La batería más pequeña del mundo es más pequeña que un grano de sal y se inspira en el pastel suizo más famoso

Batería más pequeña del mundo

Jacob Müller

Un grano de sal es más grande que la batería más pequeña del mundo, recientemente desarrollada por científicos de la Universidad Tecnológica de Chemnitz en Alemania. El diminuto milagro obedece a los grandes avances en el terreno de la miniaturización electrónica, mejorada con un proceso de autoensamblaje. 

La batería se inspira en el rollo suizo, un pastel cilíndrico, enrollado y esponjoso con gruesas capas de mermelada en su interior. En vez de ingredientes de repostería, sus investigadores dispusieron en el interior del dispositivo colectores de corriente y tiras de electrodos hechos de materiales poliméricos, metálicos y dieléctricos sobre una superficie de oblea tensada.

Comparación de tamaño entre un grano de sal y la batería más pequeña del mundo.

En la investigación, publicada en la revista Advanced Energy Materials, se detalla la innovadora solución para almacenar energía. Al disponer las capas individuales, la tensión se libera y los materiales retroceden, adoptando al enrollarse la misma estructura que un pastel de rollo suizo, tal y como explican desde New Atlas

La microbatería mide menos de un milímetro cuadrado y es tan minúscula como un grano de polvo. Pese a ello, cuenta con una densidad de energía mínima de 100 microvatios hora por centímetro cuadrado.

Un poco de azúcar, el sorprendente descubrimiento que podría permitir recorrer casi 1.000 kilómetros en un coche eléctrico sin necesidad de recarga

¿Qué aplicaciones tiene esta batería en miniatura? Sus diminutos atributos permitirán que se integre en pequeños chips con circuitos eléctricos, pudiendo incluso alimentar pequeños sensores biocompatibles en el cuerpo humano

Los chips dentro del organismo podrían vigilar los órganos vitales, liberar medicación a demanda, rastrear los niveles de oxígeno en los tejidos profundos, evaluar el estado de los huesos, o monitorizar la recuperación de las cirugías. Esta nueva microbatería recargable podría alimentar los sensores más pequeños del mundo durante unas 10 horas. 

"Todavía existe un gran potencial de optimización para esta tecnología, y podemos esperar microbaterías mucho más fuertes en el futuro", dijo el profesor Oliver Schmidt, responsable de la integración. Sus minúsculas baterías de tamaño inferior a un grano de sal también podrán integrarse en sistemas robóticos y electrónica ultraflexible. 

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