Los fundadores de Copyfly junto al resto del equipo de la compañía.
El equipo de la compañía Copyfly al completo.Copyfly

Copyfly, la copistería más disruptiva del mercado, bate récord de impresiones logrando 100 millones este año

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La hazaña ha sido posible gracias a la tecnología de automatización certificada, pionera en Europa que ha desarrollado la compañía.

Con una previsión de 4,1 de facturación al cierre de este año la copistería online se ha consolidado como un referente en su sector.

Hace tan solo cuatro años, un grupo de jóvenes se propuso reinventar la copistería tradicional para hacerla más rápida y accesible. Hoy, con más de 100 millones de impresiones realizadas en un solo año, y con una previsión al cierre de este año de 4,1 millones de euros, esta copistería online se ha consolidado como un referente en España, liderando el sector.

“Somos nativos digitales. Este concepto es difícil de explicar porque cuando pensamos en una copistería, imaginamos un espacio físico donde llevas tu USB y ves impresoras y te atienden configurando a mano, lo que pidas tras un mostrador”, aseguran desde la compañía.

Efectivamente, es difícil de comprender que no hay tienda física, sino una nave industrial de 2.000 metros cuadrados a puerta cerrada con más de 15 dispositivos de impresión de última generación de alta producción, recibiendo pedidos online sin parar y con 37 trabajadores procesando las miles de peticiones de toda España al día.

Sergio Hernández López, junto a tres compañeros más, Fran Tijeras, David Hernández y Jorge Hernández fundaron Copyfly con la idea de cambiar la copistería tradicional por un modelo industrializado y escalable. Sabían que el proceso de impresión mediante tecnología de automatización de última generación les permitiría alcanzar la visión que tenían, pero por entonces, no existía en el mercado una solución tecnológica a la medida y se pusieron manos a la obra.

“La tecnología de automatización que hemos desarrollado es precisamente la pieza angular que permite industrializar el modelo. Por un lado, tenemos el configurador, donde el cliente sube su documento y éste lo configura y lo personaliza. Una vez recibido el pedido, éste es procesado de forma automática por uno de los 15 dispositivos que tenemos. De hecho, mientras estamos en casa, una impresora puede funcionar con plena autonomía en la impresión de los pedidos, no tiene por qué estar in situ delante de la impresora ningún operario que configure nada, e incluso estamos trabajando con la IA para optimizar aún más esta automatización venta/producción”, confirman. 

Tras el desarrollo de la tecnología, gigantes como Canon certificaron a Copyfly como una copistería a la vanguardia de la innovación en el mercado europeo con el desarrollo de una aplicación pionera.

El equipo de Copyfly recibiendo indicaciones.
El equipo de Copyfly recibiendo indicaciones.

Recién estrenado departamento de I+D 

Detrás de la continua evolución de Copyfly se encuentra un equipo que forma el departamento de I+D. Tres ingenieros informáticos y el CTO, Francisco Tijeras, junto al CEO Sergio Hernández y Rebeca Fernández, CGO; además de un especialista en el diseño y prototipado. Sin perder el foco de la visión inicial, han estado trabajando en proyectos de mejora de comunicación interna donde han logrado crear un ‘centro de trabajo virtual’, un panel donde los distintos departamentos se conectan para gestionar la operativa diaria de forma ágil y eficiente reduciendo así los costes operativos. Proyectos para la mejora de la experiencia del cliente y, por último, el santo grial, proyectos de automatización de nuevos servicios que optimicen los procesos de fabricación.

“En nuestro caso, invertimos más en ingenieros y mercadólogos que en operarios de impresión, siendo ahora mismo 9 personas las que conformamos dicho departamento", confirman.

Escucha activa de sus clientes

Una parte fundamental del éxito de Copyfly como modelo de negocio reside en la escucha activa de los usuarios online. No desarrollan productos o servicios que I+D piense que puedan gustar, sino lo que los usuarios han dicho que quieren, incluso el propio configurador donde el usuario sube sus documentos y los personaliza, ha sido recientemente mejorado a base de estudiar miles de consultas que entraban en el correo pidiendo una cosa y otra. 

“La mayoría de nuestros clientes son estudiantes universitarios, de Bachiller y de FP, pero también tenemos profes, opositores, academias, empresas, y lo que más se imprimen son apuntes, temarios de oposición, programaciones didácticas, organizadores y agendas. Te puedes encontrar cualquier cosa, aunque eso sí, nosotros no vemos lo que se imprime hasta que anillamos, y prácticamente solo vemos la portada (como el sistema está automatizado...)”, aseguran. 

Esto ha permitido que además de proporcionar al usuario lo que está demandando, hayan podido batir el récord comentado: más de 100 millones de impresiones en un año y 250.000 clientes atendidos en 2024. Cuando cualquier copistería en España genera alrededor de 10 millones de impresiones en todo el año, lo que significa que Copyfly multiplica por 10 la cifra media nacional.

Preocupación por la sostenibilidad

Lo que llevó a Copyfly a ser reconocida en febrero de 2021 y estar en boca de todos los estudiantes, fue que, por primera vez en España, lanzaron las anillas de colores plásticas para las encuadernaciones, añadiendo unos meses más tarde las tapas a conjunto en colores pasteles. 

Sin ser muy conscientes, no solo habían creado una moda, sino que le habían otorgado a una cosa tan simple y con una vida útil de apenas unas semanas de estudio, una vida más larga, e incluso han generado cierta nostalgia por no deshacerse de los apuntes una vez terminada la asignatura. 

En este sentido, además Copyfly ha realizado inversiones para obtener energía verde en su proceso productivo, a través de la instalación de un parque de placas solares de 200 metros cuadrados

También se ha preocupado por proveerse de dispositivos de impresión que tienen un proceso respetuoso con el medio ambiente y por último, de utilizar papel europeo con certificado FSC, cerrando así el círculo de producir de forma más sostenible.

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