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La falta de personal y de herramientas adecuadas está haciendo que los profesionales de ciberseguridad renuncien a sus empleos

Controlando la Ciberseguridad con varios ordenadores
GettyImages
  • Muchos de los expertos en ciberseguridad están renunciando o considerando renunciar a sus trabajos ante la falta grave de personal y de herramientas adecuadas.
  • Según un estudio, los profesionales de la ciberseguridad demandan más fondos (74%), más gente para experimentar menos estrés (53%) y más tiempo para centrarse en tareas que agreguen en más valor (45%).
  • La inutilidad de muchas de las aplicaciones de que disponen los equipos de seguridad es ya la segunda amenaza más grande que enfrentan las organizaciones en estos momentos, junto con amenazas nuevas y futuras, como el ransomware.

Renunciar a un trabajo porque las condiciones en las que tienes que llevarlo a cabo son imposibles es algo demasiado frecuente en estos momentos. Y si no que se lo digan a los profesionales de la ciberseguridad.

De acuerdo a un estudio recién publicado por la firma Censornet, muchos de estos expertos de altísima cualificación están renunciando o considerando renunciar a sus trabajos ante la falta grave de personal y de herramientas adecuadas, lo que les impide llevar a cabo su labor de manera óptima. Y eso, obviamente, genera una frustración y una ansiedad de difícil solución.

En concreto, según esta encuesta, los profesionales de la ciberseguridad demandan más fondos (74%), más gente para experimentar menos estrés (53%) y más tiempo para centrarse en tareas que agreguen en más valor (45%). 

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En cuanto a las herramientas disponibles a su alcance, el problema no está tanto en su disponibilidad (el 33% de ellos incluso admite tener demasiadas soluciones de software) sino en que éstas no ayudan en absoluto. De hecho, critican los profesionales de ciberseguridad, esta sobreabundancia de aplicaciones ineficaces solo sirve para generar un exceso de alertas que todavía dificultan más la prevención y la respuesta ante potenciales ataques.

Dejando de lado la sobrecarga de información, estas herramientas también son a menudo inútiles por completo. Esta es la segunda amenaza más grande que enfrentan las organizaciones en estos momentos, junto con amenazas nuevas y futuras, como el ransomware.

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