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Guantánamo es la cárcel más cara del mundo: mantenerla cuesta 540 millones de dólares al año, más de 13 millones por prisionero

Manifestantes vestidos como prisioneros de la Bahía de Guantamo se manifiestan frente a la Casa Blanca
Manifestantes vestidos como prisioneros de la Bahía de Guantamo se manifiestan frente a la Casa Blanca en una fotografía de archivo. REUTERS/Jim Young
  • The New York Times ha desvelado lo que costó mantener el Centro de detención de Guantánamo en 2018: 540 millones dólares, más de 13 millones por preso.
  • El principal problema es la ubicación y el despliegue de tropas necesario para conservar seguro el entorno.
  • A pesar de los 17 años llenos de polémica, no se pone en duda su continuidad.
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El Centro de detención de Guantánamo es conocido a nivel mundial. Es un espacio de alta seguridad en donde se encierra a supuestos terroristas que siempre ha estado envuelto en una fuerte controversia. La última de ellas es el coste que supone mantenerlo.

Más de 13 millones de dólares por prisionero le cuesta a Estados Unidos este centro en la conocida Guerra contra el terrorismo, según la información desvelada por The New York Times

A pocos meses de cumplir los 18 años de historia, las cifras de coste la colocan como la que es posiblemente la cárcel más cara del mundo con una cifra estimada de solamente 40 presos retenidos. El año pasado, el centro de Guantánamo tuvo un coste de 540 millones de dólares.

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Son distintos los motivos que encarecen el lugar, pero el principal es su ubicación en el sureste de Cuba y la necesidad de disponer de unos 1.800 soldados como seguridad. Esto supone una importante infraestructura en cuarteles, centros médicos y lugares y opciones de ocio para las tropas, como cines o entornos para practicar deporte. A lo que se deben sumar otras medidas de seguridad asociadas a los centros antiterroristas y los espacios de aislamiento.

De momento, parece que no se pone en duda la continuidad de este lugar. Tras perdurar durante el mandato de Barack Obama, pocos piensan que Donald Trump opte por cerrarlo. Aun así, parece que cada aspecto conocido lleva a la polémica, como este último: su coste económico.

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