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En dos meses cuatro millones de personas se quedarán sin agua en Ciudad del Cabo y el tiempo para reaccionar se agota

Una jirafa sedienta en Kruger National Park de Sudáfrica.
Una jirafa sedienta en Kruger National Park de Sudáfrica. Getty Images.

Ciudad del Cabo.- 

El Día Cero se acerca. Si la sequía sigue castigándola como lo ha hecho ya durante meses y meses, Ciudad del Cabo, la segunda mayor urbe de Sudáfrica, será la primera gran metrópoli del planeta en quedarse sin suministro de agua.

Según el cálculo oficial, y salvo que la añorada lluvia lo impida, a partir del 16 de abril de 2018 sus más de cuatro millones de habitantes no encontrarán agua saliendo de sus grifos y tuberías. Las únicas excepciones serán los hospitales y algunas zonas comerciales importantes. En esa fecha, los embalses de la ciudad estarán al 13,5% de su capacidad. Ahora mismo están por debajo del 27%.

Grafico almacenamiento agua en Sudáfrica
Gráfico que muestra el almacenamiento de agua en Sudáfrica y su descenso. WCWSS

El gobierno de la ciudad cortará el suministro y habilitará alrededor de 200 puntos de abastecimiento, donde cada habitante tendrá derecho a recoger 25 litros de agua al día.  En España cada habitante consume de media unos 130 litros diarios, según datos del INE. Seguramente, el reparto de agua en Ciudad del Cabo será supervisado por el ejército, aunque este extremo aún no ha sido confirmado por las autoridades.

La fecha límite oficial, que acaba de retrasarse cuatro días, del 12 al 16 de abril, parpadea constantemente en los letreros luminosos de las autopistas y prácticamente no queda un lavabo público en toda la ciudad que no cuelgue un cartel de "Ayúdanos a ahorrar agua". Los jardines ya no se riegan. Piscinas al aire libre tan populares como las de Sea Point Pavilion se llenan ahora con agua de mar en lugar de agua dulce. Hoteles y anfitriones de Airbnb trasladan a sus huéspedes la recomendación del gobierno municipal de limitar la duración de las duchas a dos minutos. 

Sin embargo, el visitante advierte pocas medidas más en una de las ciudades más tourist friendly del mundo (1,6 millones la visitaron en 2016), donde se puede hacer casi cualquier cosa: desde disparar un AK47 en un campo de tiro hasta lanzarse en paracaídas desde la montaña. No hay restricciones ni cortes de agua parciales en las zonas más turísticas. Sus famosos viñedos siguen adelante con la producción en Constantia, Stellenbosch, Durbanville…

Es difícil encontrar alguno de los 2.000 restaurantes de la ciudad que aparecen listados en TripAdvisor que no funcione a pleno rendimiento. Y la famosa Table Mountain que divide la ciudad en dos luce un hermoso verde mediterráneo gracias a la humedad de las nubes que se condensan en su extensa cima.

Table Mountain
La Table Mountain, vista desde el Waterfront de Ciudad del Cabo

Las recomendaciones y la amenaza de sanciones y multas se dirige sobre todo a la población local, un porcentaje de la cual ya ha incorporado a su rutina diaria la visita a fuentes y puntos de abastecimiento. Por contra, la industria del turismo, que en 2016 facturó aproximadamente 1.229 millones de euros, sigue haciendo caja. Pero, ¿realmente la falta de agua no está suponiendo un coste para la economía de la ciudad?

"Todavía no hemos calculado el coste de la sequía, y pensamos que es imposible hacerlo en este momento, porque no sabemos cuánto durará", argumenta Janine Myburgh, presidenta de la Cámara de Comercio de Ciudad del Cabo. "Las pérdidas potenciales para la agricultura [solamente la producción vinícola da trabajo a más de 300.000 personas] son considerables pero todavía no se perciben. Y hasta ahora la industria del turismo parece que se ha visto poco afectada".

Leer más: Silicon Valley contra el sentido común, la ciencia y la historia: la moda de beber agua "cruda"

Sin embargo, desde la Cámara sí denuncian la dejadez de las autoridades locales y nacionales a la hora de afrontar la situación: "Desde nuestro punto de vista está claro que se ha hecho muy poco y muy tarde. Pero también creemos que en el momento presente se están concentrando los esfuerzos necesarios para evitar el Día Cero. Ya existe la cooperación necesaria para que superemos la crisis. Esperamos y creemos que los residentes en Ciudad del Cabo reducirán con éxito su consumo de agua ahora que ha quedado claro lo grave que es la situación".

Carteles sequía Sudáfrica
Carteles para luchar contra la sequía en Ciudad del Cabo Gloria Martínez

Sin embargo, la espiral por la que se precipita Ciudad del Cabo sigue siendo preocupante. Esta semana se hizo necesaria la presencia policial en una de sus fuentes más populares, según el Sunday Times de Cape Town, por las peleas e incipientes disturbios en la cola para recoger agua. Algunos periódicos locales han informado también de la aparición de un mercado negro del agua, la cual es recogida y embotellada en las zonas comerciales para venderla en los townships, los gigantescos barrios segregados durante el Apartheid donde viven cientos de miles de habitantes de la Ciudad, con escasos recursos y muy lejos de las tranquilas y adineradas zonas de turismo.

Al término de su participación en el último Foro Económico de Davos, el pasado lunes, el vicepresidente sudafricano, Cyril Ramaphosa, aseveró: "Nos enfrentamos a un desastre total en Ciudad del Cabo. Vuelvo a casa para reunir al mayor número de personas posible y sentarme con ellas a pensar en qué debemos hacer. No sólo en el corto plazo, sino también en el largo". Un discurso que parece responder a la petición de la alcaldesa, Patricia De Lille, de declarar Ciudad del Cabo zona catastrófica por la sequía… pero que llega solo dos meses y medio antes del Día Cero.

Y la previsión del tiempo no es optimista.

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