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Los 6 proyectos de robótica más inquietantes que hay en marcha en la actualidad

Robot asesino
Gettyimages
  • Desde réplicas de animales hasta pequeños entes capaces de entrar en una vena, pasando por máquinas de guerra, la tecnología robótica está en aumento.
  • La inteligencia artificial ha avanzado hasta tal punto que Sophia, el robot humanoide de Hanson Robótics, alcanzó en 2017 la ciudadanía saudí.
  • Estos son algunos de los proyectos más extraños que se están creando en el mundo.
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Sus creadores aseguran que son inofensivos y que su principal objetivo es ayudar a los humanos, pero la ciencia ficción indica que no está de más desconfiar con el concepto de 'robot'.

Y es que los autómatas han existido desde hace siglos, esas pequeñas máquinas con cierto parecido a los seres humanos o a los animales han llegado a fascinar al mismísimo emperador Carlos I de España en el siglo XVI. 

Al principio sólo eran muñecos con formas y vestimentas similares a las nuestras que podían imitar algún que otro movimiento humano de manera repetitiva, parecido a los muñecos que encontramos en las atracciones de los parques temáticos. Pero con el tiempo se han vuelto más hábiles

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Pueden hablar con fluidez, correr, luchar, dar saltos mortales y cada vez son más parecidos a los seres vivos creados por la madre naturaleza. Tal vez, por eso nos empiezan a parecer una amenaza, algo aterrador que cualquier día se volverá en nuestra contra.

Es la conocida como teoría del valle inquietante. Desarrollada por Masahiro Mori en 1970, esta teoría da respuesta a esa sensación aterradora que nos provocan los robots actuales.

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Según Mori, a medida que los robots van siendo más parecidos a nosotros, nuestra admiración por ellos crece hasta que alcanzan un nivel de semejanza en el que esa sensación positiva se transforma en repulsa y terror.

Mini Cheetahs

Robot cheetah.
REUTERS/David McNew

Si encontráramos en internet un vídeo de nueve perros jugando con un balón y con las hojas que se han caído de los árboles, a la mayoría nos provocaría ternura. Sin embargo, si en vez de perros son los robots cuadrúpedos creados por el MIT, empezamos a sentir algo de repulsa, ya no nos sentimos tan cómodos con la imagen. 

Es una sensación extraña, pues estos robots no nos han hecho nada malo, pero los percibimos como una amenaza. Es más en el propio vídeo los investigadores de este laboratorio son los que controlan a los robots, todos sus movimientos.

Los robots Mini Cheetah pesan 9 kilos pueden avanzar a una velocidad de 2,5 metros por segundo y son bastante ágiles. Son un gran avance en cuanto a motricidad se refiere, pero mientras no puedan moverse sin el control de un humano, son menos peligrosos que un coche. 

Boston Dynamics y Cassie Blue

Boston Dynamics
REUTERS/Mike Blake

Al igual que los robo-perros del MIT, existen un gran número de robots con distintas formas que desarrollan sus capacidades motrices. Los más conocidos son los de Boston Dynamics, que aterrorizan y fascinan por igual. 

La intención de estas empresas no es asustar al resto del mundo, sino crear máquinas que nos ayuden en diversas situaciones. Algunos de los robots que hoy estamos viendo pretenden ser de ayuda en casos de peligro y sustituir a las personas en rescates e incendios. 

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Por ejemplo, a Cassie Blue, un robot bípedo, lo hemos visto moverse a través del fuego. Es cierto que actualmente este robot son sólo dos patas, pero sus avances servirán en un futuro para crear un robot que sí tenga brazos y, muy posiblemente, nos salve de una situación de riesgo. 

 

Aún así, por mucho que sea una noticia "positiva" que los robots de Boston Dynamics estén colaborando con la policía estadounidense, no podemos evitar sentir un escalofrío por todo el cuerpo cuando los vemos abrir puertas o dar saltos mortales. Ya se sabe que el problema no es la tecnología sino el uso que hagamos de ella.

Sophia, Kaspar y Pediatric HAL, los humanoides

El robot Sophia
REUTERS/Edgard Garrido

Si un esqueleto de metal puede provocar terror, la idea de no poder distinguir a un ser humano de un robot tampoco es cosa de risa. Es cierto que todavía no hemos llegado a ese nivel, pero Sophia ya nos ha demostrado que ese futuro está muy cerca. 

Sophia es el primer robot que ha conseguido la nacionalidad y categoría de ciudadano de un país, en concreto de Arabia Saudi. Este país otorgó en 2017 a Sophia la condición de mujer no humana. Lo ha conseguido gracias a su capacidad para reconocer a la persona con la que está hablando, el hecho de tener personalidad propia e ir aprendiendo a medida que mantiene conversaciones. 

Algo menos real, pero también muy útil es Kaspar. Sus creadores le diseñaron para que se semejara a un niño y realizará gestos y movimientos básicos. Su objetivo es interactuar con niños autistas y ayudarles a aprender gestos comunicativos que para nosotros son muy simples. Es una causa muy noble, pero hay que reconocer que el aspecto no les ha quedado muy bien y es algo perturbador.

