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Consejos y precauciones necesarias para prevenir el fraude en tarjetas de crédito

Una mujer utilizando su tarjeta de crédito
Getty Images
  • Cuando utilizamos una tarjeta de crédito siempre tenemos en la mente hacer un uso razonable y responsable.
  • En España hay cerca de 900.000 operaciones fraudulentas al año, aunque representan apenas el 0,021% de todas las operaciones.
  • Si estableces un poco de cuidado y destreza, puedes disminuir tu nivel de vulnerabilidad.
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Cuando utilizamos una tarjeta de crédito siempre tenemos en la mente hacer un uso razonable y responsable. Sin embargo, hay cosas que se pueden escapar a nuestro control si no seguimos unas pautas determinadas. El fraude puede ser nuestro principal archienemigo si no tenemos un cuidado especial.

En España hay cerca de 900.000 operaciones fraudulentas al año. Estos fraudes representan apenas el 0,021% de todas las operaciones —una tasa “baja”, según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU)—. Con todo, es cierto que se trata de un porcentaje que va en aumento con respecto a años anteriores. Por eso, hay que extremar el mayor grado de prudencia posible, teniendo en cuenta las diferencias entre las tarjetas de débito y crédito.

De este modo, si estableces un poco de cuidado y destreza, puedes disminuir tu nivel de vulnerabilidad. He aquí algunas recomendaciones para que tu tarjeta de crédito esté a salvo de amenazas
 

1. Proteger tu información personal dentro y fuera de internet

Falta de información es otra de las razones por las que se excluye a una compañía de cotización en bolsa
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Los que se dedican a estafar con tarjetas de crédito de manera habitual recopilan información personal entre las que se encuentran fechas de nacimiento, números de cuenta o contraseñas. Luego las utilizan para suplantar al cliente real. Esto debe servirte para que te lo pienses una y dos veces antes de que compartas información personal, ya sea en redes sociales o en otros canales. 

Además, hay técnicas que siguen avanzando a un ritmo desorbitado. Entre ellas, la piratería por ordenador. Es aconsejable que te asegures de que tu smartphone, tablet o PC estén protegidos con contraseña.

En este sentido, utiliza una combinación de símbolos, números y letras para hacerla más segura. 
 

2. Lleva las tarjetas que necesites únicamente

Una mujer paga en su ordenador con una tarjeta de crédito.
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Quizás tengas varias tarjetas de crédito, pero eso no quiere decir que las tengas que llevar encima. Es una cuestión de seguridad. Mete en tu cartera las que necesites utilizar, para disminuir los perjuicios que puedes tener en el supuesto de que te sustraigan tus tarjetas. Guarda el resto en algún lugar a buen recaudo.

Cuando no estés en uso de internet, intenta evitar que tu información confidencial se quede en la papelera de reciclaje. Los que se dedican a estafar pueden acceder a esta información y puede generarte problema. Todo parte de la responsabilidad a la hora de actuar.
 

3. Controla los gastos que haces con tu tarjeta de manera frecuente

Un usuario paga con su tarjeta de crédito en un terminal de punto de venta
Un usuario paga con su tarjeta de crédito en un terminal de punto de venta Getty Images

Parece una recomendación obvia, pero nunca está de más recordarla. Mira con detenimiento cada cierto tiempo los gastos que tienes con tu tarjeta de crédito.

Eso te hará ver si te han hecho algún cargo que no esperabas para poder actuar con la mayor celeridad posible. Generalmente, los estafadores que recolectaron tu información personal pueden intentar abrir nuevas cuentas de crédito a tu nombre. 

Si estableces un control periódico de los gastos, puedes identificar, efectivamente, esos posibles fraudes. Se trata de un método preventivo que puede evitarte sustos mayores a futuro.
 

4. Haz una revisión de las cantidades que figuran en los resúmenes de las tarjetas de crédito

Una pareja revisa sus facturas
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Aquí hay un ejemplo bastante claro. Una de las estafas en tarjetas de crédito más comunes y llamativas tiene relación con compras legítimas a las que se les aplica un cargo sobre el total, una propina en un restaurante adulterada sería un ejemplo. También, un “reembolso en efectivo” fraudulento en una gasolinera. 

Es recomendable que guardes los recibos de las gasolineras y restaurantes, para luego compararlos con los totales en el resumen de crédito de tu entidad bancario. Por otra parte, hay que estar pendiente de los llamados “cargos fantasmas” de proveedores que no reconoces para reportarlos rápidamente. 
 

5. Verifica todo antes de enviar información de tu tarjeta de crédito

Una pareja mayor hace cuentas ante el ordenador
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Aquí debe imperar el sentido común. No des tu número de tarjeta de crédito a la ligera. No lo hagas por teléfono si no estás seguro de que estás hablando con alguien de confianza. Protégete cuando tengas que dar datos personales al principio de determinadas llamadas telefónicas. Puede jugar en tu contra. Es preferible que llames al teléfono de atención al cliente directamente para sortear determinados fraudes.  

De igual modo ocurre con las transacciones online. No proporciones información personal a desconocidos a menos que te contacten vía e-mail. En el caso de que digan que representan a una compañía en la que tienes actividades comerciales, ve directamente a su página web y contéstales con el servicio al cliente por correo electrónico. 
 

6. Cada vez que planeas viajar, notifícaselo al banco con el que tienes la tarjeta de crédito

Es otro método que te puede ahorrar disgustos. Previamente a que embarques hacia el extranjero, es preferible que hables con tu banco para indicarle dónde vas a ir y cuánto tiempo vas a estar.

No es necesario que llames, simplemente notifícaselo a tu gestor a través de un correo electrónico. Esto permitirá que los emisores de tarjetas sepan que toda actividad que se realice cerca del hogar durante ese período de viaje puede resultar un fraude.

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