España, destino estratégico para las empresas latinoamericanas

España, punto de entrada para las empresas lationoamericanas a Europa
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Los movimientos empresariales desde España a Latinoamérica son de sobra conocidos. Numerosas e importantes compañías nacionales mantienen sólidas posiciones en aquellos mercados desde hace tiempo. Aunque las maniobras que mayor eco encuentran son las que protagonizan las multinacionales, también la pequeña y mediana empresa lleva años operando en América Latina. En ese sentido, la situación de España 'entre dos mundos' resulta enormemente ventajosa. Debido a ella, a la posición geoestratégica, a los lazos culturales e históricos y a su pertenencia al mercado comunitario, España cuenta con dos salidas naturales de tremenda envergadura: la Unión Europea (UE) y América Latina.

España, destino estratégico para la empresa latinoamericana

Sin embargo, el viaje comercial entre España y Latinoamérica es de ida y vuelta. De hecho, lo es hoy más que nunca. ¿Por qué? Pues, de aquel lado del Atlántico, porque tanto la economía como las empresas tienen desde hace años capacidad de sobra para establecer y desarrollar un comercio intercontinental fluido y cuantioso. Por otro, desde esta orilla, debido a que España ofrece a América Latina ciertas singularidades y ventajas que, teniendo a Portugal en ciertos aspectos como la excepción, prácticamente ningún otro país puede plantear.

¿Por qué las empresas latinoamericanas eligen España?

Esas condiciones ventajosas para las empresas latinoamericanas al decantarse por España como destino estratégico son las que figuran a continuación.

Acceso a mercados terceros, en especial a la UE

El mercado nacional es ya de por sí importante -47 millones de consumidores-, así como los 75 millones de turistas que llegan de visita cada año. Pero, además, España da acceso al mercado más importante del mundo, el comunitario, con más de 500 millones de personas. A nadie se le escapa que la población de China o India son mayores, pero ni por asomo se acercan a la renta per cápita -y, por tanto, a la capacidad de compra- de la UE: una media en torno a 26.500 euros anuales. Cabe recordar que las operaciones de exportación desde España a otros países europeos se ven beneficiadas por la inexistencia de aranceles intracomunitarios y por la libre movilidad de bienes, servicios, capitales y personas, lo cual permite maximizar los beneficios potenciales de las empresas.

Asimismo, el establecimiento de la empresa latinoamericana en España también supone la posibilidad de usar su privilegiada posición estratégica para operar con los países de África, en especial con los del Magreb (más de 175 millones de consumidores potenciales). También pueden aprovechar la experiencia nacional en los países del Consejo de Cooperación del Golfo (Arabia Saudita, Bahréin, Qatar, Emiratos Árabes Unidos, Omán y Kuwait) y beneficiarse de los convenios de doble Imposición, de acuerdos para la protección de las inversiones y de una relevante participación en sus mercados de bienes y servicios, así como en el desarrollo y gestión de infraestructuras de transporte y sanitarias, entre otras.

Vínculos institucionales, económicos, empresariales y culturales

A la anterior cuestión hay que añadir la que es seguramente la más obvia: los lazos que unen a España con América Latina en diversos sentidos. Desde las experiencias empresariales que vienen de lejos, pasando por las afinidades culturales, hasta, por supuesto, la relevancia y utilidad del castellano.

Logística e infraestructuras

El Informe de Competitividad Global 2017-2018 del Foro Económico Mundial sitúa la red de infraestructuras nacional como la duodécima mejor del mundo. Éstos son sus puntos fuertes:

  • De entrada, los aeropuertos y las conexiones aéreas, que constituyen otra de las ventajas comparativas que pueden disfrutar las empresas latinoamericanas que utilicen España como puerta de entrada a Europa.
  • Además, 46 grandes puertos calificados como de interés general tanto en el Atlántico como en el Mediterráneo, siendo los de Valencia, Algeciras y Barcelona de los más competitivos de Europa.
  • A estos puertos se añade la red de autopistas y carreteras, que permite a las empresas minimizar los tiempos logísticos entre puertos, aeropuertos y principales núcleos urbanos, así como los costes asociados a los mismos. En ese sentido, es preciso destacar que España es el país de Europa con un mayor número de kilómetros de carreteras y autovías, con 14.701. Esa cifra es superior, por ejemplo, a la que presenta Alemania, país con una extensión notablemente mayor.
  • La primera red europea en infraestructuras ferroviarias y en trenes de alta velocidad es también la nacional, con 12.500 kilómetros de extensión
  • Asimismo, el país cuenta con más de 80 parques científicos y tecnológicos, en los que operan 6.286 empresas tanto nacionales como extranjeras.