Aún así Kaspar forma parte de un gran número de proyectos de tecnología y robótica que persiguen ayudar a las personas tímidas, con enfermedades o con problemas para comunicarse como el caso de los autistas. Darán algo de grima, pero si todos los robots tuvieran este objetivo no habría de qué preocuparse.

Pediatric HAL es otro robot muy inquietante. Se trata de un autómata humanoide muy realista que simula ser un paciente infantil. Ha sido desarrollado para que tanto médicos como estudiantes de medicina puedan llevar a cabo procedimientos quirúrgicos sin provocar daño a personas reales. 

Con el objetivo de transmitir la mayor sensación de realidad posible, Pediatric HAL es capaz de hablar, sangrar, llorar y expresar todo tipo de emociones, tanto verbalmente como con lenguaje corporal. Incluye diez simulaciones médicas, desde análisis de sangre sencillos hasta operaciones quirúrgicas complejas. 

Los bio-bots

Robot araña
REUTERS/Fabián Bimmer

Si eres de los que le tiene miedo a los insectos, reptiles u otro tipo de animales, tenemos una mala noticia que darte. La mayoría de científicos que trabajan creando robots se basan en la naturaleza para mejorar sus máquinas. 

Ya hemos mencionado los robots parecidos a los perros, pero nos podemos encontrar con un robot que parece una serpiente, una araña o un pulpo. Son los conocidos bio-bots a los que ya hemos dedicamos más de un artículo. 

Son realmente fascinantes, ya se sabe que no hay nada más sabio en este mundo que la propia naturaleza, por eso los ingenieros se inspiran en ella. Una serpiente tiene mayor facilidad para colarse por zonas en las que los humanos nos cuesta y si hablamos de una serpiente metálica con una cámara puede ser realmente útil, como demuestra esta serpiente robot pensada para la medicina y desarrollada por el laboratorio de biorobótica de la Universidad Carnegie Mellon.

Además de usar serpientes para, por ejemplo, un trasplante o una operación quirúrgica, la ciencia también trabaja en los conocidos como robots blandos. En vez de ser de metal, son viscosos, con materiales más blancos para que sean mucho más seguros cuando trabajan con personas en ámbitos como el de la medicina.

Nanobots recorriendo todo tu cuerpo

Nanobot
REUTERS/New Animation Studio

Si una serpiente deslizándose hasta tu corazón en una operación quirúgica ya es siniestro, imagina cientos de microdispositivos. Los microbots y nanobots son una rama de la robótica que se está impulsando para una gran serie de ámbitos y sectores. Muchos de estos proyectos cuentan con objetivos muy importantes para mejorar las condiciones de vida de los seres humanos y preservar el planeta, pero no dejan de ser algo aterradores. 

Son pequeños dispositivos o circuitos, algunos microscópicos, que portan su propia computadora y pueden llegar a ser autónomos. Pueden actuar en conjunto como si fueran microsoldados y de manera individual. Este que vemos en la fotografía superior es una creación del Instituto Tecnológico de Georgia.

Es un pequeño robot impreso en 3D que se mueve aprovechando la vibración de las ondas eléctricas, las fuentes de ultrasonido o incluso los pequeños altavoces. Un grupo de ellos, conocido como enjambre, podrían trabajar juntos para detectar cambios ambientales, mover materiales, o tal vez algún día reparar lesiones dentro del cuerpo humano.

Sin embargo, los microrobots también se están usando en otros proyectos para purificar el agua y eliminar un alto porcentaje de las bacterias que hay en ella o para detectar fallos en las grandes máquinas que usan las fábricas. 

La inteligencia artificial y la Tercera Guerra Mundial

El robot FEDOR

Wikimedia Commons/Mariya AT

La robótica y la inteligencia artificial son cosas distintas, pero eso no impide que su conexión sea el punto más terrorífico de las películas de ciencia ficción. Al fin y al cabo, si conseguimos crear un cerebro digital que aprenda por sí sólo y lo juntamos con los super robots de Boston Dynamics, ya tenemos lo más parecido a un Terminator que hayamos imaginado jamás. 

No nos cansaremos de decir que la tecnología y sus avances son muy beneficiosos, pero también debemos ser realistas. Tanto la inteligencia artificial capaz de reconocer a los humanos por sus caras y los robots formados para ayudar en las guerras, si caen en malas manos, pueden ser uno de los mayores errores que hayamos cometido los humanos.

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Sobre estos temas se ven cada día noticias tan variopintas y aterradoras como la de la empresa Geomiq que ofrece 116 mil euros a la persona que les ceda su rostro de por vida para poner su cara aun ejércitos de robots virtuales

Por supuesto, las fuerzas armadas de todos los países trabajan e invierten parte de su presupuesto a nuevas armas tecnológicas que les ayuden a ser más fuertes que el resto de países. Hace poco veíamos como un robot ruso entrenado para la guerra era enviado a la Estación Espacial Internacional. Fedor, así se llama, fue en son de paz al espacio, pero es capaz de disparar con un arma como cualquier otro soldado, o mejor. 

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Elon Musk y Jack Ma, fundadores de algunas de la empresas tecnológicas más importantes del momento aseguran que la inteligencia artificial y el machine learning serán los detonantes de una posible Tercera Guerra Mundial, ojalá nunca se cumpla este mal augurio.

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