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La veinteañera considerada como la mejor corredora de eslalon del mundo desvela su dieta de 3.000 calorías diarias para los Juegos Olímpicos de Invierno

Mikaela Shiffrin consume 3.000 calorías diarias como parte de su entrenamiento para los Juegos de Corea del Sur.
Mikaela Shiffrin consume 3.000 calorías diarias como parte de su entrenamiento para los Juegos de Corea del Sur. Tom Pennington/Getty

La estadounidense Mikaela Shiffrin ha sido elogiada como la mejor corredora de eslalon del mundo.

Se espera que la esquiadora de 22 años domine en los Juegos Olímpicos de Invierno de Pyeongchang (Corea del Sur), donde tendrá que defender el título de reina del eslalon que consiguió en los pasados juegos de Sochi.

Shiffrin, que ha anotado 40 victorias en la Copa del Mundo de esquí alpino en su carrera, consume 3.000 calorías diarias como parte de su entrenamiento para la competición. La estadounidense incluye hidratos de carbono en todas sus comidas, si bien asegura que el “equilibrio y la moderación” son la base de su dieta.

“Siento que tengo el metabolismo de una mujer embarazada”, dijo a la revista Clean Eating en 2015. “Tengo que vigilar lo que como. Es importante”.

En un día normal, Shiffrin afronta la mañana con dos huevos y dos tostadas de trigo integral. También puede añadir cereales o avena y fruta para un chute extra de energía.

La comida consiste en proteínas sin grasas como el pollo o el pescado, vegetales de hoja y una ración de carbohidratos. Algunas de sus recetas habituales son un plato de pasta farfalle con edamame y queso pecorino y unos espaguetis al pesto hecho con hojas de albahaca y guisantes y servidos con tomates cherry.

A Shiffrin le gusta picotear frutos secos, semillas y mango deshidratado cuando está en la pista.

Los carbohidratos también forman parte de la cena. Un bol de pasta con pollo o filete acompañado de ensalada o vegetales al vapor completan el menú diario de la atleta.

Los estudios muestran que comer demasiados carbohidratos procesados puede contribuir al aumento de peso, la diabetes y las enfermedades cardiacas y provocar una respuesta hormonal que te lleva a anhelar las comidas con alto contenido de azúcar. Se ha asociado incluso a las dietas altas en carbohidratos con un aumento del 28% del riesgo de muerte.

Pero Shiffrin no se avergüenza de admitir su gusto por la pasta y otros hidratos de carbono.

“Son esenciales para proporcionarme la energía que necesito, especialmente en esos días de carrera que pueden durar 12 horas”, dijo Shiffrin a Good Housekeeping en enero. Shiffrin llama a la pasta “supercomida”.

Fuera de la temporada de competición, Shiffrin recorta su consumo de carbohidratos y come más ensaladas y sus verduras favoritas: tomates, apio y pimientos.

Aun así, no se priva de la comida tailandesa para llevar o el pollo parmesano. “Todo en su justa medida. No me dan miedo los hidratos de carbono”, aseguró a Clean Eating.

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