Estabilidad macroeconómica, clave para los negocios

La reciente crisis hizo mella en la economía nacional. Hubo momentos de extrema dureza y, si bien la recuperación es evidente, los efectos aún se dejan sentir en una deuda que está por la nubes o en un mercado laboral marcado por la precariedad, por una tasa de paro todavía elevada y unos salarios estancados. Sin embargo, las cifras macroeconómicas son positivas y marchan al alza, así como el mercado exterior presenta números récord. Con todo, España ofrece una estabilidad macroeconómica a las empresas latinoamericanas que no se da en todos los casos en sus países de origen.

Seguridad jurídica y garantías legales para la inversión

España es el país europeo que cuenta con la mayor red de convenios de doble imposición (CDI) en América Latina, ya que los tiene suscritos con Argentina, Barbados, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Cuba, El Salvador, Ecuador, Jamaica, México, Panamá, República Dominicana, Trinidad y Tobago, Uruguay y Venezuela. Asimismo, acumula un gran número de acuerdos de protección y promoción recíproca de inversiones (APPRI). En total, veinte: Argentina, Bolivia, Colombia, Costa Rica, Cuba, Chile, Ecuador, El Salvador, Guatemala, Honduras, México, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú, República Dominicana, Uruguay, Venezuela, Jamaica y Trinidad-Tobago.

En este sentido, tener al lado un despacho de abogados especializado como Ceca Magán Abogados es crucial para agilizar procesos y aprovechar esos convenios, entre otras muchas cosas. 

España y Portugal, las puertas de Europa para las empresas de América Latina

En cuanto a la otra parte implicada en este viaje comercial de ida y vuelta, las estadísticas confirman que las empresas latinoamericanas muestran una clara tendencia a entrar en Europa a través de los dos grandes países ibéricos. De este modo, España es el primer destino europeo para los proyectos greenfield de las empresas latinoamericanas, con 1542 proyectos iniciativas, según datos de ICEX España Exportación e Inversiones.

“España es, y lo puede ser más en el futuro, el destino natural de muchas de estas empresas latinoamericanas que se encuentran en proceso expansivo, y también de aquellas que comenzarán a internacionalizarse durante los próximos años y que enfocan o pueden enfocar su expansión internacional desde España para abordar los mercados de la Unión Europea, África y Oriente Medio y, por qué no, Asia”, explican desde el citado organismo dependiente del Ministerio de Industria, Comercio y Turismo.

Aunque la inversión directa en el exterior desde América Latina todavía se concentra mayoritariamente en la propia región, muchas empresas empiezan a apostar por otras partes del mundo. No en vano, esas salidas de capital al extranjero sobrepasaron los 15.320 millones de euros en 2017, muy por encima de los cerca de 8.260 millones registrados el año anterior. Las emisiones están muy concentradas en Brasil (44%), México (22%) y Chile (15%), que cuentan con una presencia internacional consolidada. Colombia y Argentina presentan un volumen considerable, mientras Perú, Uruguay, Ecuador, Bolivia o los países centroamericanos tienen una participación mucho menor.

Las 'multilatinas', las pioneras

Esta inversión exterior se canaliza, sobre todo, a través de las operaciones llevadas a cabo por grandes compañías, conocidas como 'multilatinas', que son muy competitivas tanto en sus mercados naturales como a escala internacional. Mexichem, Cemex (ambas mexicanas), la aerolínea LATAM, JBS Friboi (brasileña), Gruma (México) o la también aérea Avianca-Taca son las principales referencias en este campo y, en prácticamente todos los casos, con presencia comercial e inversora en España.

No obstante, también hay empresas latinoamericanas de menor tamaño que mantienen proyectos en el exterior: las brasileñas Stefanini (del sector de las tecnologías de información y comunicación) y Alpargatas (moda), la mexicanas Cinépolis (ocio) y Softtek (también TIC), la chilena Falabella (distribución), la argentina Grupo Asa (TIC) o el ecuatoriano Banco Pichincha.

En definitiva, partiendo de unos importantes vínculos culturales, tanto las bases que ofrece España como el potencial de crecimiento de las economías latinoamericanas hacen de nuestro país, no sólo un destino estratégico, sino la puerta de entrada a Europa más sencilla y recomendable para las compañías del otro lado del Atlántico.

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