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Si eres autónomo, estas son las razones por las que tus 270 euros de cuota no son comparables con los 14 euros de Gran Bretaña

Un autónomo en su taller.
Un autónomo en su taller. Photo by Kelvyn Ornettte Sol Marte on Unsplash

Cada cierto tiempo aparecen por las redes sociales comparaciones entre lo que paga un autónomo en España y lo que pagan estos profesionales en otros países europeos. El caso de Reino Unido suele ser uno de los ejemplos más repetidos con los que la gente se lleva las manos a la cabeza al comparar los 14 euros que paga un autónomo allí con los al menos 270 euros que paga un autónomo en España.

Sin embargo, las asociaciones de autónomos defienden que este tipo de comparaciones no son correctas porque no se tiene en cuenta lo que se recibe del sistema por ser autónomo. Desde las asociaciones, señalan que es difícil comparar los diferentes países europeos porque cada uno tiene un régimen diferente.  

“Que España es el país donde la cuota de los autónomos a la Seguridad Social es la más cara de Europa es un mito”, apunta Celia Ferrero, vicepresidenta ejecutiva la asociación de autónomos ATA. Ferrero explica que no se puede tener en cuenta solo lo que se paga, sino también lo que se recibe por ello.

Otra diferencia es que esta cifra que se da de Reino Unido es progresiva y va aumentando conforme se incrementan los ingresos, mientras que la cuota de autónomos en España puede mantenerse sin aumentar a pesar de que aumenten los ingresos del profesional. “Ese pago en Reino Unido es solo por darte de alta. Es pagar solo por estar en un registro”, señala por su parte Eduardo Abad, vicepresidente de la asociación de autónomos UPTA.

¿Cómo funciona la cotización de los autónomos?

Para centrar el tema es importante saber cómo funciona la cotización de estos profesionales. Los trabajadores por cuenta ajena en España pagan un porcentaje fijo sobre sus ingresos a la Seguridad Social, en el caso de los autónomos estos eligen su contribución entre una base mínima de ingresos y una base máxima. Son estimaciones y aunque posteriormente ganen más dinero que la base por la que cotizan no tienen que pagar más. Así, la cuota mínima que tiene que pagar un autónomo (quitando a aquellos que estén dentro de la tarifa única de los 50 euros) es de 274 euros.

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Esta cifra se calcula teniendo como base de cotización mínima 893 euros y supone pagar un 29% de este supuesto sueldo. Se pueden acoger a ella tanto los que ganen 20.000 euros como los que ganen 40.000. Eso sí cotizar más o menos condicionará la cuantía de las pensiones futuras o de las prestaciones que puedan cobrar estos profesionales. A esta cotización obligatoria se le pueden sumar algunas cotizaciones adicionales como las que sirven para sufragar el cese de actividad, algo similar al pago de los autónomos, o las cotizaciones por accidentes de trabajo o enfermedades profesionales.

“No se trata de un impuesto sino de un seguro”, explica Ferrero, que apunta que en otros países no tienen un régimen específico dentro de la Seguridad Social como en España. Hay que tener en cuenta que además de la pensión, la cotización del autónomo da derecho también al acceso al sistema sanitario universal.

Abad apunta que alrededor de un 80% de los autónomos eligen esta cuota mínima a la hora de cotizar y que suelen ir incrementando a la par que se acerca su edad de jubilación. Aunque recuerda que a partir de los 50 años las bases de cotización están "topadas", es decir, que no se puede cotizar por más de lo establecido. 

Entre las novedades aprobadas este año por el Gobierno para los autónomos está la ampliación de la tarifa de 50 euros. A partir del 1 de enero de 2018 se pueden acoger a esta "tarifa plana" los autónomos durante un año y tener una reducción de la cuota durante los siguientes doce meses (50% los siguientes seis meses y del 30%, por otros seis meses). Otra de las novedades para los autónomos que han comenzado a funcionar este año es que se pueden acoger a la tarifa plana los nuevos autónomos y quienes no hayan estado en alta como trabajadores por cuenta propia en los dos años inmediatamente anteriores (tres años para quienes ya disfrutaron de la reducción y quieren volver a beneficiarse). 

Tabla de cotización de trabajadores autónomos.
Tabla de cotización de trabajadores autónomos. ATA

¿Cómo es en otros países?

En el caso de Reino Unido, el autónomo está exento pago de la Seguridad Social si gana menos de 5.965 libras al año (unos 6.800 euros) y a partir de ahí, en Reino Unido hay dos tipos de cotizaciones que se incrementan en función de los ingresos del autónomo. La clase 2 se paga cuando sus beneficios están entre esta cifra y las 8.060 libras y es cuando se pagan 2,8 libras por semana (11,2 libras al mes, que es lo que habría derivado en los 14 euros de los que se habla en las redes). A partir de esta cifra, lo que tiene que pagar un autónomo es un 9% de sus beneficios para aquellos que ganan entre las 8.060 libras y las 42.385 libras. A lo que se va sumando un 2% adicional cuando los beneficios son superiores a estas cifras.

Si comparamos estas cifras con lo que se paga en España, la diferencia se basa en que el autónomo en España paga por cotización a la Seguridad Social y no por ingresos. En primer lugar porque en nuestro país, la jurisprudencia ha ido asentando que si el autónomo no llega al salario mínimo interprofesional (715 euros al mes) no es necesario que se dé de alta de autónomo. Aunque es cierto que esto no está recogido en ninguna normativa y podría ser objeto de una inspección de trabajo. En el resto de los casos, la cuota no está condicionada a los ingresos sino a las cotizaciones de la seguridad social como hemos contado antes. Por lo que si no se tiene en cuenta el contexto a la hora de hacer las comparaciones, se pierde el foco. 

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Otra de las diferencias que señalan las asociaciones de autónomos a la hora de comparar los dos sistemas son las relativas a las prestaciones sociales. Un informe de la Comisión Europea sobre trabajo autónomo en Europa señala que en el caso de Irlanda y Reino Unido “están muy limitados los servicios sociales universales para los autónomos”. En el mismo documento, añade que “si los trabajadores desean tener un seguro más generoso, necesitan hacerse su propio seguro privado que es voluntario y no está ligado al sistema de protección social estatal”.

Pagar un seguro médico si eres autónomo

Otros ejemplos con los que se suele comparar a España, según apunta Celia Ferrero, es Francia. Ferrero hizo una simulación sobre lo que pagaría un autónomo con una base de 1.000 euros en España y en Francia. En Francia se paga entre el 12% y el 21% sobre la base en función de la tipología y actividad como autónomo por lo que un autónomo que cotice por una base de 1000 euros paga 180 euros y cobra 400 euros de pensión media. En cambio en España por una base de 1.000 euros se pagaría 298 euros, pero se tendría una pensión media de 750 euros.

Por su parte, Vicente Abad pone también el ejemplo de los Países Bajos donde explica que los autónomos tienen que pagar un seguro médico. Algo similar a lo que ocurre en Alemania donde los autónomos pagan de media una cuota más baja que en España, pero tienen que pagar un seguro médico adicional.

En España, una subcomisión está analizando el RETA (Reglamento de Trabajadores Autónomos). Hay que "modernizar la cotización", apunta Abad. Aunque en este proceso hay opiniones diferentes sobre hacia dónde tendrían que ir la actualización de este modelo. 

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