Una empresa, varios países: claves para cuidar los derechos humanos en una multinacional

DERECHOS HUMANOS - PROSEGUR - IMAGEN DESTACADO PROSEGUR
  • La protección y respecto de los derechos humanos son uno de los pilares fundamentales del proyecto empresarial de Prosegur.
  • La compañía basa la gestión de su debida diligencia en la metodología del ciclo de mejora continua y cada tres años realiza una auditoría externa como un control adicional a sus procesos. 

¿Qué ocurre cuando el impacto de una empresa se produce en muchos y muy distintos territorios? ¿Y si, además, hablamos de algo tan delicado y fundamental como el respeto por los derechos humanos? Protegerlos requiere algo más que una gestión rigurosa y una actuación decidida. Además, es necesario adaptarla a cada comunidad en la que impacta, y comprobar que cumple con su cometido. Así lo entiende Prosegur, una compañía que destaca por su éxito en este ámbito.

La importancia de los derechos humanos

Para Prosegur, los derechos humanos son uno de los pilares fundamentales de su proyecto empresarial. Su propósito —hacer del mundo un lugar más seguro— así lo exige. De hecho, requiere que la compañía adopte una posición activa en el respeto, la protección y la preocupación por hacer efectivos esos derechos.

En este sentido, la compañía cuenta con su propia Política de Derechos Humanos, en la que define una serie de principios que incluyen la no discriminación, una remuneración equitativa y satisfactoria, el derecho a la seguridad y salud o el compromiso de apoyar la mejora de los derechos sociales, hasta un total de trece preceptos.

Dentro de su Política de Derechos Humanos, Prosegur recoge también su modelo de gestión de la materia, que se basa en el principio de mejora continua. Se trata de un enfoque innovador en materia de derechos humanos que permite, por un lado, adaptar la gestión a cada territorio y, por otro, asegurar su eficacia en todo momento.

Mejora continua, la clave para avanzar

Gestionar la debida diligencia en derechos humanos de una compañía con presencia internacional es un ejercicio complejo que requiere elegir el método más adecuado. En el caso de Prosegur, ha decidido basar esa gestión en la metodología del ciclo de mejora continua. 

A través de esta metodología, Prosegur busca garantizar que todos sus procesos internos permiten identificar, prevenir, mitigar y reparar cualquier posible impacto negativo en materia de derechos humanos. Y, sobre todo, hacerlo de manera eficaz.

Precisamente para asegurarse de que su gestión de la debida diligencia en materia de recursos humanos funciona correctamente, la compañía se somete de forma voluntaria desde 2018 y cada tres años a un ejercicio de revisión externa como un control adicional a sus sistemas de gestión.

Los objetivos que persigue Prosegur con este ejercicio de revisión son fundamentalmente cuatro:

  • Actualizar sus mapas de riesgos en derechos humanos en función del país y el sector.
  • Determinar el nivel de madurez de sus actuaciones.
  • Comprobar la evolución de la compañía en el proceso de debida diligencia.
  • Obtener recomendaciones tanto a nivel transversal como local.

Para ello, la compañía somete las acciones, objetivos y procesos en materia de derechos humanos a una revisión y perfeccionamiento constantes, dentro de un enfoque operativo consistente en cuatro etapas: planificación, despliegue, comprobación y acción

Prosegur reafirma su compromiso en protección y respecto de los derechos humanos

Las conclusiones del último proceso de evaluación, publicado en 2021 y elaborado por la consultora KPMG, reafirman el compromiso de Prosegur en la protección y respeto de los derechos humanos. De hecho, la entidad ha obtenido un grado de cobertura de su entorno de control de 4,2 sobre 5, el nivel más alto. 

Los resultados del informe han indicado que tanto los procesos como los elementos de debida diligencia relacionados con los riesgos identificados han demostrado un nivel adecuado. Además, se confirma una elevada madurez de la entidad en la protección y respeto de los derechos humanos, que responde a los compromisos definidos por la compañía en su Política de Protección y Respecto de los Derechos Humanos.

Para la realización de la auditoría, se han establecido cinco países a modo de muestreo: Brasil, España, Estados Unidos, Paraguay y Perú. Además, se han identificado los potenciales riesgos en materia de vulneración de derechos humanos de aplicación en las diferentes líneas de negocio.

Con respecto a su anterior revisión externa, la compañía ya ha implementado el 67% de las 49 recomendaciones emitidas en la evaluación y otro 27% se encuentra en fase de desarrollo. Ahora, y como resultado de la última revisión, la compañía obtiene 41 recomendaciones, de las cuales nueve suponen oportunidades de impulso corporativas y 32 constituyen focos de actuación a nivel local.

Las sociedades cambian y las empresas deben adaptarse a ellas. Este es un proceso continuo en el que los derechos humanos siempre deben estar en el centro y que requiere importantes esfuerzos. Un cometido con el que Prosegur mantiene un fuerte compromiso.

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