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La misión imposible de cumplir con los objetivos europeos de emisiones de efecto invernadero: España tendría que cambiar todos sus coches y calderas antes de 2030

Cambio climático
  • Cumplir con el objetivo europeo de reducir un 40% las emisiones de gases de efecto invernadero en las ciudades no va a ser nada sencillo, según alerta un estudio.
  • Cambiar el modelo de transporte y de calefacción en las ciudades españolas costará alrededor de 4.000 euros por habitante hasta 2030.
  • Solo en Madrid, el coste aproximado de adaptarse a estos retos de sostenibilidad se cifra en torno a los 5.000 o 6.000 millones de euros.

La Unión Europea se ha planteado unos ambiciosos objetivos para 2030 en cuanto a las emisiones de gases de efecto invernadero se refiere, metas que además han tenido su particular traslación en el conocido como Pacto de los Alcaldes, con el fin de llevar los profundos cambios en el modelo energético hasta el corazón de las urbes. ¿el propósito final? Reducir las emisiones de estos gases en un 40% para el año 2030.

No en vano, las ciudades –municipios que cuentan con al menos 50.000 habitantes- concentran el 70% de la población en España. En ellas se consume el 40% de la energía final del país y son directamente responsables del 30% de las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI). Recordemos que, en especial las grandes localidades, sufren actualmente de graves problemas de calidad de aire y algunas de ellas incumplen los límites legales de concentración.

Pues bien, estos cambios no serán sencillos ni baratos, al menos en el caso de nuestro país. De hecho, según revela un estudio de Deloitte, para cumplir con los retos de reducción de emisiones, las ciudades españolas deberán invertir hasta 4.000 euros adicionales por ciudadano hasta 2030.

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Más todavía: el estudio destaca que entre un 60% y un 75% de la reducción de estas emisiones adicionales dependerá de cambios o sustituciones en equipos (principalmente calderas de calefacción) y vehículos (con la transición de los coches de gasolina y diésel hacia el motor eléctrico), mientras que entre el 20% y el 30% dependerá de cambios de hábitos de los usuarios.

"Las actuaciones necesarias serán difíciles de implantar si no es a través de nuevas políticas municipales, regionales y nacionales que incentiven los cambios necesarios", advierte la consultora. "Con las medidas ya puestas en marcha, la evolución de las emisiones generadas en las ciudades no permitirá alcanzar los objetivos de sostenibilidad energética".

El caso de Madrid

El estudio propone un conjunto de actuaciones y estima que requerirán una inversión adicional de entre 1.000 y 4.000 euros por ciudadano hasta 2030, en función de la tipología de ciudad. Por ejemplo, en una de gran tamaño y clima frío, como Madrid, se precisarán entre 1.500 y 2.000 euros por habitante (entre 5.000 y 6.000 millones de euros en total).

Estas inversiones se realizarán en equipos de calefacción y de iluminación, en sistemas de control y en renovación de la flota de vehículos y otras medidas, que generarán un ahorro de hasta 2.000 euros por ciudadano, en función de la ciudad, compensando el coste invertido.

Un ahorro que se generaría porque, a pesar de realizar inversiones, entre otros, para la renovación de las flotas de vehículos o de calderas, los ahorros que se obtendrían por unos menores costes de consumo energético permiten compensar las inversiones realizadas.

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