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5 soluciones si tu coche se ha quedado sin batería

Pinzas batería coche

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  • La vida media de una batería de coche se sitúa entre los 3 y los 5 años. Los mecánicos aconsejan circular una media hora al día para que se mantenga en buenas condiciones.
  • El clima, el uso y la temperatura marcan la duración de este componente esencial en un vehículo.
  • Los expertos recomiendan mover el coche cada poco tiempo para que la batería no se descargue, ya que sin electricidad no se puede encender el motor del coche.
  • En el caso de que el confinamiento haya hecho mella en tu vehículo, existen varios métodos para volver a arrancarlo.
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El peor enemigo de un coche es no moverse por largos periodos de tiempo.

En tiempos de coronavirus, es posible que no hayas necesitado tu automóvil e incluso cabe la posibilidad de que no esté resguardado en un garaje, y que no lo hayas movido ocasionalmente.

Esto es un problema para la batería, ya que con el motor apagado, esta se descarga sin posibilidad de recargarse.

La batería del coche es un elemento fundamental para su funcionamiento, ya que no solo brinda energía a todos los componentes electrónicos, sino que es lo que permite arrancar el coche.

Ahora bien, en el caso de que se descargue, es preciso saber cómo cargarla, así como los distintos métodos para arrancarla que tienes a tu disposición.

Por supuesto, sea cual sea la alternativa por la que te decantes, manipularás una fuente de energía, por lo que es imprescindible utilizar guantes de goma para protegerse.

1. Recarga de batería con pinzas

Uso de pinzas

Se trata del método más recurrido; pero que no siempre se puede llevar a cabo. En el caso de un garaje comunitario, y con con la colaboración de un familiar o de un vecino, sí es un método factible.

Antes de comenzar la operación, es conveniente que el morro de ambos coches se sitúen cerca el uno del otro, ya que las pinzas —que se venden por pares— deben engancharse en los bornes de ambas baterías, y sus cables no suelen ser excesivamente largos.

Enciende el coche que trasvasará parte de su energía al otro. Ahora debes enlazar el perno positivo de esta al polo positivo de la batería descargada. Es fundamental seguir este orden, o podrías dañar la batería que funciona.

De seguido, engancha la segunda pinza al polo negativo de la batería del coche auxiliar para luego hacer lo propio con el borne correspondiente de la batería descargada.

En caso de que salten chispas, debes evaluar si son excesivas. De ser así, es mejor que no sigas con la operación, ya que podrías dañar los componentes del vehículo en funcionamiento.

Cuando hayas conectado correctamente ambas pinzas, es momento de comenzar el trasvase de energía. Es conveniente que enciendas las luces del coche auxiliar para observar posibles variaciones de tensión.

Con ambos conductores sentados en sus respectivos asientos, espera alrededor de un minuto antes de acelerar ligeramente en punto muerto el coche encendido y de encender el contacto del vehículo descargado —nunca mantengas el contacto por más de 10 segundos, ya que estarías forzando mucho los componentes del automóvil—.

Si enciende, no apagues ninguno de los dos vehículos: desconecta las pinzas en orden inverso —primero el polo negativo y luego el positivo, comenzando siempre por la batería que se ha cargado— y cierra ambos capós.

A continuación, circula con el coche durante media hora, aproximadamente. Ya que gracias al movimiento es como se recarga la batería. Es conveniente que el vehículo auxiliar también circule por el mismo motivo.

De no hacerlo, ambos coches pueden quedarse sin batería.

2. Usa un arrancador del coche

Cargador de batería Einhell

Amazon

Aunque este método es desaconsejado si no tienes nociones básicas de mecánica, es uno de los más prácticos.

Basta con disponer de un cargador de baterías —al que posiblemente habrás oído llamar booster— con al menos 8.000 mAh. La mecánica para arrancar el coche es muy parecida a la de hacerlo con pinzas, pero valiéndote del dispositivo.

De esta manera, se precisa enlazar los cables de la polaridad correspondiente en los bornes de la batería. Para evitar equivocaciones que produzcan picos de tensión, es imprescindible utilizar los sensores electrónicos de los arrancadores y fijarte en las inscripciones del fabricante.

Por supuesto, el arrancador debe estar cargado y apagado de cara a conectarlo a la batería —comenzando siempre por el polo positivo—. Una vez enlazado, enciende el aparato y tras unos segundos, trata de arrancar el coche.

Una vez que el coche ya esté encendido, apaga el booster y desconecta las pinzas en orden inverso al que los conectaste: primero el polo negativo y luego el polo positivo.

3. Empujar el coche

Empujar el coche

Se trata de una técnica únicamente válida en vehículos de marchas manuales y sin botón de arranque siempre que esté completamente apagado.

Ante esta solución de emergencia, existen dos variantes que puedes tomar: empujar tu vehículo entre dos o más personas mientras una permanece en el asiento del conductor, o dejarlo caer por una pendiente pronunciada mientras estás tú frente al volante.

El objetivo es arrancarlo en movimiento y con una velocidad cercana a los 14 Km/h —como una persona corriendo—.

Lo cierto es que no es la opción más recomendable para arrancar el coche —especialmente si es diésel—, ya que puede dañar el catalizador al tiempo que no activa la dirección asistida ni el ABS.

Si finalmente te decantas por esta vía, lo primero que debes hacer es poner el contacto, quitar el freno de mano, mantener pisado el embrague y disponer la segunda marcha.

Entonces, cuando el coche se acerque a los 14 Km/h es momento de soltar el embrague y ponerlo en marcha mientras pisas el acelerador. Puede que no lo consigas al primer intento.

En el caso de que no cuentes con una pendiente; pero sí con alguna persona que te pueda ayudar, es recomendable empujar el coche por una calle poco transitada, llana y con una recta lo bastante larga como para permitir la progresión del vehículo.

4. Cambia la batería de tu coche

Cambia la batería de tu coche

Si todo lo demás ha fallado para recuperar la batería del automóvil, es momento de sustituirla.

Para ello es mejor llevarlo a un taller, ya que la batería no solo se trata de un elemento que requiere desengancharlo de su lugar, sino que dispone de un peso considerable, está llena de ácido sulfúrico y algunos elementos pueden desprogramarse a causa de no recibir alimentación —como el Start/stop, la radio y otras características similares—.

Situación que se agrava en coches más modernos, en los que la electrónica es mucho más compleja y puede afectar a todas las facetas del vehículo y hasta provocar un accidente si no se realiza la operación con gran finura.

Ahora bien, si optas por comprar tú mismo la batería, debes tener en cuenta las siguientes indicaciones: 

El reemplazo debe tener las batería las mismas dimensiones y características que la batería instalada. Esta misma te facilita la tarea con la numeración que aparece en ella, además de facilitarte en dígitos agrupados los voltios, el amperaje y la intensidad de arranque —a este último se le añaden dos o tres letras según la normativa homologación—, en ese orden.

Además, la tensión nominal —que se mide en voltios (V)— debe ser similar, teniendo los 12 voltios como el estándar más extendido. Asimismo, el amperaje (Ah) también es esencial que coincida. Finalmente, la intensidad de arranque, que puede finalizar con las siguientes letras: DIN, EN, SAE y GS.

5. Llama al seguro de tu coche

seguro_viaje_BBVA

No siempre se tiene un familiar, amigo o vecino que pueda echarte una mano. A veces, el coche está estacionado en plena calle y lejos de un taller.

En este caso, la opción más sencilla es hacer uso del servicio de asistencia en carretera de tu seguro.

El resultado será el envío de una grúa o de un vehículo taller que cuente con un arrancador portátil o con unas pinzas.

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