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Emprender un negocio de éxito es cuestión de edad

La mejor edad para emprender
Pixabay

Como con todo en la vida, no existe una edad establecida para lanzar un proyecto y nos podemos encontrar con casos de todas las características, años y colores: desde niñas prepúberes con grandes capacidades para lanzar aplicaciones innovadoras a mujeres que lanzan sus propias creaciones pasados los 80.

Cada persona es un mundo, ya que mientras que muchas no se atreven a emprender hasta llegar a una edad madura, también existieron visionarios de la talla de Steve Jobs, Zuckerberg o Bill Gates que abandonaron los estudios e impulsaron sus aventuras desde garajes o dormitorioshaciéndose multimillonarios a una edad muy temprana. Por otra parte, la mentalidad emprendedora y las prioridades personales y profesionales cambian con cada generación.

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Aunque existan muchas excepciones llamativas, la estadística indica cuáles son las edades más propicias para comenzar un negocio y tener éxito en él. Un ensayo reciente publicado en The Wall Street Journal revela que las personas mayores de 35 años tienen más probabilidades de impulsar un proyecto empresarial con éxito. Según el profesor de la Universidad de Siracusa Carl Schramm, autor de Burn the Business Plan, "los mayores de 35 años tienen un 50% más de probabilidades de comenzar un negocio que sus contrapartes más jóvenes".

Schramm dirigió un estudio de la Kauffman Foundation que mostró que el empresario promedio tenía 39 años cuando comenzó una empresa. El estudio también descubrió que los profesionales experimentados —llamados mid-career en inglés— tenían cinco veces más probabilidades de disfrutar de un negocio exitoso cinco años más tarde que los empresarios que comenzaban negocios nada más completar su formación universitaria. 

Algunas de las razones que encontramos detrás de esta edad es que lleva tiempo reconocer tus ambiciones de futuro, hallar tu vocación y construir tu experiencia. Cada trabajo en el que formes parte puede agudizar habilidades, contactos y credibilidad, además de añadir competencias. Por otra parte, los profesionales más experimentados tienen más posibilidades para autofinanciarse.

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