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Cómo ganar confianza para tomar decisiones importantes y acertadas

Susan Lyne, inversora de capital riesgo
No te limites a planificar: toma decisiones. Cindy Ord/Getty Images
  • Susan Lyne es una inversora de capital riesgo que ha desempeñado roles de liderazgo en empresas como Disney, Martha Stewart Omnimedia y Gilt Groupe.
  • Lyne asegura que aprendió cómo ser una líder durante su tiempo como fundadora de una revista sobre cine a mediados de la década de 1980.
  • El trabajo en la revista le enseñó que la responsabilidad no significa buscar continuamente la aprobación externa de cada decisión, algo que considera un gran punto de inflexión en su carrera.

En 1986, Susan Lyne era una periodista que acababa de lanzar una nueva revista sobre cine, Premiere.

Su cofundador fue John Evans, el antiguo editor de Village Voice y al que conoció cuando ella trabajaba allí.

Aunque Lyne ya había ocupado puestos de responsabilidad con anterioridad, nunca había estado tan arriba en el escalafón. Fue una experiencia que nunca olvidará.

Tal y como ha explicado en una entrevista reciente con el podcast de Business Insider "Success! How I Did It" (Éxito: cómo lo hice): "Realmente no pensé que el puesto fuera un gran cambio hasta que comencé a trabajar y me di cuenta de que siempre buscaba a otra persona a la que mostrar mi trabajo. Todavía quería una aprobación, todavía quería que alguien me dijera: 'Sí, esto está bien. Adelante'".

Lyne lograría después una carrera impresionante y llegaría incluso a encargarse de la programación en horario de máxima audiencia de ABC, liderar el emporio mediático de Martha Stewart y la dirección como CEO de Gilt Groupe. Hoy es la socia fundadora de la firma de capital riesgo BBG.

Pero nada de eso ocurrió antes de que experimentara uno de los mayores puntos de inflexión en su carrera y aprendiera a ser una líder en la revista Premiere a finales de la década de 1980.

La lección que Lyne aprendió puede aplicarse a cualquier persona que tenga la responsabilidad de tomar una decisión de calado, sin importar si tiene o no un puesto ejecutivo.

"Realmente me costó, diría, el primer año en el puesto para llegar sentirme totalmente cómoda con la idea de que yo tenía la última palabra", explica Lyne en el podcast. 

La inversora de capital riesgo explica cómo intentaba que Evans, el cofundador de la revista, fuera el último en opinar. "Le mandaba temas y otros propuestas que él ignoraba. Al final le envié la carta de mi editor y me llamó y me dijo: 'Susan, nunca me envíes nada'. Era su forma de decir: 'Esto es tuyo y debes ser la dueña de ello'".

En ese momento, a Lyne se le grabó a fuego que otras personas no tienen por qué tener necesariamente mejor información,; también que tener acceso a mejor información no significa un mejor resultado. En algún punto, pensó, necesitas confiar en ti misma.

"Definitivamente fue una experiencia dura", explicó Lyne sobre el consejo de Evans, "pero fue útil, fue un punto de inflexión para mí".

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