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La propuesta inicial de la criptomoneda Libra de Facebook fue una “provocación”, según un experto del Banco de España

El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, testifica sobre Libra en el Capitolio.
El CEO de Facebook, Mark Zuckerberg, testifica sobre Libra en el Capitolio. Reuters

  • El proyecto de Libra, la criptomoneda de Facebook, ha vuelto a poner bajo los focos a las criptomonedas al hacer saltar las alarmas de reguladores y gobiernos por la posiblidad de poner en marcha una divisa digital global privada. 
  •  "Creo que había un elemento de provocación en la propuesta inicial de Libra para que hubiera esta reacción”, asegura José Manuel Marqués, director de innovación financiera del Banco de España en una mesa redonda sobre criptodivisas. 
  • Los expertos consideran que la falta de indefinición es una de las características de este proyecto que ha abierto el debate sobre los desafíos del sistema bancario tradicional. 
  • El proyecto de Libra se dio a conocer en junio del año pasado cuando Facebook y otras 28 empresas lanzaron un plan para poner en marcha una nueva criptomoneda cuya meta era permitir los pagos online de manera rápida, barata y segura a través de los smartphones.
  • Las stablecoin son criptomonedas respaldadas por algún activo, en muchos casos por monedas fiat, es decir, las divisas de los países protegidas por un banco central.
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El proyecto de Libra, la criptomoneda de Facebook, ha vuelto a poner bajo los focos a estos activos después del boom vivido por el Bitcoin hace unos años. El proyecto de esta criptodivisa hizo saltar las alarmas de reguladores y gobiernos por el tamaño del proyecto impulsado por una empresa global como Facebook y la posible disrupción que la llegada de este medio de pago podía causar en el sistema financiero tradicional. 

Aunque algunos expertos consideran que se la propuesta fue más bien un desafío de la red social para poner sobre la mesa algunos retos existentes para el sistema financiero más que una opción real. "Creo que había un elemento de provocación en la propuesta inicial de Libra para que hubiera esta reacción”, asegura José Manuel Marqués, director de innovación financiera del Banco de España en una mesa redonda con el nombre de Libra y Stablecoins: la disrupción de los mercados financieros organizada por Deusto Business School y PwC. 

Marqués considera que tras la propuesta inicial y el revuelo levantado, la asociación Libra cambiará las caracterísicas y condiciones de la criptomoneda para crear un proyecto más realista. Por otro lado, el experto señala que lo que parece que Facebook está buscando con este proyecto es conseguir la información de las transacciones o ser proveedor global de identidad digital. 

Precisamente, la falta de indefinición de Libra es una de las críticas que comparten otros expertos. Francisco del Olmo, responsable de fintech y ciberseguridad de la CNMV, señala que las criptoactivos pueden ser por su naturaleza un instrumento financiero. Sin embargo, en el caso de Libra apunta en la misma mesa redonda que no está claro porque ellos mismos no lo han especificado. 

Mesa redonda de Stable Coins.
De ida a dcha: Judith Arnal, José Manuel Marqués, Javier Molina y Francisco del Olmo.

"En los grupos de trabajo casi es más amplia la parte de las preguntas que las conclusiones", apunta del Olmo y se refiere a dudas como si tiene algún tipo de derechos sobre la reserva o cómo van a funcionar los resellers. "Hay muchas preguntas que no están claras, no es posible. Estoy de acuerdo con  que es un primer estadio que no se va a parecer a lo que finalmente sea", añade. 

El proyecto de Libra se dio a conocer en junio del año pasado cuando Facebook y otras 28 empresas lanzaron un proyecto para poner en marcha una nueva criptomoneda cuya meta era permitir los pagos online de manera rápida, barata y segura a través de los smartphones. La idea es que fuera un proyecto global fuera del sistema bancario tradicional. 

Para llevar a cabo este proyecto se creó la llamada Asociación Libra formada por todas las empresas involucradas que se comprometían a invertir 10 millones de dólares (un poco menos de 9 millones de euros) a cambio de un voto en el consejo. Entre las compañías involucradas había nombres relacionados con los pagos como Mastercard o Visa — aunque posteriormente se han retirado—  pero también empresas tecnológicas como Uber o Spotify. 

En el documento donde se establecen sus características, lo que en la jerga del sector se conoce como whitepaper, se recoge que Libra será lo que se cononoce como stablecoin —criptomonedas que están respaldadas por activos reales— respaldada por una reserva divisas. 

A pesar de las teóricas bondades de inclusión financiera que prometen los creadores de Libra para ser un instrumento que permita que en los países emergentes se facilite que la gente tenga acceso a la posiblidad de hacer pagos sin dinero físico, los detractores de la criptodivisa criticaban que fuera Facebook la empresa que estuviera detrás de esto. Por un lado, por los últimos escándalos de la red social sobre protección de datos preocupan a reguladores y gobiernos, a lo que se suma la posiblidad de que los países y bancos centrales pierdan control sobre su divisa. 

Qué son las criptodivisas respaldadas por activos reales 

Más allá de los nombres propios, en los últimos tiempos han comenzado a surgir las conocidas como stablecoins dentro de las criptomonedas, que buscan solucionar la volatilidad que tienen las tradicionales criptomonedas, aunque sus críticos aseguran que lo acaban de conseguir. 

Las stablecoin son criptomonedas que están respaldadas por algún activo, en muchos casos por monedas fiat, es decir, las divisas de los países respaldadas por un banco central. Así, estaríamos ante un fenómeno que el sector denomina de tokeninzación de la economía, es decir, transformar las divisas oficiales en un activo digital.

A pesar de que sobe el papel podría parecer un plan sin fisuras, los reguladores consideran que existen riesgos en este sistema. Judith Arnal, directora del gabinete técnico de la Secretaría General del Tesoro y Financiación Internacional, explica que desde su perspectiva no se trata de una moneda estable. "Creemos que han sido muy hábiles a la hora de encontrar un término de márketing, pero creemos que induce a eror porque tienen sistemas para reducir la volatilidad, pero no eliminarla", dice. 

"Parece algo puramente formal pero es algo que cuando un consumidor toma decisiones financieras se puede ver arrastrado por los nombre", señala. "Aunque no hemos tenido mucho éxito en el ámbito del nombre porque en los grupos de trabajo internacionales se mantiene el concepto stable  en sus nombres", reconoce. 

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