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7 errores que debes evitar al crear tu empresa

Business Insider para Ceca Magán

Errores más habituales al crear una empresa
rawpixel / unsplash

Apenas un 40% de las empresas logra superar los 5 años de vida según los datos del INE. La tasa de supervivencia de las empresas españolas es una de las más bajas de la OCDE y por eso su tejido empresarial se caracteriza por ser joven y hasta cierto punto frágil. En 2017 cerraron 28.754 sociedades y muchos de estos cierres tienen que ver con errores en la propia creación de la compañía.

Equivocarse al montar una empresa es más habitual de lo que se piensa. De hecho, incluso los grandes emprendedores acumulan fracasos a sus espaldas y quienes llevan tiempo emprendiendo darían lo que fuera por saber entonces lo que saben ahora. Por fortuna, buena parte de estos fallos se repiten de un proyecto a otro, en vista de lo cual hemos preparado una lista con los más comunes.

No acertar con la forma societaria

Desde emprender como autónomo con la tarifa plana de 50 euros hasta crear una Sociedad Limitada, hay varias fórmulas legales para poner en marcha un proyecto empresarial y no todas tienen las mismas implicaciones legales ni contables. Con una SL el patrimonio del emprendedor estará más protegido, pero también necesitará un asesor que se encargue de llevarle las cuentas, como nos indican desde el bufete de abogados especializado Ceca Magán Abogados.

No darse de alta en el IAE

El propio nombre de Impuesto de Actividades Económicas puede dar pie a error. Y es que muchas personas confunden estar exentas del pago del IAE con darse de alta en el IAE. Para ejercer como autónomo o realizar una actividad económica es imprescindible darse de alta e indicar cuál será esa actividad.

A partir de ahí, las personas físicas están exentas del pago, lo que afecta a todos los autónomos, así como las sociedades jurídicas cuya facturación no supere el millón de euros.

Elegir mal los socios

Este es un error muy repetido pero de difícil solución. Es muy fácil que todo sea de color de rosa cuando diseñas el plan de negocio o distribuyes tareas, pero también lo es que las cosas se tuerzan al poner en marcha la empresa o cuando lleguen las primeras dificultades. Al final no es tan diferente como irte a vivir a un piso compartido con amigos que conoces de toda la vida.

La mejor forma de evitar problemas es contar con unas escrituras sólidas donde se indique claramente el porcentaje de capital de cada socio, así como una hoja de trabajo interna que distribuya funciones, honorarios y carga de trabajo de cada uno de los socios.

No tener un plan de negocio sólido

El plan de negocio es la hoja de ruta de la empresa, la que marca los pasos a seguir en cada etapa y los objetivos. Es fácil equivocarse al diseñar el primer plan de negocios. Entre los errores más comunes está el tratar este plan como un trámite necesario para conseguir financiación más que como una herramienta para el futuro de la empresa.

También es habitual olvidar la estrategia de venta, no definir bien los procesos productivos ni los tiempos o dejarse llevar por los gustos propios. En otras palabras, pensar que tú eres el cliente tipo de tu empresa.

Ser demasiado optimista y no contar con un colchón financiero adecuado

Emprender no debería ser un acto de fe. Es muy fácil dejarse llevar por la euforia, especialmente al proyectar los ingresos de la empresa. Las consecuencias de hacerlo pueden ser catastróficas si se contrata una plantilla sobredimensionada en base a esa previsión de ventas.

Además, también puede tener un impacto en la supervivencia de la empresa si no se han planificado correctamente los flujos de caja. Otro error al emprender es hacerlo sin un colchón financiero adecuado, tanto para el negocio como para ti personalmente. El primero de ellos es el que mantendrá el negocio a flote hasta que los ingresos igualen a los gastos corrientes. Cuanto más grande sea ese colchón, más tiempo tendrás para hacer la empresa rentable y más desahogado irás. Necesitar ingresos nada más comenzar tu negocio suele dar pie a precipitarse y cometer errores.

El segundo colchón es el personal. Como empresario debes ser capaz de prever que el negocio quiebre y cómo afectará eso a tu economía doméstica. Por eso, también necesitarás un colchón financiero personal. En este sentido, otro error muy habitual es no incluir tu salario en las cuentas de la empresa. Piensa en ti como en otro trabajador más del negocio que tienen su sueldo. Eso evitará tensiones a largo plazo.

Obviar cuestiones legales clave

Poner en marcha una empresa implica muchos trámites y papeleos legales. Si no cuentas con la ayuda de expertos es fácil que dejes pasar algunos tan importantes como la patente de marca o que tu pacto de socios no esté bien redactado. Hay cuestiones que pueden pasarse por alto al crear la empresa y no detectarse hasta años después, señalan desde Ceca Magán Abogados. Al hacerlo, habrá cuestiones fáciles de resolver y otras que supongan un importante contratiempo.

Retrasarse en la solicitud de subvenciones

Existen muchas ayudas para emprender, pero para poder beneficiarse de ellas hay que cumplir ciertos plazos. El mejor ejemplo es la posibilidad de capitalizar el paro como autónomo, que se puede solicitar en cualquier momento siempre que por lo menos queden tres mensualidades por cobrar.