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Esta es la política de dividendos que ha aprobado Repsol en su junta de accionistas

Repsol
Wikimedia Commons

El presidente de Repsol, Antonio Brufau, ha dicho que no se pagará un dividendo extraodinario a los accionistas con los ingresos, de 3.800 millones de euros, obtenidos de la venta de la participación del 20% de la petrolera en Gas Natural Fenosa. Aunque en la junta de accionista sí que se ha aprobado un dividendo complementario por acción. 

Brufau apuntó que "no habrá un dividendo extraordinario" una vez se haya completado la venta de esa participación a Rioja Bidco Shareholdings, controlada por los fondos asesorados CVC y participada por Corporación Financiera Alba. Con todo, el ejecutivo señaló que, con esos 3.800 millones de euros, la compañía pretende generar oportunidades para hacer crecer los resultados y devolver el dividendo a los niveles de hace tres años, previos a la compra de la petrolera canadiense Talisman.

La Junta General Ordinaria de Accionistas de Repsol ha aprobado el pago de un dividendo complementario de 0,5 euros por acción de forma que, la retribución por el ejercicio 2017 se elevará hasta 0,9 euros por título, un 12,5% más. La Junta también ha votado a favor de mantener el programa scrip dividend, llamado Repsol Dividendo Flexible, como fórmula de retribución a los accionistas, que podrán decidir entre recibir parte o la totalidad de su retribución en efectivo o en acciones liberadas de la compañía. 

El ejecutivo avanzó sus intenciones de poder alcanzar una retribución de un euro por acción "lo más pronto posible" y pidió a los accionistas esperar hasta la presentación del nuevo plan estratégico de la compañía, el próximo mes, cuando se incluirán guías sobre futuros dividendos y se valorará si se recupera el compromiso de un euro por acción.

Repsol tuvo que recortar un 20% el dividendo, hasta los 0,8 euros por título, en 2016 por la caída del mercado petrolero internacional y para asumir la adquisición de la canadiense Talisman.

Cuentas de 2017

Por otra parte, la Junta ha dado luz verde a una reducción del capital social mediante la amortización de acciones propias, por un volumen equivalente a las acciones que se emitan durante el 2018 para el dividendo flexible. Esta reducción de capital elevará el beneficio por acción de Repsol.

Además, la Junta aprobó las cuentas del ejercicio de 2017, cuando Repsol alcanzó su mayor beneficio en los últimos seis años, hasta 2.121 millones de euros. La cifra supone un 22% más que el año anterior, cuando registró un beneficio neto de 1.736 millones de euros. 

Durante la Junta, los accionistas apoyaron el nombramiento de María del Carmen Ganyet y de Ignacio Martín San Vicente como consejeros externos independientes y aprobaron la reelección de Jordi Gual, presidente de CaixaBank. 

En el primer trimestre del 2018, Repsol alcanzó un beneficio neto de 610 millones de euros e incrementó su producción en hidrocarburos hasta los 727.000 barriles equivalentes de petróleo al día, a niveles similares a los de 2012.

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