, por un lado, con Wayra como instrumento de financiación de startups en sus primeras fases y, por otro lado, con un área de innovación que también trata de vincularse con proyectos interesantes.

Irene Gómez, jefa de Innovación de Telefónica.

En el gigante de las comunicaciones vaticinan, sin embargo, que cada vez tendrán más competencia.

"Cada vez más empresas grandes apostarán por las startups porque, al final, las grandes corporaciones también forman parte del ecosistema. En Telefónica llevamos más de 10 años haciéndolo, pero hoy hay más compañías grandes detrás de las startups porque el ecosistema ha madurado", detalló Irene Gómez, directora de Innovación de Telefónica.

Se trata, resume Gómez, de una cuestión de combinar velocidades: "Las startups tienen una agilidad que las grandes empresas no tenemos. Uno más uno es más de dos. Si se combina la velocidad de una startup con la maquinaria de una gran empresa, pueden surgir sinergias muy potentes. No se trata de apropiarse de nada, sino de conectar".

Perder el miedo al fracaso, el primer paso hacia el éxito

Asentada la idea, conseguida la financiación e incluso lograda la ayuda de una gran corporación para que el negocio sea un éxito que traspase fronteras, aún falta un último ingrediente en la receta del éxito de cualquier startup: perder el miedo al fracaso.

Artigas lo tiene claro: "Dentro de los buenos datos que está dando el ecosistema en los últimos tiempos, hay que decir que lideramos un ranking absolutamente nefasto, el del miedo a fracasar. España es el país del entorno donde más miedo existe al fracaso y esto es algo que conviene atajar desde las primeras fases de la educación".

El ecosistema emprendedor español batió récords el año pasado: 11 startups a las que deberías mandar el currículum y coger el teléfono si te llaman con una oferta

Se muestra igual de preocupada Sonia Paz, de Havas Media Group: "Me obsesiona mucho este tema. Forma parte de nuestra educación. La idiosincrasia de nuestro país invita a hacer una reflexión social sobre cómo abordamos el error desde las primeras etapas de la vida en las que se castiga la respuesta supuestamente errónea". 

Sonia Paz, responsable de Transformación Digital y Empresarial de Havas Media Group.

"Nuestro sistema está mal. Hay que incentivar el error como vía de aprendizaje. Un emprendedor se puede plantear abandonar un montón de veces pero, si lo hace, entonces se acaba el reto. Hay muchos motivos para abandonar: falta de plan estratégico, la falta de financiación... El miedo a fracasar no debería ser uno".

Conoce perfectamente este miedo Felipe Navío, consejero delegado y cofundador de Jobandtalent que, tras unos primeros años exitosos, tuvo que dar a su proyecto un giro de 180 grados para evitar que se hundiera.

"Estábamos en un proyecto con muchísima tracción pero, al hablar con los usuarios, resultaba que no les resolvíamos sus problemas. Nos salvó la obsesión por ofrecer el mejor producto posible a los usuarios. Había que darle una vuelta porque la respuesta requería un cambio hacia un marketplace pensado para el móvil", recuerda Navío.

"Se tomaron decisiones muy duras. Fue clave la comunicación interna. De eso aprendí que fallar es bueno y que hay que fallar cuanto antes. Cambiar de rumbo siempre es algo complicado, sobre todo de cara a comunicarlo a los inversores, pero nosotros tuvimos la suerte de contar con un equipo que nos apoyó".

José Navío, consejero delegado y cofundador de Jobandtalent.

Gartzia conoce también ese vértigo. Tras un tiempo facturando dentro de la empresa que los acogía, poco a poco él y su equipo se fueron dando cuenta de que los objetivos de su matriz y los del equipo de Ekomodo estaban cada vez más lejanos.

"El momento de la separación nace de algunas fricciones. Entra un pedido, por ejemplo, y el director financiero tiene otras prioridades porque trabaja para una empresa que factura más de 20 millones de euros, una cantidad muy lejana de lo que nosotros generábamos. Uno quiere buenos compañeros de viaje para poder crecer y nosotros vimos que estos roces nos estaban frenando", relató.

La increíble historia de Elizabeth Holmes, la promesa frustrada de Silicon Valley que consiguió engañar a toda la industria tecnológica

Aritz Gartzia, fundador de Ekomodo.

No fue un camino fácil: "Al principio, tuvimos muchísimos obstáculos para encontrar financiación. Finalmente, hubo un momento en que los socios decidimos separarnos de la empresa y apostar de verdad".

A su manera, la empresa ha ido encontrando su propio camino hacia el éxito sin olvidar la clave de todo negocio: "El mejor consejo que puedo dar es que uno se rodee de asesores financieros que sepan de financiación. Pero, vamos, la mejor financiación son los clientes". Sin ellos, explicó Gartzia, no hay emprendimiento que valga nada.

Otros artículos interesantes:

La ley de startups lleva prorrogando su fase de enmiendas dos meses en el Congreso, pero hay un motivo para ello

Cómo los más ricos del mundo están invirtiendo en criptomonedas, desde el 'trading' en Coinbase hasta la compra de participaciones en startups de activos digitales

Este es el secreto para conseguir financiación, según el CEO de TravelPerk, la startup de viajes de negocios que ya es un unicornio

Te recomendamos