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Google dice que dejará de usar el 'doble irlandés' y el 'sándwich holandés' para pagar menos impuestos, en medio de las presiones internacionales

Sundar Pichai, CEO de Google
Sundar Pichai, ahora CEO de Google y Alphabet, en una imagen de archivo. REUTERS/Stephen Lam

  • Alphabet, la matriz de Google, ha dicho que dejará de utilizar las técnicas fiscales del doble irlandés o sándwich holandés, según ha adelantado Reuters. 
  • Esta técnica de elusión fiscal se basa en la creación de una una filial con sede en Irlanda (u Holanda) y otra en un territorio con una baja carga fiscal, esta última es propietaria de los derechos intelectuales. 
  • La matriz irlandesa u holandesa se encarga de comercializar los productos y servicios de la empresa, pero paga cantidades muy elevadas a la que está en un país con bajos impuestos en materia de propiedad intelectual, por lo que los beneficios que se declaran en Irlanda son más bajos y las multinacionales acaban pagando menos impuestos. 
  • Esta técnica fiscal es utilizada por las grandes multinacionales tecnológicas para pagar menos impuestos. 
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Una de las grandes batallas fiscales contra las grandes multinacionales tecnológicas es la forma de tributación para que realmente paguen los impuestos en los países donde realizan su actividad. En esta situación, las técnicas conocidas como doble irlandés y sándwich holandés son dos de las estrategias más utilizadas por estos gigantes tecnológicos como Google, Apple, Facebook o Amazon. Ahora, Google ha asegurado que va a dejar de emplearlas, según adelantó Reuters

Alphabet, la matriz de Google, abandonará el esquema actual de licencias de propiedad intelectual que permite al gigante rebajar su factura fiscal. Un portavoz de la compañía citado por Reuters confirmó que dejarán esta estructura de licencias siguiendo la línea de las regulaciones internacionales y los cambios fiscales que se han aplicado en Estados Unidos desde 2017. 

Qué es el doble irlandés o el sándwich holandés

La técnica en cuestión que se utiliza para rebajar la factura fiscal por muchas de estas grandes multinacionales tecnológicas se basa en la creación de una una filial con sede en Irlanda u Holanda y otra en un territorio que puede ser un paraíso fiscal o por lo menos un país con pocos impuestos.  Esta última firma es la propietaria de los derechos intelectuales de los servicios o bienes. 

Leer más: Los entramados de las multinacionales tecnológicas para pagar menos impuestos

De esta manera, la matriz irlandesa u holandesa es la que se encarga de comercializar los productos y servicios de la empresa por lo que debería tributar por sus beneficios. Pero para rebajar las ganancias, y por tanto pagar menos tributos,  paga cantidades muy elevadas a la que empresa que está en el paraíso fiscal en materia de propiedad intelectual, por lo que los beneficios que se declaran en Irlanda u Holanda son más bajos y las multinacionales acaban pagando menos impuestos. 

Concretamente, según los datos recogidos por Reuteres, en el caso de Google la filial holandesa movió 21.800 millones de euros a través de la su holding holandés hacia el paraiso fiscal de las Bermudas. Una cifra que superó los 19.900 millones de 2017. 

Esto estaría a punto de acabar aunque no hay fecha concreta todavía. La filial holandesa de Google en declaraciones a Reuters aseguró que la fecha de finalización del esquema actual de licencias todavía no está confirmada, pero que esperan que sea desde finales de 2019 o durante 2020. 

Aumento de la presión internacional

Este movimiento del gigante tecnológico se produce en un momento en que tanto la OCDE como la UE o algunos países en solitario, como es el caso de Francia, han puesto bajo el foco la forma en la que los gigantes tecnológicos están pagando impuestos. La OCDE trabaja en una fórmula para desarrollar una tasa sobre los ingresos de los servicios digitales de grandes tecnológicas, como Google o Facebook. 

Mientras tanto Francia decidió no esperar al consenso internacional y en verano anunció la conocida como tasa GAFA (por la siglas de Google, Apple, Facebook y Amazon). En esta normativa se fijó la imposición de un 3% sobre la facturación del negocio digital de estas empresas con el objetivo de que pagaran impuestos en el país. 

La decisión de Francia puso en pie de guerra a Estados Unidos, país de origen de la mayoría de estas empresas afectadas por la medida. De esta forma, el 3 de diciembre la administración de Donald Trump anunció que implantaría unas tasas del 100% sobre algunos productos franceses, concretamente sobre 63 partidas de bienes. 

Tras este anuncio se abrió un periodo de consulta para que las partes afectadas puedan hacer comentarios hasta el próximo 6 de enero con el fin de asignar un arancel definitivo a cada categoría. entre los productos propuestos para el impuesto están desde los quesos, a los vinos pasando por perfimes, artículos de belleza o porcelana. 

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